Fueron a un campo desierto y lo que encontraron dejó en shock a millones de personas
El protagonista de esta historia se llama Bret Winingar y su hijo Zach, quienes fueron a probar sus motocicletas nuevas al campo, por Little Rock, Arkansas, cuando de repente vieron algo bastante peculiar e inusual en medio del campo, en un lugar realmente desierto donde posiblemente nadie había estado por mucho tiempo y donde nadie iba a pasar, se trataba de una vieja caja (jaula) abandonada, decidieron acercarse pero la sorpresa que tuvieron los dejó en shock!!!.
Al acercarse padre e hijo a la vieja jaula, se encontraron con una sorpresa terrorífica, adentro había un perro demacrado y asustado, y arriba había un agujero que indicaba que el perro había intentado masticar la jaula para poder escaparse.
De inmediato al ver esto fueron a comprar comida rápidamente y regresaron al lugar para convencer al perro de que los acompañara.
Lograron que los acompañara, así que consiguieron un camión para llevarla a casa, la llamaron Charlie Bravo, ella estaba feliz y en todo momento les demostró gratitud durante el viaje a casa.
El veterinario dijo que Charlie tenía unos 8 meses de edad, y que no estaba seguro del tiempo que pudo haber estado en la jaula, aunque Bret pensó que según las manchas que presentaba en el cuerpo, podría haber estado un mes.
FIN DEL POST
El protagonista de esta historia se llama Bret Winingar y su hijo Zach, quienes fueron a probar sus motocicletas nuevas al campo, por Little Rock, Arkansas, cuando de repente vieron algo bastante peculiar e inusual en medio del campo, en un lugar realmente desierto donde posiblemente nadie había estado por mucho tiempo y donde nadie iba a pasar, se trataba de una vieja caja (jaula) abandonada, decidieron acercarse pero la sorpresa que tuvieron los dejó en shock!!!.
Al acercarse padre e hijo a la vieja jaula, se encontraron con una sorpresa terrorífica, adentro había un perro demacrado y asustado, y arriba había un agujero que indicaba que el perro había intentado masticar la jaula para poder escaparse.
De inmediato al ver esto fueron a comprar comida rápidamente y regresaron al lugar para convencer al perro de que los acompañara.
Lograron que los acompañara, así que consiguieron un camión para llevarla a casa, la llamaron Charlie Bravo, ella estaba feliz y en todo momento les demostró gratitud durante el viaje a casa.
El veterinario dijo que Charlie tenía unos 8 meses de edad, y que no estaba seguro del tiempo que pudo haber estado en la jaula, aunque Bret pensó que según las manchas que presentaba en el cuerpo, podría haber estado un mes.
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