InicioInfoEl Bebé que no dejé ser
:::: Vuelvo a transcribir mi post anterior, dado que me lo eliminaron.
Soy nueva en este sitio. Solo quiero que sepan que mi historia la cuento para que mujeres que estén pasando por una situación similar, tomen consciencia. Que no hay una segunda oportunidad para cambiar las cosas. No estoy buscando opiniones moralistas, bajo ningún punto. Solo transmitir mi experiencia dolorosa. Gracias. ::::



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Llevábamos en pareja cuatro años y medio. El último año y medio fue una convivencia total. Sin embargo, cada uno tenía un hijo de una historia anterior. Sabíamos que no queríamos tener hijos comunes. Disfrutábamos de nuestros tiempos a solas, priorizándo así nuestra relación.
Después de más de cuatro años de cuidarme con pastillas anticonceptivas, decido al final de mi ciclo el 21 de marzo, descansar de la ingesta de pastillas, dado que el cuerpo lo necesita.
Tuvimos un mes malisimo como pareja. Veniamos sorteando momentos de mierda. Muy pocas veces en el mes de abril mantuvimos relaciones sexuales. Le advertí la primera vez que teníamos relaciones luego de mi período, que estaba sin protección, "este mes me tenés que cuidar vos, estoy sin pastillas, en el cajón están los perservativos". Dice no haber escuchado. Dice. Seguimos adelante. Ilusa fui porque yo también consideré o di por hecho que luego de cuatro años y medio de venir cuidandome con anticonceptivos, quedaba algún residuo en el cuerpo que bloqueaba la fecundación. Un mes más tarde, tuve ausencia de mi ciclo. Comencé con síntomas de embarazo que conocía muy bien: sueño, cansancio, dolor en los pezones, y un hambre atroz. El lunes 27 llorando le comento de mis dudas. Las desestimó. Hasta que el día miércoles decidi realizarme un test de embarazo que confirme o descarte mis dudas.


POSITIVO.
Al teléfono con el, pongo la reglita en el pis, y enseguida se marcaron las rayitas. Ya lo sabía. Mi llanto era angustiante. Miedo. Desesperación. Silencio del otro lado. No. Nadie estaba feliz.
Me pasé todo el día llorando. Le pedí que trajera un nuevo test para repetir la prueba.
SEGUNDO POSITIVO.
Se me pasó de todo por la cabeza. No queriamos tenerlo.
Se me cruzaron por la cabeza todas las cosas que podian cambiar con la llegada de un nuevo integrante en las condiciones en las que veniamos llevándonos. Me vi criando un bebé sola. Un bebé y una nena de casi 6 años. El trabajo, o un nuevo trabajo. Una persona con quienes dejarlos al cuidado. Horarios. Dinero.
Me veía sola porque con el estaba todo mal.
Cuando decidí tener a mi hija, y digo decidí dado que la deseaba y la buscamos con mi ex pareja, era una mujer más joven, con sueños de familia feliz. Cosa que no sucedió. Un fracaso. Nadie dice cuando vas a ser mamá las cosas que dejas de lado por criar a un hijo, porque a los hijos hay que tenerlos bien. Las metas postergadas. Tu vida en segundo plano. Y es lógico. Pero hasta la relación con tu marido cambia totalmente. Hoy con 30 años sentia tener una mirada mas afilada, tal vez un poco más egoísta. Más adulta, más madura.. Creía.
También me vi con el bebé nacido, los cambios en la rutina, en el trabajo, en la casa, en las prioridades, Todo.


Esa misma noche de los test todo fue reproche. De un lado y del otro. Yo sentía que el no me había cuidado, como yo hice durante todos esos años de relación. Me sentí sola. Me senti desprotegida. Nos dijimos cosas horribles. Pero nadie estaba feliz.
Tal vez en ese momento a pesar de mis miedos y mis dudas, necesitaba unas palabras de apoyo, de seguridad. Algo de que aferrarme, asi mi decisión hubiese sido tomada en mi interior. No dijo nada. Nombró OXAPROST.
Nos quedamos hasta tarde con nuestras compus leyendo en internet información sobre la ingesta de esas pastillas con fines abortivos. Imposible era comprarlas en farmacias. Necesitabamos una receta y un poco de suerte para que nos las vendan. Conseguimos un teléfono. Al otro día, ya habia llegado a casa con las pastillas para comenzar el tratamiento.. Y abortar.


Había llegado el momento. Hariamos todo al pie de la letra.
El miedo era gigante en mi. Solo pensaba en mi salud, en mi vida, y en la vida de mi hija si me pasaba algo.
Antes de colocármelas en la vagina rompi en llanto, un llanto dolorosísimo. No estaba segura de lo que estaba por hacer. Le decia "Dios no nos va a perdonar esto que estamos haciendo". Lo único que me dijo fue "no tenés que hacerlo si no querés". No necesitaba justamente esas palabras. O no de ese modo. No estábamos decidiendo donde ir a cenar o donde ir de vacaciones. Estábamos decidiendo sobre la vida de nuestro bebé, y esa no es la clase de respuesta que uno quiere escuchar. Me sentí peor.
¿Tanto le costaba decir, Flaqui, quedáte tranquila, todo va a estar bien, seguímos adelante?
¿Tanto le costaba decir, no quiero que te pase nada, vamos a tener al bebé?
¿Qué significa un "no tenés que hacerlo si no querés"? Es un SI quero tenerlo? No, no lo es.
Yo no me sentí bien con una respuesta de esa. Me senti sola como me habia imaginado la vida con ese bebé, y con una nena de casi seis.
Ya está.
Cuando me pude calmar, seguimos adelante con la colocación de las cuatro pastillas.
Entre tanto que habíamos leido, sabiamos que no tardarian en hacer efecto. No fue mi caso. Repetimos el procedimiento la siguiente noche. Y nada.
El sábado tuve apenitas unas perdidas solo cuando hacia pis.. o lo segundo. Pero mínimo. Nunca nada parecido a un ciclo menstrual. O a una hemorragia.


Dudas.
La noche del sábado fuímos a la guardia del hospital. El doctor que me atendió me revisó y me dijo que el útero estaba cerrado. Que todo estaba bien.Que el pequeño sangrado habria sido seguramente por el recto, por un problema estomacal. Yo sabía que eso no podia ser. Pero tampoco podía ir gritándo a los cuatro vientos que habia sido capaz de realizarme un aborto.,


Las cosas para mi cambiaron. En la espera de la guardia yo le dije SI EL BEBÉ ESTA BIEN YO LO QUIERO TENER. No sé de donde saqué el valor para decir eso, pero lo hice. Ya no pensaba en querer sacarlo de mi.
El me decía que ya no podiamos volver atrás. Esas pastillas si el embarazo continuaba.podrian causar en el bebé malformaciones en miembros, o algun retraso mental.
Pero despúes de salir del doctor, yo tenía esperanza de que si estaba bien. Que Dios me lo había cuidado. Lo había cuidado de mi, y de nosotros.
Peleamos esa noche. Sugirió decirme que lo había estafado moralmente. Que había planeado quedar embarazada, porque nunca le dije que estaba sin protección. Eso me lo dijo la misma persona que en más de cuatro años jamás se preocupó en ponerse un forro, en preguntar si me estaba cuidando. Esa misma persona me quería hacer creer que si le hubiera dicho lo que si le dije él se cuidaria.
No podes desconfiar a ese nivel de una persona con la que estas hace más de cuatro años. No.


El día martes siguiente tenia turno para realizarme una ecografía.
Alli vimos a nuestro bebé por primera vez, en su saquito. Quietito. No tenía latido su corazón.
Lloré. Pensé que las pastillas habian tenido efecto aunque no lo haya despedido. Me sentí una asesina. Me culpé por haberlo matado. El ecógrafo nos dio esperanzas, informándonos de que el 50% de los bebés presentan signos cardíacos luego de la semana 7 y el porcntaje restante antes. Pero que todo estaba en órden. Que solo habia que repetir una ecogrfia la próxima semana.
Dolor. Lágrimas. El comienzo de la semana más larga de mi vida.
Esa misma noche fuimos con la ecografia al doctor de guardia, que fue tajante y dijo el bebé esta muerto. De todas formas como no podemos hacer nada, debemos repetir una ecografía en la próxima semana para corroborar de que realmente el bebé se encuentre sin vida. Lo mismo que nos dijo el ecógrafo.
Un dolor y una desilusión muy grande.
Esa semana seguí con los síntomas normales del embarazo, lo que hacia que en algún lugar de mi, creyera de que el bebé estaba bien, que se le iba a despertar su corazoncito.
Hasta me salía leche de los pechos. Tenía antojos. Debía ser una buena noticia.
Con el paso de los días hasta la otra ecografía, daba por sentado que ya estaba todo bien. Me dije, que naceria en diciembre. Imaginé su carita, la carita del bebé con la persona que amé durante unos cuántos años.

Llegó el día lunes. Llegó. Hicimos la ecografía. Volvimos a verlo. Y ahi estaba él, igual que antes.
El embarazo se habia detenido en la semana 6. Subió el sonido del doppler, creí que era su corazoncito. Pero no. Nunca latió su corazón. El dolor dentro era inmeso. Inconmesurable. Era mío. Yo lo maté. Me sentía y me siento un cuerpo sin alma. Una mala mamá. Porque a mi hija si le di la oportunidad de vivir, y a él se la arrebaté. Hay dolores que no se pueden transmitir, porque son muy internos. Uno no deja de sentirlos. Era como que me faltaba el aire. Todo era triste en mi.
No lo pude cuidar de nosotros, de nuestro egoísmo. No lo pude cobijar en mi vientre, No tenía derecho a hacer lo que hice. No había derecho.

Esa noche volvimos a la guardia con las dos ecografías negativas. y el doctor nos dió el tratramiento con oxaprost para poder abortarlo.
Hoy llevo seis días de tratamiento, con mi bebé retenido en mi vientre. Sin contracciones ni dolores físicos ni hermorragias.
Puedo tardar hasta un mes en abortar, eso depende de cada organismo.



Fueron las peores semanas de mi vida. Las más dolorosas y tristes..
Semanas sin trabajar casi, recostada y durmiendo. Y SOLA.
A mi pareja se le ocurrió tratarme peor que nunca.
Tildándome de asesina.. "Asesina, mataste a nuestro angelito, no lo dejaste vivir, mala madre, mala mujer, lo mataste pobrecito media 4 mm" y cosas de esas miles. Yo ya tengo un dolor inmenso dentro de mi,pero parece que se olvida que el estuvo de acuerdo en todo, sobre todo desde el momento que no decidió o no tuvo las pelotas para decirme que ibamos a seguir adelante con el embarazo de cualquier manera.. no tuvo pelotas para decirme que bajo ningún punto de vista estaba de acuerdo en ponerme en riesgo a mi, a mi salud.. Y no con frases ambiguas que significan o no significan nada. Hablo de afirmaciones. De una órden.
El no me acompañó nunca. Nunca me dejó tranquila, segura.
Se ve que tiene la conciencia tranquila. ¡Que suerte que tiene!
"Dejálo ir, hija de puta" ¿Cómo puede?
No solo el transtorno mental que me ocasiona saber lo que hice y que aún tengo mi bebito muerto en mi, sino que el me sigue torturándo psicológicamente.
Estafado moralmente y economicament se siente. Y no porque gane fortunas. Sino porque llega cómodo a fin de mes. Se cree que todas las mujeres quieren tener un pibe para salvarse el futuro, cosa que no es asi. Al menos este no es el caso. Porque cuando yo arranqué estando con el, ganaba dos mangos. Y entonces de qué me cataloga???
Creo internamente sobre todo, que por eso a la primera vez no quise seguir adelante el embarazo, por lo que él iba a pensar de mi. La noche de la primera ingesta de pastillas, pensé en decirle que no queria hacer nada. Pero no tuve el valor. No lo tuve. Porque finalmente reaccionó como yo esperaba desde un primer momento.





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Repito. No dejo esta historia para comentarios moralistas, pro o contra aborto. No.
Quiero que sepan que no se puede volver de una decisión de esta. No va a haber segunda oportunidad. Que seguramente en algun otro momento podamos tener un nuevo embarazo, un nuevo bebé, pero no vamos a recuperar jamás al que le quitamos la oportunidad de vivir.
La culpa y el dolor va a estar presente siempre en nuestras vidas.
Me arrepiento muchisimo. Solo quisiera volver el tiempo atrás y cambiar las cosas. Les juro que si.
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