InicioInfoCrapware: Esto es lo que pasa al instalar programas hoy día

Crapware: Esto es lo que pasa al instalar programas hoy día

Info5/30/2015
No intentéis esto en casa. De verdad. Para alguien con unos conocimientos básicos de informática y, sobre todo, con un mínimo de sentido común, este experimento es una pequeña locura digital. Porque hemos hecho aquello que ningún usuario debería hacer: instalar diversas aplicaciones tradicionales y hacerlo convirtiéndonos en usuarios que solo dan en "Siguiente", "Siguiente" y "Siguiente". El horror. De intentarlo, si osáis hacerlo, os recomendamos que utilicéis un viejo PC o portátil basado en Windows que no tengáis en uso, o bien aprovechar la magia de la virtualización para que al menos ese experimento no salga de los límites del contenedor de la máquina virtual. Porque instalar aplicaciones sin medida y aceptando todos los términos tiene una consecuencia directa: el crapware dominará vuestro equipo (por no decir vuestra vida) y hará que vuestra experiencia de usuario empeore de una forma asombrosa. Tratando de ponernos en la piel del usuario final Uno de los objetivos de este experimento era el de tratar de ponernos en situación y olvidarnos de todo lo que sabemos (o creemos saber). ¿Qué haría un usuario final de Windows sin grandes conocimientos a la hora de buscar aplicaciones para su PC o portátil recién estrenado? Probablemente utilizar el navegador para buscar en Google por ciertas aplicaciones. Hace tiempo que en Windows la tienda de aplicaciones trata de ofrecer una alternativa válida para encontrar herramientas de todo tipo, pero las prestaciones de esa tienda no parecen ser el punto de partida de muchos usuarios. Asumimos que de inicio esos usuarios aprovechan Internet Explorer, y aunque aquí podríamos equivocarnos, teníamos que partir de algún punto para el experimento. Al realizar esas búsquedas los resultados dejan claro que el posicionamiento de servicios como Softonic acaben convirtiéndose en referencia para muchos usuarios, así que acabamos utilizando esa opción en estas pruebas. Ya publicamos aquella reflexión sobre el futuro de una empresa que pasó del amor al odio en poco tiempo, pero es innegable que su presencia en estas lides sigue siendo muy importante. Eso también nos ayudó a tomar algunas decisiones más para el experimento. Por ejemplo, qué aplicaciones instalar para las pruebas. En este caso acudimos al ránking oficial de este servicio, en el que teóricamente están las aplicaciones más populares. Es una clasificación como cualquier otra en la que la lista tiene el mismo problema que todas las listas: que son todas las que están, pero no están todas las que son. Era imposible responder a todas las necesidades, así que nos decidimos por las primeras herramientas disponibles, muchas de ellas en ámbitos muy dispares, para realizar este análisis. Faltarían muchas por analizar en esa inclusión (o ausencia) de crapware, pero hemos podido sacar muchas conclusiones interesantes. La primera y más importante, insistimos, es la de que no recomendamos que hagáis este experimento. No hay necesidad, de verdad. Empieza la aventura. O más bien, la pesadilla. Primer episodio: antivirus En ese ránking actual -cambia cada día, así que no os extrañe que las posiciones ya no sean estas- nos encontrábamos con Avast Antivirus 2015 como el primer clasificado. Se trata de una aplicación conocida y gratuita en esta versión. Lo cierto es que en este caso concreto no hubo demasiadas sorpresas desagradables, pero ya nos coló la primera aplicación no solicitada: Chrome. El navegador de Google es una excelente alternativa a Internet Explorer, así que la queja no es en ese sentido, sino en el de incluir esa solución cuando como en el resto de casos lo único que queremos es instalar aquello que hemos decidido descargar. Como sucede en casi todos los casos que comentaremos aquí los asistentes de instalación muestran opciones que permiten no instalar esas herramientas adicionales, pero víctimas del "Siguiente, Siguiente", así que continuamos con el proceso hasta el final. Aquí llega la primera reflexión, por supuesto: ¿qué sentido tiene instalar un antivirus más? Muchos usuarios no conocen bien la oferta software de los equipos que compran, pero hace tiempo que Microsoft incluye su propia suite de seguridad con antivirus (Windows Defender), pero a los fabricantes eso les suele dar igual: lo primero que hacen es preinstalar alguna suite adicional (McAfee es un clásico) para promocionar esa protección adicional de estas herramientas especializadas que, por supuesto, son solo muestras de evaluación y tratan de convencernos de que nos compremos la versión final. El mundo de la seguridad informática se nutre del desconocimiento y el miedo de los usuarios, y aunque por supuesto hay opciones mejores que otras, la suite por defecto de Microsoft ofrece ya una buena primera barrera de protección. Añadir McAfee, Avast o cualquier otra solución en versión de evaluación es algo que acaba provocando molestias (continuos mensajes de actualización, peticiones de compra de paquetes superiores) y no es desde luego garantía de una mejora increíble en la detección y eliminación de amenazas. alternativa: En Linux no es nesecesario el antivirus en realidad ya que solo come memoria yo lo ejecutas como root el script "virus" no hace nada, pero a veces se usa si se tiee equipos coows o samba, para no afectar a windows por error, se recomienda clamav yaourt -S clamav clamtk El ejemplo del horror total: aTube Catcher Ha habido un poco de todo en esta selección de aplicaciones y su comportamiento a la hora de instalar crapware, pero si hay una destacada en el marco de los horrores esa es aTube Catcher, altamente recomendada por Softonic, esta herramienta permite teóricamente descargar vídeos de YouTube para verlos offline, pero también realizar otras tareas como convertir entre formatos de vídeo o crear DVDs y Blu-ray con esos contenidos. Qué fantástico, diréis. Hasta que empieza la instalación. Chrome -que por cierto, se ha convertido en navegador predeterminado gracias a nuestra complaciente actitud- bloquea su instalación, pero nosotros somos usuarios cabezones. Queremos llegar hasta el final, así que probamos con Internet Explorer, que nos deja descargar el archivo de instalación. ¿Recordáis nuestra reflexión sobre antivirus? Aunque Windows Defender está desactivado por el fabricante, o McAfee o Avast deberían quejarse en caso de detectar amenazas. Pues no. Nos lanzamos a la instalación en modo automático (todo "Siguiente", confiamos en la bondad de los seres humanos) y aquí es donde empiezan a aparecer advertencias. El asistente nos avisa de que va a modificar tanto el buscador por defecto como la página de inicio de Chrome a través de Oursurfing. Pero lo hace por nuestro bien, claro. También instala Swift Record (publicidad en resultados del navegador y en cualquier sesión de navegación, creedme, esto no se lo deseo a nadie), Apps Hat (buscador de aplicaciones para Android, qué pinta aquí eso ya no lo sabemos), FilesFrog Update Checker (que nos promete una experiencia de usuario óptima, qué ironía) y tras este último "Siguiente" empieza a instalarse. En la primera ejecución de aTube Catcher (¡queremos descargar vídeos!¡queremos descargar vídeos!) se nos avisa de que hay una actualización del sistema, y es ahí donde por fin tanto Avast como McAfee se mosquean. Nos da igual, queremos descargar vídeos de YouTube (por algo la hemos instalado). Así que permitimos la actualización, que por cierto, lleva bastante más tiempo del esperado para una herramienta teóricamente "pequeña" como esta. Prefiero no pensar en lo que estará ocurriendo en segundo plano. Y atención, porque cuando creíamos que habíamos terminado de instalarlo, nos columpiamos. Comienza de nuevo el proceso de instalación, que va a más. En un derroche de toma de decisiones cambia de nuevo el motor de búsqueda por defecto (que ya nos había cambiado) y ahora utiliza Ask.com -viejo conocido de los amantes del crapware-, además de instalar WinZip Registry Optimizer, algo que nos da especial pena ver tras haber conocido a aquel mito de la compresión de archivos que ahora tiene que recurrir a estas cosas. Y por fin podemos comenzar a utilizar aTube Catcher. En la primera ejecución se muestran sus virtudes: se empiezan a abrir varias ventanas, como la del navegador (nada demasiado extraño aquí) para mostrar una página de propaganda de la herramienta, además de confirmarse la petición de cambio del motor de búsqueda. A su vez Registry Optimizer encuentra 110 errores de registro (saber si son reales o no es o quién los ha generado es otra cosa) y nos invita a repararlos. Pues claro, hombre. Esto es una fiesta. Cuando acaba el análisis final para la reparación, por supuesto, la aplicación no hace nada: tenemos que pagar por la versión completa, o bien optar a la reparación de 15 errores. Por cierto, durante la ejecución también saltan algunas alertas de los antivirus, que deben pensar que Es en este punto cuando cerramos esa ventana y decidimos que ya está bien. Que queremos descargar vídeos de YouTube. Pero para eso, claro, necesitamos insertar la URL del vídeo. Somos usuarios noveles, ¿qué es una URL? De dónde la sacamos? Lo mismo ocurre con el resto de la interfaz de una aplicación que sí, teóricamente permite convertir vídeo, grabar screencasts o audio y crear DVDs y Blu-rays, pero cuyo manejo se escapa probablemente de la comprensión de cualquier usuario básico. Pero ahí está para cuando queramos usarlo. Si lo conseguimos. alternativas: Para descarga un video y la descarga de este programa, para Arch yaourt -S clipgrab En caso de usar windows http://clipgrab.de/download/clipgrab-3.4.11.exe o mac http://clipgrab.de/download/ClipGrab-3.4.11.dmg y en caso de quemar DVDs, solo se requiere yaourt -S xfburn La tentación de los contenidos P2P Entre las aplicaciones más populares en estos ránkings están, por supuesto, las de compartir ficheros vía redes P2P. Estas herramientas son también un buen cebo para los usuarios noveles y sin grandes conocimientos, y pueden contribuir -aún más- a que nuestra experiencia frente al PC sea mucho menos segura o rápida. En nuestro experimento probamos con dos opciones destacadas en Softonic. La primera fue Ares, un viejo (viejísimo, diríamos) conocido que ni siquiera pudimos llegar a descargar: los navegadores no nos dejaron, así que probamos con la segunda opción, uTorrent (μTorrent), otra de las leyendas del segmento de las descargas P2P. La instalación de uTorrent nos avisa para empezar de que no paguemos por esta aplicación, que es gratuita -por si algún "listillo" trata de comercializarla, pero dudamos que un usuario novel se dé cuenta si acaba pagando por ella- , para luego activar las reglas en el Firewall de la suite de seguridad para poder funcionar sin problemas. Además nos indica que se ejecutará en cada inicio del equipo y nos invita a decargar gratuitamente una serie de contenidos promocionales. En este caso, unas sesiones de varios DJs, que podremos disfrutar gracias a la colaboración de uTorrent con esa distribuidora de contenidos. También nos ofrece instalar PC Mechanic, otra suite de optimización del PC. En este caso al menos el asistente nos permite elegir entre instalarla o no, y no predefine ninguna opción. Un poco hastiados ya, elegimos que no aceptamos esa instalación, quizás confiando en que el refrán de podemos caer en la misma piedra una, dos o tres veces, pero quizás no cuatro a estas alturas. Quizás. Al terminar la instalación en Chrome aparece un error de comportamiento extraño que invita a ejecutar una herramienta de eliminación de software. Aquí debo recalcar que jamás había visto esta advertencia en Chrome y no sabía que existiera esa herramienta, pero espero lo mejor de Chrome y la ejecuto para eliminar el problema. Del que por cierto, no se da ninguna información salvo al final, cuando un pequeño enlace muestra que por lo visto se trataba de la librería netlib y, en concreto, las rutinas para operaciones de coma flotante. Apenas entiendo qué quiere decir después de todos estos años, así que imagino lo que pensarán usuarios finales con menos experiencia. Chrome deja de quejarse y sigue su camino. Ahora ya tenemos nuestro ordenador infectado y compramos shareware Mientras tanto uTorrent ha ido a lo suyo: a descargar esos contenidos promocionales. Avisa de que ha terminado, y en la interfaz brilla la publicidad (y no por su ausencia, sino por su presencia). Vídeoanuncio en una de las esquinas, opción a actualizar a Pro (streaming instantáneo de ficheros Torrent, protección anti-virus, reproductor y conversor de vídeos HD), ventana de navegador con promoción de Bundles en la parte más importante de la interfaz... ¡que el ritmo no pare! El festival de los contenidos P2P está a nuestro alcance con este cliente, pero todo ello aderezado con una interfaz mareante que perjudica seriamente la experiencia de usuario. Y su cordura. Los últimos sustos Para completar el recorrido, un poco más de emoción. Continuamos esta experiencia de descarga de aplicaciones adicionales con Adobe Reader XI -así la llaman en Softonic, lo que se acaba instalando es "Adobe Acrobat Reader DC"- un lector de PDFs legendario que teóricamente debería estar libre de sorpresas. Con lo que has sido, Adobe, qué cosas. En esa instalación Softonic redirige a la página oficial de descargas de Adobe, a quien no lo debe gustar que se la salten, y aquí es donde nos damos cuenta por primera vez de que a nuestro Chrome le pasa algo. En alguna búsqueda que realizamos aparecen más resultados promocionales de los acostumbrados, pero eso casi nos da igual cuando vemos que sea cual sea la página que visitamos -y ocurre también en la de descargas de Adobe- aparece una franja izquierda con anuncios. Publicidad pura y dura servida por Swift Record, que entra en acción sin misericordia alguna y que se convierte en otro de los elementos de esa particular pesadilla que estamos viviendo. Adiós a la experiencia de navegación limpia. Ni Avast, ni McAfee, ni CCleaner muestran señales de quejarse. Parece como si Swift Record fuea lo más normal del mundo. Horror. A pesar de todo ello nos hacemos los suecos digitales y seguimos con el proceso de instalación de Adobe Reader XI. En el proceso de descarga, sorpresa sorpresa (ellos lo llaman "Oferta Opcional": nos proponen descargar McAfee Security Scan Plus de forma gratuita. Pero como después de todo esto nos hemos comenzado a enterar de la película, desactivamos la casilla (que está activada por defecto, qué cosas) y comenzamos la instalación. El instalador es en realidad un pequeño gestor de descargas que se encarga de copiar a nuestro ordenador el fichero "gordo" de instalación real, y tras ello comienza la instalación automática que nos deja con ese lector de PDFs, por fin, instalado y preparado. alternativa ideal. yaourt -S qpdfview Porqué aunque otros programas soportan epub, xps y otros formatos seguiremos usando qpdfview?. ya que este se basa en el motor Poppler, que permite objetos multimedia, y javascript interno, algo que por el momento solo existe en adobe reader, ya que otros programas lo ven mas como algo irrelevante / demasiado costoso, pero dado que hoy los formularios utilizan esas funciones es algo muy nescesario En el ránking continuamos con WinRAR, otra de las aplicaciones estrella para la decompresión de archivos (si alguien ha llegado hasta aquí, que se olvide de todas las demás e instale la alternativa Open Source, 7-zip). Su fama la precede, pero no es suficiente: lo que instalaremos es una versión de evaluación que funcionará normalmente durante 40 días. A partir de ahí, podemos olvidarnos. Por lo demás la instalación va bien, no hay (casi) herramientas adicionales instaladas, y eso sí: la versión descargada resulta ser la de 32 bits. Nos deja usarla sin problemas, pero el propio WinRAR nos recomienda usar la de 64 bits. El "(casi)" entre paréntesis de antes se debe a un pequeño obstáculo: en esa primera ejecución se abre una ventana con publicidad sobre la oferta de instalación de Utililab System Optimizer. No hacemos caso, nos estamos convirtiendo en usuarios avanzados, por lo visto. alternativa: Soporta varios formatos y una GUI elegante yaourt -S peazip p7zip unrar Peazip es la GUI, p7zip el backend "olo que corre debajo", y unrar es la librería para leer archivos rar. En un nuevo alarde de atrevimiento nos lanzamos a instalar Songr, que teóricamente permite descargar canciones sin problemas (y sin coste, que es la gracia). Pero nos quedamos en el intento, porque Chrome detiene la descarga y no deja que vayamos más allá. Así que nos olvidamos de esta opción -supongo que ya intentaríamos buscar otras alternativas, o usaríamos uTorrent para este propósito- y nos vamos a la siguiente de la lista, Photoscape 3. La herramienta de visualización y edición de fotos recomendada en esa lista se instala sin problemas y aparentemente sin sorpresas, pero una vez en ejecución preferimos cerrarla inmediatamente. La interfaz de uso es horrorosa e incomprensible, y aunque suponemos que todo es cuestión de acostumbrarse, afortunadamente el objetivo de este artículo no era utilizar todas las aplicaciones, sino instalarlas. Algo que puede llegar a ser otra pesadilla. Distinta, pero otra al fin y al cabo. Suspiramos (de alivio) y continuamos. La penúltima de nuestras aplicaciones de prueba es Skype, la herramienta de mensajería y videoconferencia de Microsoft que poco a poco se va integrando en muchos equipos pero que sigue siendo una opción muy interesante para usuarios con sistemas operativos o equipos algo más antiguos. La descarga no da problemas y durante la instalación se nos avisa de que Bing será el buscador -y dale con cambiar el motor de búsqueda- MSN la página de inicio en todos los navegadores -eso molesta incluso más- y además se instalará la opción de clic para llamar con Skype, que hace que si se detecta un número de teléfono en una página web, podamos hacer una llamada a ese número directamente vía Skype. Claro está, aquí entran en juego las ofertas comerciales de llamadas de PC a teléfono fijo/móvil de este servicio, pero en esta parte de la instalación no dan apenas pistas sobre ello. Por lo demás, Skype para equipos de escritorio se instala y funciona perfectamente, y también lo hace sin sopresas adicionales. No está mal. alternativa TOX Tox es un proyecto de software libre que soporta mensajería, llamadas y videoconferencias, y que se crea como alternativa a soluciones propietarias del tipo de Skype, ofreciendo un servicio descentralizado y cifrado para sus usuarios, sin backdoors y fuera de los programas de vigilancia gubernamentales tipo PRISM. Tox utiliza la biblioteca de NaCl para construir su cifrado de alto nivel, y el software ya es capaz de ejecutar tareas como chats de texto, transferencias de archivos, llamadas de audio y video, compartir capturas de escritorio y chats en grupo. Pese a no haber completado todavía su desarrollo, Tox se ha vuelto relativamente popular en los últimos tiempos. Ello se debe en parte, a que ha sabido combinar muy buen la seguridad con la facilidad de uso y configuración. Una muestra de ello es que han un surgido un buen número de clientes a la hora de proporcionarle una interfaz gráfica, uno de los más recientes es uTox, una interfaz ligera e intuitiva escrita en lenguaje de programación C, disponible para Windows, Linux y de forma experimental para Android. uTox nos permite crear grupos de chats, añadir amigos, configurar las salidas/entradas de audio y vídeo, así como la resolución DPI, y en su última versión incluye la capacidad para iniciar el envío de vídeo durante una llamada de audio, o detener el envío de vídeo durante una videollamada. A cada usuario se le asigna una clave pública que puede utilizar para comunicarse con sus amigos o bien registrar su propio usuario de Tox, que puede crear en esta página. yaourt -S utox-git Acabamos nuestro repaso con iTunes, una aplicación de Apple que también está en la lista de destacadas de Softonic y que se descarga sin mayores problemas. En la instalación, no obstante, se nos queja: ese es el instalador para la versión de 32 bits, y nosotros tenemos un micro de 64. Tenemos que ir a la página oficial de Apple (que por cierto, no está bien enlazada en ese aviso), descargar iTunes de 64 bits, e instalarlo. Ignoro si un usuario final sin mucha experiencia lo lograría, pero desde luego le llevaría probablemente un ratito descubrir dónde está. Antes de la descarga, por cierto, se nos pide el correo electrónico para recibir noticias y actualizaciones. Podemos descargar si desactivamos las casillas, pero están preactivadas y si uno no lo sabe de antemano antes de la descarga la página se quejará indicando que tenemos que añadir el correo electrónico. No regaléis ese dato a la ligera, por favor, que luego pasa lo que pasa. En ese instalador, una vez ejecutado, aparece la licencia de uso -aquí es cuando me acuerdo de la de VLC- y un repertorio de derechos (pocos) y obligaciones (bastantes más) que Apple, como otras muchas, se encargan de dejar muy claras para que luego no haya quejas en ningún apartado. Aceptamos como buenos usuarios y tras la instalación, en la primera ejecución, aparece un mensaje de que Apple quiere que compartamos información sobre nuestra biblioteca para, por ejemplo, ver ilustraciones de los álbumes o información de los artistas de nuestra biblioteca musical. Podemos decir que no, pero aquí un impecable diseño de Apple probablemente hará que buena parte de los usuarios -y más si no tienen un poquito de cuidado y experiencia en estas lides- acepten esa alternativa. No hacerlo no impide que usemos la aplicación, pero recorta sus opciones -por ejemplo, para las listas Genius-. Aquí es decisión de cada cual decidir si quiere o no acceder a que Apple sepa lo que escucha y deja de escuchar. Y de nuevo, esta es otra reflexión distinta, aunque sea igualmente importante o más que la de la seguridad de estas descargas. El viaje ha terminado. alternativas: Clementine, reproduce la música de tu pc y la de las radios online, asi omo pdoes comprarla desde clementine yaourt -S clementine
Datos archivados del Taringa! original
0puntos
0visitas
0comentarios
Actividad nueva en Posteamelo
0puntos
5visitas
0comentarios
Dar puntos:

Dejá tu comentario

0/2000

Autor del Post

t
triceratops1🇦🇷
Usuario
Puntos0
Posts166
Ver perfil →
PosteameloArchivo Histórico de Taringa! (2004-2017). Preservando la inteligencia colectiva de la internet hispanohablante.

CONTACTO

18 de Septiembre 455, Casilla 52

Chillán, Región de Ñuble, Chile

Solo correo postal

© 2026 Posteamelo.com. No afiliado con Taringa! ni sus sucesores.

Contenido preservado con fines históricos y culturales.