Salta, Argentina | Tan linda que enamora... Un Poco de Historia... La ciudad de Salta, capital de la provincia, fue fundada el 16 de abril de 1582 por Hernando de Lerma, gobernador de Tucumán y por orden del Perú, ubicándola en un hermoso y fértil valle que lleva su nombre. Conocida como ''Salta la linda'', es una de las ciudades argentinas que más ha conservado el acervo arquitectónico colonial. En su aspecto edilicio se mezclan las construcciones coloniales de paredes blancas, techos de tejados rojos, aljibes, y aspecto señorial; con modernas edificaciones, dentro de una trama urbana que contiene varios espacios verdes entre los que se destaca el Parque San Martín, enlazado por el teleférico con el cerro San Bernardo de 1466 m.s.n.m. La variedad y belleza paisajística de la zona es espectacular: la grandiosidad de sus montañas, sus valles, sus quebradas, la Puna, y la flora y fauna subtropical preservada en sus parques nacionales, son sólo algunos atractivos. Una de las ventanas de Salta al mundo es el Tren a las Nubes, con su viaje increíble, lleno de emociones, al viaducto ''La Polvorilla'' a 4200 m.s.n.m , quien despierta el interés del turismo nacional e internacional. Existen en los alrededores numerosos poblados con monumentos y lugares históricos para ser visitados, como así también ruinas que revelan la presencia del indígena. Salta cuenta con excelente hotelería, gastronomía, casino, balneario municipal, museos y centro artesanal, entre otras atracciones. Dueña de un encanto único, Salta deja a sus visitantes deslumbrados ante su singular belleza. Salta, Viñedos que parecen tocar el cielo... Pocas rutas enoturísticas de nuestro país cuentan con la belleza, la fuerza del paisaje natural y la rica historia que tienen Salta y sus viñedos de altura. En Salta las tardes son a puro sol, mientras que por las noches, el frío obliga a ponerse al abrigo de un fogón o al costado de una chimenea. Esa dualidad, que marca la vida en los cerros y en los valles de la provincia, es también el secreto de sus comidas y de sus mejores vinos. Descubrir esta provincia adentrándose en un itinerario turístico de unos días es lisa y llanamente una delicia; a todo nivel. La belleza del noroeste es verdaderamente potente. El centro de la ruta del vino en Salta es Cafayate, a 180 kilómetros de la ciudad si se toma la ruta 68 hacia el sur. Ni bien se deja atrás la capital, a un lado y otro del camino se empiezan a ver las plantaciones de tabaco, el cultivo fundamental de la zona, que abastece a las grandes fábricas nacionales de cigarrillos. Luego llega el pueblo de Cerrillos, famoso por sus carnavales de tradición indígena; luego, el Dique Cabra Corral; y allí nomás, el pueblo de Coronel Moldes, donde sí o sí hay que probar la especialidad del lugar, el pejerrey. Casi llegando a Cafayate, el protagonista indiscutible es el paisaje, lleno de formas antojadizas talladas en la piedra por el viento y el agua, y en las que el sol de la tarde despliega colores y sombras. Son alrededor de 50 kilómetros de fiesta para los ojos, tras los cuales los cerros de decenas de colores ceden paso a los viñedos interminables que dan la bienvenida a este pueblo maravilloso. Cafayate, se sabe, es el principal escenario de los vinos salteños; allí nace el 70% de los viñedos de todo el Valle Calchaquí. Afortunadamente, la cartografía enoturística es completa. Para empezar, vale destacar las señalizaciones para los viajeros, siempre efectivas. Y luego, los alojamientos, de estilos diversos pero todos con muy buen gusto, que han completado una oferta a la altura de las circunstancias. Salta y sus vinos. La altura es una manera de compensar la baja latitud. Salta, bien vista, es una provincia tropical pues atraviesa el tropico de Capricornio. Y claro esta, que en los tropicos, por las altas y constantes temperaturas, no se hacen vinos. Sin embargo, a medida que se asciende, la temperatura baja a razon de un grado centrigrado cada 180 metros. Si los valles en general se encuentran a unos 2.000 metros, es facil ver que su baja latitud es compensada con altura. Por un lado, la altura genera diferenciales termicos extraordinarios de mas de 30 grados a la siesta y 10 y menos durante la noche, condicion ideal para la madurez de taninos en los vinos. Baste decir que la temperatura promedio anual de Cafayate es equivalente a la de Lujan de Cuyo (15 grados). Por otro, la gran insolacion genera mayores intensidades colorantes y, sumada a la sequedad ambiente, deshidrata ligeramente los granos de la vid, generando un efecto de concentracion de las sustancias en el grano de uva, y volviendo los vinos concentrados y gruesos. Vendimia en Salta: ¡Una escapada ideal para los amantes del vino! Ningún otro paisaje vitivinícola tiene la variedad y calidez del entorno salteño. Bodegas de estilo colonial, cerros espléndidos, caminos de cornisa y cielos despejados ofrecen un entorno perfecto para descubrir su mejor tesoro: el Torrontés. Salta es uno de los destinos favoritos para el turismo. Situada en una región tan cambiante como agreste y fascinante, en pocos kilómetros se puede pasar de los húmedos y verdes campos de maíz y tabaco del Valle de Lerma, a los diáfanos desiertos de altura, con montañas de vivos colores. En medio de ese paisaje, Salta esconde su mejor tesoro: los vinos de altura. En torno a Cafayate, un típico pueblo de provincias enclavado en la cordillera, están los viñedos más antiguos y altos de la Argentina, plantados a 2000 metros de altura. No hay otro lugar en el planeta con una condición similar: las altas cotas, sus condiciones extremas de luz y amplitud térmica entre el día y la noche, moldean el perfil de unos vinos intensos y aromáticos. Y entre ellos, el Torrontés, una variedad criolla y cultivada sólo en nuestro país. La época indicada para visitar estas zonas vitivinícolas es entre marzo y abril, cuando la cosecha de la uva está en plena marcha. Se ven cosechadores recorriendo los viñedos, cargando cestos de uvas, y en las bodegas se tiene la oportunidad única de presenciar las tareas de elaboración: desde la molienda a las fermentaciones de los vinos nuevos. Además, con una larga tradición colonial, Salta combina una gastronomía criolla, rica en tamales, chivitos, charques, locros y empanadas con una cultura de lo artesanal, que hoy convive con propuestas de estándar internacional. Terruño (lo que se dice terruño) en Argentina no hay. Acá los vinos se distinguen por su cepaje mucho más que por su origen. Así, esa obsesión mundial de identificar un tipo de vino con una región aquí queda desdibujada detrás de estilos, variedades e intenciones de cada una de las bodegas. Sin embargo, existe Salta que, sobre todo en vinos tintos, lleva en sus botellas parte del paisaje de los Valles Calchaquíes. En los últimos años la provincia más viñatera del Noroeste argentino dejó de dedicarse exclusivamente a los varietales blancos y los Malbec, Tannat y Cabernet Sauvignon comenzaron a ganar litros y hectáreas. Con esta nueva identidad roja, Salta despierta la curiosidad de los consumidores como ningún otro paisaje vitícola. La singularidad de sus vinos tiene fuerza suficiente como para ser un lugar único en el mundo, ya que no existe otro lugar como los Valles Calchaquíes para la vid. Nacen con el sol adherido en colores profundos, que junto a una sequedad fuera de serie y la altura privilegiada, moldea aromas vegetales y salvajes. --25 ADJETIVOS DE LOS VINOS Abocado o embocado. Vino que sin llegar a ser dulce ofrece sensaciones azucaradas. Acerado. Matiz en la coloración de los vinos blancos jóvenes y pálidos que recuerda el brillo del acero. Afrutado. Expresión incorrecta muy usada para describir un vino delicado que evoca diferentes aromas vegetales, como el olor propio de la uva usada en su elaboración o el de otra fruta. El término correcto es frutal. Agresivo. Vino con aroma y sabor penetrantes y desagradables. Suele ser ácido y astringente. Astringente. Se dice de los vinos que, debido a los taninos, producen una sensación de estrechamiento que se aprecia en los tejidos de la boca. Alegre. Vino ligero, fresco, fácil de tomar y con buen paso de boca. Ausencia total de complejidades aromáticas. Áspero. Vino astringente en exceso, debido a la abundancia de taninos o de componentes herbáceos procedentes del raspón, las pepitas o los hollejos del prensado. Balsámico. Se aplica a vinos de gran crianza y es una sensación que forma parte de su bouquet. Se trata de aromas penetrantes que dan sensación de frescura y matices mentolados. Brillante. Vino que al trasluz se ve completamente transparente y sin impurezas. Carnoso. Se dice del vino con cuerpo y bien conjuntado que produce un rica impresión física a su paso por la boca. Crudo o tierno. Vino joven y sin terminar. Débil o corto. Se aplica al caldo con caracteres pocos pronunciados. Decrépito. Vino desequilibrado por completo debido al exceso de edad. Elegante. Vino equilibrado que produce sensaciones sugerentes en nariz y boca. Espeso. Vino con mucho cuerpo y densidad. Fresco. Vino con una acidez adecuada para su tipo. Se aplica a los jóvenes de calidad. Hueco. Se dice de los caldos que decepcionan en todo el recorrido de la boca, debido a sus muchas carencias. Lleno. Vino de amplios sabores que colma el paladar. Morapio. Vino tinto de color intenso y tonos apagados por su poca acidez. Pastoso. Hace referencia a vinos blancos y cavas demasiado densos en la boca y ricos en azúcar. PeRfumado. Vino con intensos aromas. Picado. Vino con síntomas de avinagramiento. Terpénico. Vino con aromas densos e intensos originados por los aceites esenciales que contiene. Untuoso. Caldo oleoso que se adhiere en la copa y que en la boca se muestra suave. Vigoroso. Es un vino que provoca sensaciones potentes en la boca. Resulta sabroso, con cuerpo y con una acidez y nivel de taninos y alcohol bien conjuntados. A DEMÁS... ...FACTORES QUE ALIENTAN A BEBER VINO... Conocer y enjuiciar un vino es un arte que muy pocos llegan a dominar. El color, el aroma y el sabor son las señas de identidad de un buen caldo que sólo una persona adiestrada es capaz de distinguir y valorar. En la descripción de un vino se utiliza una amplia y variada terminología. Este es el significado de algunos de los adjetivos que se escuchan habitualmente en una cata. Agilidad mental. Para tu cerebro, parece que es mucho mejor beber vino que abstenerse de hacerlo. Así lo prueban cerca de 70 estudios científicos recientes que muestran cómo el consumo leve o moderado de vino mejora la función cognitiva y la agilidad mental. Además, ingerirlo en pequeñas dosis previene la demencia, tal y como demostraba un estudio de la Academia Sueca Sahlgrenska basado en un seguimiento a 1.500 mujeres durante 34 años. Posiblemente se debe a que los antioxidantes del vino reducen la inflamación, impiden que las arterias se endurezcan (aterosclerosis) e inhiben la coagulación, mejorando así el riego sanguíneo de nuestro órgano pensante, tal y como concluía un análisis publicado en el Acta Neurologica Scandinavica. Antigrasa. El consumo de vino activa al gen SIRT1, que impide la formación de nuevas células de grasa y ayuda a movilizar las ya existentes, tal y como demostraban científicos del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT) en un estudio publicado en Nature. Otro trabajo dado a conocer en la revista Archives of Internal Medicine concluía que, aunque el alcohol contiene 7 calorías por gramo, sus efectos sobre el metabolismo hacen que beber vino moderadamente reduzca la obesidad y el sobrepeso al envejecer. La dosis diaria óptima, según la investigación, serían 40 gramos de alcohol al día. Ejercicio embotellado. El ejercicio físico se podría servir a partir de ahora en botellas de vino. Una investigación publicada en la revista FASEB Journal sugiere que el resveratrol de la uva contrarresta eficazmente los efectos negativos de una vida sedentaria sobre el organismo. Los científicos realizaron sus experimentos sometiendo a varias ratas a un ambiente sedentario y limitando sus movimientos. A un grupo de roedores se le suministró resveratrol. Así observaron que solo los animales que no consumían este ingrediente del vino empezaron a sufrir disminución de masa y fuerza muscular y mostraron debilidad ósea. "El resveratrol no es un sustituto del ejercicio, pero puede disminuir el proceso de deterioro en caso de que un individuo se vea obligado a guardar reposo”, ha explicado Gerald Weissmann, editor jefe de la publicación. Dientes sanos. Tanto el vino blanco como el vino tinto evitan la caída de los dientes, de acuerdo con una reciente investigación italiana. Gabriella Gazzani y sus colegas de la Universidad de Pavia comprobaron que la costumbre ancestral de tratar las infecciones de las encías con vino y evitar, de este modo, la caída de los dientes tiene un fundamento científico. Según desvelaban en la revista Journal of Agricultural and Food Chemistry, esta bebida alcohólica frena el crecimiento de los estreptococos de la boca, bacterias vinculadas a las caries, a la gingivitis y al dolor de garganta. FUENTE: Altos Valles Vinos - Capital Federal - Argentina http://altosvallesvinos.com.ar/salta y Muy interesante
Vinos de Cafayate, Salta - Un lugar único, un vino único..
Datos archivados del Taringa! original
1puntos
0visitas
0comentarios
Actividad nueva en Posteamelo
0puntos
2visitas
0comentarios
Dar puntos: