Hace ya un par de años un lector de TIME magazine le preguntó al astrofísico Neil DeGrasse Tyson:
¿Cuál es el hecho más asombroso que pueda compartir con nosotros sobre el universo?
Aquí les dejo en resumen la respuesta y la reflexión que transcribí, para compartir con ustedes.
El hecho más relevante es el saber que los átomos que forman la vida en la Tierra, los átomos que forman parte del cuerpo humano, los podemos encontrar en las estrellas. Estas se vuelven inestables al final de sus vidas, colapsan y explotan llenando la Galaxia de sus entrañas hechas de carbono, nitrógeno, oxigeno, y de todos los ingredientes fundamentales para la vida.
Cuando miro el cielo nocturno, se que sí, somo parte del universo.
Estamos en este universo, pero quizá aún, más importante que esos dos hechos, es que el universo está dentro de nosotros.
Cuando pienso en esto y miro hacia arriba, mucha gente se siente pequeña porque es pequeña y el universo es muy grande, pero yo me siento grande, porque mis átomos provienen de esas estrellas.
Hay un nivel de conectividad y eso es lo que queremos en la vida.
Queremos estar conectados, sentirnos relevantes.
Queremos sentir que formamos parte de las actividades y eventos que suceden a nuestro alrededor.
Y eso es precisamente lo que somos, sólo por estar vivos.