A lo largo de los últimos meses los internautas han estado pendientes de la crisis de los programas de vigilancia que algunos gobiernos y organizaciones tienen trabajando para, "salvaguardar su seguridad nacional". Este problema internacional ha causado fricciones desde niveles diplomáticos hasta las conversaciones cotidianas; ¿por qué?. Desde que Edward Snowden, exanalista de la Agencia de Seguridad Nacional (NSA, por sus siglas en inglés) reveló el alcance de los programas de vigilancia online que su gobierno, a través de otras instancias y organizaciones extranjeras, lleva practicando desde hace años, la comunidad online se ha visto polarizada en distintas posturas. Por un lado existen quienes consideran que la crisis de la NSA, PRISM y otros programas de vigilancia online es totalmente ajena a ellos pues consideran que su actividad online es tan irrelevante o común que de ninguna manera podría ser objetivo de algún tipo de monitoreo. Por el otro están aquellos que sienten que sus garantías de privacidad son pisoteadas al saber que existen organizaciones gubernamentales extranjeras que, a través de intrincados sistemas de vigilancia, cuentan con la capacidad de monitorear cada SMS, correo electrónico o texto que escriban tan pronto se conecten a internet. Hasta ahora ni la NSA ni otra organización ha sabido - o querido - revelar el verdadero alcance de la vigilancia online. Ambas posturas tienen una razón de ser; sin embargo, para aquellos que no entienden la verdadera dimensión de lo que está sucediendo en el mundo, les ofrecemos esta explicación. A meses de las declaraciones de Snowden, distintas voces importantes en el mundo online se han hecho escuchar. Una de las más escuchadas es la de Vinton Cerf, considerado uno de los "padres de internet". En su declaración, Cerf comenta que la noción de la privacidad en internet no es más que una "anomalía" que no debería estar presente en un mundo cada vez más conectado. El creador del protocolo TCP/IP y actual jefe de internet para Google sugiere que luchar por la privacidad en internet es una necedad debido a que, en una sociedad de millones, lo privado pierde relevancia. La teoría de Cerf se ve confirmada cuando existen miles de usuarios de servicios de geolocalización y redes sociales que, a diario y de manera voluntaria, le hacen saber a la comunidad online con lujo de detalle en dónde se encuentran, qué hacen, qué bebida les gusta y con quiénes están. Cuando hay usuarios que hacen Check-In en FourSquare, tienen un registro detallado de la música que les gusta a través de Shazam y actualizan constantemente su perfil de Facebook o Twitter, ¿cómo podemos quejarnos que haya alguien, en algún lugar, que esté tomando nota El pretexto de la NSA De acuerdo a las últimas declaraciones del mandatario estadounidense Barack Obama, la NSA, así como otras organizaciones asociadas con la vigilancia en línea, tiene como único objetivo el monitoreo de personas que puedan ser potenciales amenazas para los intereses de Estados Unidos. No obstante, la administración Obama falla en delinear exactamente quienes pueden ser considerados amenazas y quienes objetivos irrelevantes para su búsqueda. La elección de objetivos para su monitoreo es demasiado ambigua como para pasarse por alto. Ante la ola de críticas que el gobierno de Estados Unidos recibió por parte de organizaciones civiles e, incluso, gobiernos extranjeros, el presidente Obama se vio en la necesidad de realizar una serie de reformas a los programas de vigilancia de sus agencias para mitigar la desconfianza del público. A pesar de que los ajustes fueron aclarados personalmente por el mandatario, algunos especialistas consideran que estos no fueron sustanciales y que, al final, todo quedó igual que como empezó. Un fenómeno natural de la era "conectada" Los argumentos de los que consideran la vigilancia de la NSA y otras organizaciones algo ajeno a las personas "comunes" son válidos. No obstante, es necesario estar consciente que cada mensaje, imagen o secreto, por más inocente que parezca, está en riesgo de ser observado por algún agente extranjero financiado por un gobierno ajeno. Ni siquiera los mandatarios de un país relativamente favorable a Estados Unidos están exentos de una implacable vigilancia que, en realidad, se remonta a los primeros días de la diplomacia entre naciones. En pleno siglo XXI es posible analizar la actividad de un smartphone, televisión inteligente, computadora, tableta, consola de videojuegos o dispositivo móvil; sin embargo, el fenómeno de la vigilancia secreta entre naciones es tan antiguo como la primera civilización humana. Los intrincados sistemas de monitoreo gubernamental abarcan una parte importante del tráfico en Internet La única diferencia es que, como recuerda Vinton Cerf, la definición de privacidad en la edad media es totalmente diferente a la de una sociedad tan conectada entre sí que se vuelve una comunidad mundial sin barreras visibles. Mientras en una población pequeña la privacidad adquiere una importancia mucho más relevante entre los individuos, una sociedad de miles de millones de personas neutraliza e concepto, concediendo barreras cada vez más difusas para los programas de vigilancia internacionales que tienen el poder de monitorear las actividades tanto de un supuesto terrorista como de un granjero que una tarde de domingo decidió iniciar una videoconferencia con su sobrino. Según lo que declara Obama, el monitoreo continuará, y éste será acompañado por otros realizados por la mayoría de las naciones del planeta sin discriminación alguna entre ciudadanos comunes u objetivos potenciales. Claro, Obama aclaró que el monitoreo es hecho de manera totalmente profesional y controlada. Según el mandatario, se escucha o vigila una parte mínima de una conversación o contenido, y al catalogarlo como un intecambio "inocente" de información, se descarta inmediatamente. Sin embargo, no existe ninguna declaración u organización que nos garantice que la persona la otro lado del monitor no utiliza información sensible para su propio beneficio. Después de todo, el gobierno estadounidense también pensó que "todo estaba bien" hasta que Snowden destapó todos los secretos que debían permanecer así, como secretos. ¿Que nos dice que no habrá más Snowdens o que algún agente de la NSA comience a hacer un mal uso de la información a la cual tiene acceso? ¿Por qué no se revela el verdadero alcance del monitoreo online? El verdadero factor que determina qué tan vigilados estamos es la forma en la que usamos el internet a diario. Tomar precauciones, ser discreto y no intercambiar datos sensibles a través de la red es esencial para aferrarse a lo poco que nos queda de ese sentimiento tan lejano llamado "privacidad" que solía existir antes de la era en que desde que nos levantamos de la cama le gritamos al mundo "Buen día" a través de nuestra red social favorita.
¿Por qué nos preocupa la vigilancia de Internet?
Datos archivados del Taringa! original
2puntos
276visitas
0comentarios
Actividad nueva en Posteamelo
0puntos
2visitas
0comentarios
Dar puntos: