Algunas de las Mujeres más perversas
Elizabeth Bathory
En Hungría, durante mucho tiempo el pronunciar un nombre era considerado tabú. Durante décadas, el reguero de cadáveres ensangrentados descubiertos por los campesinos en las praderas hizo, que tras su muerte, el mito y la leyenda alcanzasen la senda del silencio y romperlo era transgredir ese tabú, solo con el pronunciamiento de un nombre se producía un intenso e infinito terror: Elizabeth Báthory de Ecsed.
La Condesa Elizabeth Báthory pasó a la Historia por haber sido acusada y condenada de ser responsable de una serie de crímenes motivados por su obsesión por la belleza que le han valido el sobrenombre de "La Condesa Sangrienta" y el Record Guinness de la mujer que más ha asesinado en la historia de la humanidad con 630 muertes. Utilizaba la sangre de sus jóvenes sirvientas y pupilas para mantenerse joven en una época en que una mujer de 44 años se acercaba peligrosamente a la ancianidad. Cuando los investigadores irrumpieron en el castillo lo primero que vieron fue a una sirviente en el cepo del patio, en estado agónico debido a una paliza que le había fracturado todos los huesos de la cadera. Al acceder al interior se encontraron a una chica desangrada en el salón, y otra que aún estaba viva aunque le habían agujereado el cuerpo. En la mazmorra encontraron a una docena que todavía respiraba, algunas de las cuales habían sido perforadas y cortadas en varias ocasiones a lo largo de las últimas semanas. Debajo del castillo exhumaron los cuerpos de 50 muchachas más. El diario de Elizabeth contaba día por día sus víctimas, con todo lujo de detalles, hasta sumar un total de 612 jóvenes torturadas y asesinadas. Entre 1604 y 1610, sus agentes se dedicaron a proveerla de jóvenes entre 9 y 26 años para sus rituales sangrientos. Más adelante, en la época en la que los errores de Gábor la pusieron en una delicada situación política, tomó la costumbre de quemar los genitales a algunas sirvientas con velas, carbones y hierros por pura diversión. También generalizó su práctica de beber la sangre directamente mediante mordiscos en las mejillas, los hombros o los pechos.
Reina María I de Inglaterra
Conocida con el apodo de Bloody Mary, fue soberana de Inglaterra e Irlanda desde 1553 hasta 1558. Siempre rechazó la ruptura con Roma emprendida por su padre Enrique VIII y el establecimiento del protestanismo que hizo su hermano Eduardo VI, en dicho proceso, condenó a casi 300 religiosos disidentes a morir en la hoguera en las Persecuciones Marianas. Miles de hogueras intoxicaron con el olor a carne quemada el aire de Londres: obispos, nobles, eruditos, estudiantes, sacerdotes, campesinos, artesanos, pasaron por el fuego. Quienes mostraban compasión eran arrestados, cientos fueron detenidos por ser considerados herejes y torturados. Las personas especialmente odiadas por la reina tenían muertes lentas y dolorosas. Esta intolerancia hizo que miles tomaran el camino del exilio. El restablecimiento del catolicismo romano fue revertido por su sucesora y medio hermana, Isabel I, hija del rey Enrique VIII (padre de ambas) y su segunda esposa, la concubina y después reina Ana Bolena.
Delphine LaLaurie
Marie Delphine LaLaurie (1775 – 1842), mejor conocida como Madame LaLaurie, fue una socialité yasesina en serie nacida en el estado de Luisiana, Estados Unidos que se volvió famosa por haber torturado y asesinado a un gran número de esclavos negros.
Lalaurie nació en Nueva Orleans y se casó tres veces a lo largo de sus años. Mantuvo una importante posición en los círculos sociales de su ciudad natal hasta el 10 de abril de 1834, cuando rescastistas que habían respondido a un incendio en su mansión en Royal Street descubrieron varios esclavos amarrados dentro de la casa que mostraban evidencia de haber sido torturados por mucho tiempo. Después de esto la casa de LaLaurie fue saqueada por una multitud de ciudadanos enfurecidos, y se cree que ella escapó hacia París, en donde se especula que pasó el resto de sus días.
Los LaLauries, como era la costumbre de las personas de clase social en ese entonces, tenían varios esclavos negros que vivían en una dependencia especial en su mansión en Royal Street. Las historias sobre el trato de Delphine LaLaurie hacia sus esclavos entre 1831 y 1834 varían. Harriet Martineau, escribió en 1838, según historias que los residentes de Nueva Orleans le contaron durante su visita en 1836, que los esclavos de Lalaurie parecían estar "muy demacrados y desdichados"; sin embargo, en público LaLaurie se mostraba por lo general muy amable con la gente de raza negra y preocupada de la salud de sus esclavos, y los registros de la época muestran que LaLaurie enmancipó a dos de sus propios esclavos (Jean Louis en 1819 y Devince en 1832). Sin embargo, Martineau reportó que los rumores públicos sobre el maltrato de LaLaurie hacia sus esclavos fueron suficientes para que un abogado local sea enviado a Royal Street para hacer recuerdo a LaLaurie sobre las leyes relevantes al mantenimiento de esclavos. En su visita, el abogado no encontró ninguna evidencia de maltrato de esclavos por parte de LaLaurie.
Martineau también contó otras historias de la crueldad de LaLaurie que eran conocidas entre los residentes de Nueva Orleans en más o menos el año 1836. Indicó que, poco después de la visita del abogado local, uno de los vecinos de LaLaurie vió a uno de los esclavos de LaLaurie, una niña de doce años llamada Lia (o Leah), morir tras caer desde el techo de la mansión en Royal Street mientras trataba de evitar ser castigada a latigazos por Delphine LaLaurie. Lia había estado cepillando el cabello de Delphine cuando lo jaló por accidente, lo que causó que LaLaurie coja un azote y la persiga. El cuerpo fue enterrado más adelante en la mansión. Según Martineau, este incidente llevó a una investigación de los LaLauries, la cual los encontró culpaples de crueldad ilegal y los obligó a dejar ir a nueve esclavos. Los nueve esclavos fueron comprados de vuelta por los LaLauries a través de la intermediación de uno de sus familiares, y traídos de vuelta a sus residencias en Royal Street. De igual manera, Martineau reportó historias de que LaLaurie mantenía a su cocinero amarrado al horno en la cocina, y golpeaba a sus hijas cuando trataban de alimentar a los esclavos.
El 10 de abril de 1834, se inició un incendio en la residencia de los LaLauries en Royal Street, el cual había comenzado en la cocina. Cuando la policía y los bomberos llegaron al lugar, encontraron a una mujer de setenta años, la cocinera, amarrada al horno en su tobillo. Más adelante declararía que ella misma había iniciado el incendio como un intento de suicidio por miedo a su castigo -ser llevada al cuarto en el último piso- ya que dijo que nadie que había sido llevado allá había regresado. Según informó el New Orleans Bee del 11 de abril de 1834, la gente que se encontraba en la zona respondió al incendio tratando de ingresar a la dependencia de esclavos para asegurarse de que todos puedan ser evacuados. Luego de que los LaLauries se negaron a entregar las llaves del lugar, las personas que estaban ayudando tumbaron las puertas de la dependencia de esclavos y encontraron "siete esclavos, más o menos mutilados horriblemente... suspendidos por el cuello, con sus extremidades aparentemente estiradas y rajadas de una extremidad a la otra", quienes dijeron haber estado encarcelados allí por unos cuantos meses.
Una de las personas que entró al lugar fue el Juez Jean-Francois Canonge, quién después declaró haber encontrado en la mansión LaLaurie, entre otros, a "una negra... utilizando un collar de hierro" y "una vieja mujer negra que había recibido una herida muy profunda en su cabeza [que estaba] demasiado débil para poder caminar". Canonge dijo que cuando interrogó al esposo de Madame LaLaurie sobre los esclavos, este le contestó en forma insolente que "algunas personas debían quedarse en su casa en lugar de ir a las casas de otras para dictar leyes y meterse en las vidas de los demás".
Una versión de esta historia que circuló en 1836, recopilada por Martineau, añadió que los esclavos estaban esqueléticos, mostraban señales de haber sido azotados, eran amarrados en posturas restrictivas, y utilizaban collares de hierro con púas que mantenían a sus cabezas en posiciones estáticas.
Cuando el descubrimiento de la tortura de esclavos se hizo bien conocido, una turba de ciudadanos locales atacaron la residencia de LaLaurie y "demolieron y destruyeron todo lo que pudieron". Un sheriff y sus oficiales fueron enviados a dispersar a la multitud, pero para cuando la gente se fue, la propiedad en Royal Street había sufrido daños importantes, y "no quedaba mucho más que las paredes". Los esclavos torturados fueron llevados a una cárcel local, en donde los pusieron a vista del público. El New Orleans Bee reportó que para el 12 de abril, unas 4.000 personas habían ido a ver a los esclavos torturados para "convencerse de su sufrimiento".
El Pittsfield Sun, citando al New Orleans Advertiser en un artículo escrito varias semanas después de la evacuación de la dependencia de esclavos de LaLaurie, indicó que dos de los esclavos encontrados en la mansión de LaLaurie habían muerto desde su rescate y añadió: "Entendemos que... luego de cavar en el jardín, se encontraron cuerpos, y una vez destapado el pozo de la mansión se encontraron más, entre ellos el de un niño". Estas declaraciones fueron repetidas por Martineau en su libro de 1838 Retrospect of Western Travel, en donde indicó que el número de cuerpos desenterrados fueron dos, incluyendo al niño.
Para el año 2013, la mansión en Royal Street en donde LaLaurie vivió se mantiene en pie y es un emblemático edificio de Nueva Orleans.
Irma Grese
Fue una supervisora de prisioneros en los campos de concentración de Auschwitz-Birkenau, Bergen-Belsen y Ravensbruck, durante la Segunda Guerra Mundial. Apodada "la bestia bella" por los prisioneros de este campo por su comportamiento sádico y perverso, fue una de las más crueles y notorias criminales de guerra nazi. Siempre usando pesadas botas, látigo y pistola, entre otros actos, Irma era conocida por dejar que perros hambrientos y furiosos se lanzaran encima de las presas para devorarlas, asesinar internas a tiros a sangre fría, torturas a niños, abusos sexuales y palizas sádicas con látigo trenzado hasta provocar la muerte de las víctimas. Además, una revelación de Olga Lengyel dice que Irma mantuvo relaciones con Joseph Mengele y Josef Kramer. En su alojamiento, después de su detención, fueron encontradas lámparas de mesa con las pantallas hechas de piel humana, exactamente de tres prisioneros judíos asesinados y despellejados por ella misma. En el Juicio de Bergen-Belsen fue condenada a la horca a los 22 años siendo ejecutada en la prisión de Hamelín (Alemania) el 13 de diciembre de 1945. Sus últimas palabras a su verdugo fueron: "Schnell!" (¡Rápido!).
Katherine Knight

Katherine Knight fue la primera mujer australiana en ser condenada a cadena perpetua sin libertad condicional. Knight contaba con un largo historial de relaciones amorosa, las cuales terminaron de mala forma, incluyendo una de ellas donde tomó al perro de ocho semanas de su pareja y lo degolló frente a él. John Thomas Price, la última pareja de Knight, no corrió con la misma suerte. Knight lo correteó dentro de la casa de ambos con un cuchillo de carnicero, apuñalándolo 37 veces, con heridas tan profundas que llegaron a órganos vitales. Después de matarlo, despellejó el cuerpo y colgó su piel en la entrada a la estancia de su casa. Le cortó además la cabeza y la puso en una olla en la estufa. También cocinó carne del trasero de Price, con verduras y gravy para servírselo de comida a sus hijos junto con una vengativa nota. La policía llegó antes de que Knight sirviera la cena.
Ilse Köhler

Ilse Köhler, conocida como la Bruja de Buchenwald o la Perra de Buchenwald, fue esposa de Karl Koch, el comandante de los campos de concentración Buchenwald y Majdanek. El matrimonio era conocido por deleitarse torturando y asesinando prisioneros. Tomaba los tatuajes e la piel de sus prisioneros y creaba diversos objetos con ella. En 1967, desde la carcel de Aichach, escribió a su hijo una carta donde no manifiesta remordimientos ni la menor pena por los crímenes cometidos. A los sesenta y un años Ilse Koch ató varias sábanas, las sujetó de la lámpara que colgaba encima de su cama y se ahorcó. En su última carta escribió: "No hay otra salida para mí, la muerte es la única liberación".
Rosmery West

Es una asesina en serie británica que fue condenada junto con su esposo y cómplice Fred West por el asesinato de 12 jóvenes mujeres (entre ellas también niñas), muchos de ellos ocurridos en la casa de la pareja en Gloucester, Inglaterra. Rosemary y Fred secuestraban a jóvenes en las paradas de autobús en las afueras de Gloucester. Las encerraban en casa y, después de sodomizarlas, torturarlas y violarlas, las asesinaban. Rosemary tenía un voráz e insano apetito sexual, disfrutando del denominado "sexo bondage" y del sadomasoquismo. Ella era bisexual y muchas de las mujeres que fueron secuestradas eran para satisfacer el apetito sexual de ella y de Fred, otro sádico sexual. También, Rosemary trabajó como prostituta y dos de sus clientes mantuvieron relaciones sexuales con las pequeñas hijas de Rosemary, bajo el pleno consentimiento de ésta, quien disfrutaba como sus hijas sufrían las relaciones debido a sus cortas edades.
Los crímenes por los que Rosemary West fue sentenciada tuvieron lugar entre abril de 1973 y agosto de 1978. Charmaine (hija de la anterior pareja de Fred; Rena) tenía 8 años cuando fue asesinada en junio de 1971 y enterrada en la primera casa de los West, en el número 25 de Midland Road en Gloucester. Otro cuerpo fue hallado en la segunda casa de ellos, en Cromwell Street: el cadáver de Heather (hija del matrimonio Rose-Fred), asesinada en junio de 1987 a los 16 años.
Myra Hindley
fue una asesina en serie británica, cómplice en los asesinatos llevados a cabo por su novio, Ian Brady. Fue condenada a cadena perpetua junto con su novio el 6 de mayo de 1966. El 15 de noviembre de 2002 murió en prisión de una infección pulmonar.
Cuando Ian Brady, a mediados del 1963 pierde interés en los robos de bancos empieza una carrera como violador y asesino para satisfacer sus impulsos sexuales. Así, y con la ayuda de Myra Hindley, IanBrady secuestra, viola, tortura y asesina a 3 niños y 2 adolescentes:
Pauline Reade, 16 años: El 12 de julio de 1963, Myra convence a esta joven para ir a la pradera de Saddleworth para que le ayude a buscar un guante. Ian les seguía en su moto y fue allí donde la violó y la mató. Ella simplemente fue su cómplice.
John Kilbride, 12 años: El 23 de noviembre de 1963, Myra engaña también a este chico llevándole a la misma pradera. Myra le dijo que le esperaba en una aldea cercana. Allí, en la pradera de Saddleworth, estaba esperando Ian, quién lo violó. Más tarde, enfurecido porqué el arma que quería utilizar para matar al chico no funcionaba, lo estranguló y lo enterró. Myra volvió a ser cómplice, pero no mató.
Keith Bennet, 12 años: 16 de junio de 1964. Esta vez es engañado por ambos, quienes vuelven a llevarlo a la misma pradera. Allí, mientras ella esperaba a que todo termine, Ian lo viola y lo estrangula. Allí mismo lo enterró.
Lesley Ann Downey, 10 años: Ian y Myra secuestran a esta niña en un parque de atracciones. Él la fotografió 9 veces desnuda y Myra grabó los gritos que la niña vociferaba por su vida. Después de llevar a cabo su ritual, la enterraron a la mañana siguiente en Saddleworth. Las 9 fotos y la grabación fueron guardadas en una maleta.
Edward Evans, 17 años: El 6 de octubre de 1965, en presencia del cuñado de Myra, David Smith, Ian acaba con la vida de este joven dándole un hachazo en la cabeza.
David Smith fue quien, después de ayudar a Ian a cargar el cadáver de Edward Evans, dio una buena excusa y se marchó del lugar, prometiéndoles volver. Pero lo que Ian y Myra no sabían era que Smith contactó con la policía y los delató.
Beberly Allit
Conocida como el Ángel de la Muerte, es un asesina en serie Inglesa que asesinó a cuatro niños e hirió, mientras trabajaba como enfermera en la sala de niños de Grantham y Kesteven Hospital, Lincolnshire en un período de cincuenta y ocho días del año 1991. Su principal método de asesinato fuet el de inyectar el niño con el cloruro de potasio o con insulina (inducir hipoglucemia letal). Sus víctimas fueron: Liam Taylor (siete meses de edad), Timothy Hardwick (once años, epiléptico), Kayley Desmond (un año), Becky Phillips (dos meses), Claire Peck (quince meses), Paul Crampton (cinco meses), quien sufrió un paro por una inyección de insulina, pero se recuperó en otro hospital; Bradley Gibson (cinco años) y Yik Hung Chan (dos años), quien quedó con daño cerebral permanente. El caso más sonado fue el de Katie Phillips (de dos meses de edad), resucitada tras un episodio inexplicable de apnea (que luego se supo fue causado por sobredosis de potasio e insulina), quien sufrió daño cerebral permanente y parálisis parcial a causa de la falta de oxigenación; su hermana gemela murió poco antes.
Mary Ann Cotton

Aficionada al veneno mortal, esta enfermera inglesa aprovechó su expertise para asesinar a sus cuatro esposos, once hijos y dos amantes. Por un error de su verdugo, murió en la horca, lentamente. Un mortal cóctel de arsénico, en menor o mayor concentración según el tamaño de sus víctimas, fue el más constante acompañante de la enfermera inglesa Mary Ann Cotton.
En la época victoriana en que vivió Mary Ann, era común que la mitad de la población muriera antes de cumplir 20 años, y muy pocos sobrepasaban los 40, por las pésimas condiciones higiénicas y alimenticias imperantes. Para los niños era peor, un cuarto de los nacidos no superaba su primer cumpleaños. Y la “fiebre intestinal”, era la causa más cotidiana, una dolencia que minaba a sus víctimas con fuertes espasmos abdominales y diarrea. Por eso, la muerte de 11 de los hijos de Mary Ann, y la de sus cuatro esposos a causa de “fiebre intestinal”, no fue un suceso inusual. Menos cuando Mary Ann cambió varias veces de domicilio y, al menos cuatro veces, reemplazó su apellido de soltera por el de sus esposos.
Pero tanta muerte no podía ser coincidencia. La policía comenzó a sospechar y pronto unió las piezas que faltaban: muchas muertes, demasiadas deudas, algunos seguros de vida cobrados, una causa de muerte única.
Varios cuerpos fueron encontrados enterrados en el jardín de la casa de Mary Ann, y todos tenías restos de arsénico. Su juicio fue cubierto por la prensa con gran escándalo público. El periódico inglés Times, incluso dedicó páginas especiales para cubrir el caso, y en particular el pasado de Mary Ann, para la fascinación del público.
Luego de 90 minutos de deliberación, el jurado la sentenció a la horca el 24 de marzo de 1873. Por un error del verdugo, que no calculó el peso correcto de la asesina, la reina del arsénico murió en medio de convulsiones terribles. Muy lentamente.
Belles Gunness

Con una altura de 1.83 cm y pesando 91 kg, Belle Gunnes era una imponente y poderosa mujer noruega. Su primer marido fue Mads Sorenson, como no pudieron tener hijo decidieron adoptar a Jennie (luego desaparecida), Myrtle y Lucy. En 900 Sorenson murió por causas misteriosas y Belle cobró cerca de 8000$ de la póliza de vida de su marido. Al tiempo se casa por segunda vez con el hombre que le cedería su apellido: Peter Gunness quién no vivió mucho tiempo después de casado. Sufrió un extraño contratiempo al resbalar "accidentalmente" en un estanque y propinarse un golpe mortal en la cabeza. La viuda Gunness no pudo sino disfrutar del dinero del seguro de su marido. A estas muertes se le suman la de sus amantes. Gunness decidió probar otros métodos para conseguir dinero fácilmente, como poner anuncios en la sección de contactos de los periódicos. No se sabe cuantos hombres respondieron a las cartas y llamaron a la puerta de Belle, aunque se estiman más de catorce, pero lo que sí es seguro es que ninguno de ellos vivió para contarlo. Finalmente contactó con Andrew Holdgren. El 28 de abril de 1908 la granja donde vivía Belle y sus tres hijos Lucy, Myrtle y Philip (hijo biológico) ardió hasta sus cimientos con los 4 ocupantes dentro. en ls excavaciones posteriores se encontró el cadáver de Andrew Holdgren y nueve más, entre ellos el de su hija Jennie. El unico acusado del incidente fue Roy Lamphere, amante y empleado ocasional de Belle, quién finalmente confesó ser el autor del incendio.
Gertrude Baniszewski
Fue una mujer y asesina estadounidense que con ayuda de sus hijos y jóvenes de su vecindario produjeron la tortura prolongada, mutilación y asesinato de Sylvia Likens. El caso fue llamado como "el peor crimen perpetrado contra un solo individuo en la historia de Indiana".
En julio de 1965, Betty y Lester Likens dos trabajadores ambulantes de carnaval conocieron a Baniszewski en la iglesia y le sugirieron que cuide de sus dos hijas, Sylvia Marie Likens de 16 años y Jenny Faye Likens de 15 años, a cambio de unos muy necesarios 20 dólares por semana. Ella aceptó, al principio todo anduvo bien, las hermanas Likens jugaban e iban a la escuela con los hijos de Baniszewski, y la acompañaban a la iglesia. Sin embargo la primera vez que los 20 dólares enviados por los padres de las niñas llegaron con un día de retraso, Baniszewski se enfureció, obligó a la niñas a que bajaran al sótano y se inclinaran sobre una cama y las azotó. Ese sería el comienzo de un patrón regular de maltratos a las menores y el posterior crimen.
Dos semanas después de haber dejado a las niñas al cuidado de Baniszewski, los Likens volvieron a visitar a sus hijas, no hubo ninguna queja al respecto así que se marcharon conformes, y a partir de ahí Baniszewski, sus hijos, y varios adolescentes del vecindario empezarían la verdadera tortura física y psicológica de Sylvia. Por alguna razón simplemente no podía soportar a las chicas, y sobre todo a Sylvia, con quien más se desquitaba; posiblemente sentía una especie de celos debido a que ella era hermosa, amable, y virgen.
Un día le pregunta a Sylvia porqué pasaba tanto tiempo en la tienda donde trabajaba, y Likens le dijo que solía juntar latas de sodas vacías para ganar dinero extra. No le creyó y obligó a la joven a que se introdujera una botella de Coca-Cola en su vagina frente a todos sus hijos y Jenny, ésta se rompe, y los vidrios desgarran las paredes vaginales de Sylvia. También después de fumar solía apagar su cigarrillo en el cuerpo de la joven, además de golpearla con una paleta, y cuando se cansaba, le otorgaba la tarea de golpearla varias veces al día a su hija Paula Baniszewski quien tenía 18 años. Incluso en ocasiones obligaba a la hermana de Sylvia, Jenny, a que la golpeara en la cara.
Gertrude a la hora de cenar sólo le daba pocas raciones de agua, galletas saladas, y algunas sobras. Una vez mandó a su hija Stephanie Baniszewski y su novio Coy Hubbard (un adolescente del vecindario), a arrojarla por las escaleras del sótano; así, Sylvia recibió un fuerte golpe en la cabeza y permaneció inconsciente durante casi dos días. Coy Hubbard, quien tenía 15 años y era el novio de Stephanie, era experto en judo y le encantaba lanzar a la joven por los aires hacia un colchón que se suponía que era donde tendría que aterrizar, pero muchas veces calculaba mal y la pobre chica caía al suelo de cemento.
Pocas semanas antes del crimen Baniszewski obligó a Likens a escribir una carta dirigida a sus padres comentando que ella y su hermana las estaban pasando bien, y luego, con ayuda de sus hijos escribió con una aguja al rojo vivo "I am a prostitute and proud of it" ("Soy una prostituta y estoy orgullosa de serlo" ) , en el estómago y abdomen de Likens; y al sentirse incapaz de terminar, Richard Hobbs terminó ese trabajo.
Al día siguiente formuló la manera de deshacerse de Sylvia, le comentó a su hijo Jhon jr, que podían ir a tirarla a un basurero cuando ella se encontrase desfalleciendo, para que así mueriera. Sylvia oyó la conversación e intentó huir, pero Gertrude la detuvo rápidamente y volvió a tirarla por la escaleras del sótano, encerrándola nuevamente.
En la tarde del martes 26 de octubre, Gertrude le ordenó a Stephanie Baniszewski y a Richard Hobbs que le tirasen un balde con agua fría a Sylvia mientras dormía para que despertara. Ellos así lo hicieron, pero la chica quedó totalmente inmóvil, dándose cuenta entonces de que ya no respiraba. Stephanie se desesperó e intentó reanimarla, pero para entonces ya era tarde, Likens ya estaba muerta. Las causas de la muerte fueron hemorragia cerebral, Shock, y Desnutrición.
Richard Hobbs fue quien llamó a la policía esperando que ellos la resucitasen. Los oficiales se percataron de las heridas de la chica y de su grado de desnutrición, le preguntaron a los jovenes que fue lo que había pasado, pero ninguno respondió. Baniszewski trato de explicarle que unos vandalos le hicieron eso y sus hijos la habían traído a casa. Entonces Jenny Likens estalló en llantos y le dijo a los oficiales "Sáquenme de aquí y les diré todo". Gertrude, sus hijos, y varios jóvenes del vecindario fueron arrestados por la policía.
Andrea Yates

Andrea Yates parecía tener un futuro brillante. Graduada del Milby High School con grandes honores, completó sus estudios como enfermera en la Universidad de Texas en 1986. De 1986 a 1994 trabajó como enfermera en el centro de cáncer de la universidad.
A los 25 años, Andrea conoció a Rusty Yates con quien contrajo nupcias en 1993. La pareja estaba muy envuelta en la religión. Se dedicaban a ir a estudios bíblicos y grupos de oración. Cierta vez comentaron con sus familiares que tendrían todos los hijos que la naturaleza les permitiera.
Durante su matrimonio tuvieron cinco hijos, a todos les pusieron nombres bíblicos: Noah, John, Paul, Luke y Mary.
Rusty y Andrea conocieron a un predicador extremista, Michael Woroniecki, que enseñaba que el hombre debía renunciar a todos los bienes materiales y vivir en las condiciones más humildes que pudiera. También predicaba que el papel de la mujer se derivaba de la maldad de Eva y que las madres malas solo podían criar hijos malos que iban directos al infierno.
Mientras hay quienes dicen que fue Rusty quien se envolvió más en las enseñanzas de este predicador, hay otros que dicen que fue Andrea. Lo cierto es que el predicador les vendió un bus viejo donde los convenció que deberían irse a vivir con sus cinco hijos.
La vida en el bus se hizo insoportable para Andrea. El calor era terrible, el espacio limitado. Andrea tenía que enseñar en casa a los cinco niños pues según creían, era malo que los niños fueran a la escuela y aprendieran las cosas del mundo. Su mente no soportó y en 1999 fue hospitalizada por intento de suicidio. Después de este intento, las cosas empeoraron. Andrea tenía alucinaciones, oía “al diablo” hablándole, cayó en una profunda depresión y le suplicaba a su esposo que la dejara morir.
La familia le rogó a Rusty que la sacara de ese bus y la llevara a vivir a una casa normal. Rusty lo hizo y la salud mental de su esposa pareció mejorar. Sin embargo, en marzo de 2000, su padre falleció y Andrea volvió a caer en un estado depresivo. Andrea fue hospitalizada en dos ocasiones debido a que su salud mental se había deteriorado bastante.
Dos días después de su segunda hospitalización, unas horas antes de que llegara su suegra, quien la había venido ayudando con los niños, Andrea llenó con agua la tina del baño y llevó a cabo lo que por dos años había tenido en mente.
Uno por uno ahogó a sus tres hijitos varones más pequeños y los tendió sobre la cama. Cuando acababa de ahogar a la bebita, el niño mayor, al ver el cuerpecito flotando en la tina, le preguntó a su mamá qué estaba pasando. Sin embargo, no esperó respuesta y escapó corriendo. Andrea lo persiguió hasta alcanzarlo y mientras el niño gritaba y pateaba, lo metió en la tina. El niño forcejeó pero finalmente corrió la misma suerte de sus hermanitos.
En su confesión, Andrea dijo que lo había hecho porque era una mala madre que no los estaba educando bien y que por lo tanto los niños se iban a ir al infierno si continuaban así.
A pesar de haber sido condenada a cadena perpetua en el primer juicio, en 2006 se le otorgó otro juicio donde fue declarada no culpable por razones mentales
Theresa Knorr

Theresa Jimmie Francine Cross (mejor conocida como Theresa Knorr) adquirió fama debido a las múltiples torturas propinadas contra sus hijos.
Theresa Knorr nació en Sacramento, California el 12 de marzo de 1946 siendo la más joven de la familia y muy devota a su madre. Cuando su madre falleció en 1961 ella se sumió en una gran depresión. A la edad de 16 años se casó con Clifford Clyde Sanders con quien tuvo un hijo al que se le dio por nombre Howard, las peleas constantes en la pareja hicieron que se deteriora la relación de tal manera que Clifford estaba por abandonarla. Esto desencadenó la furia de Theresa asesinándolo en 1964 de un disparo de rifle en su pecho. Fue absuelta de los cargos al alegar defensa propia, para el momento estaba embarazada de su segunda hija Sheila. En 1966 ella contrajo nupcias con Robert Knorr estando embarazada de 7 meses de su tercera hija Suesan la cual nació en Marzo 13 de ese mismo año, seguida un año después por William, 1968 Robert y en 1970 Theresa conocida como Terry la más joven de los Knorr.
Una noche mientras Suesan dormía, Theresa tomó un arma, entró a su cuarto y le disparó en el pecho hiriéndola de gravedad, sobreviviendo a aquel incidente Suesan mejoró pero la bala permaneció dentro, a lo cual Theresa decidió hacer una cirugía improvisada, pasado un tiempo la herida se infectó y suesan posteriormente enfermó, la madre la llevó luego a un campo baldío donde le prendió fuego quemándola aún estando con vida. A los dos años de aquel asesinato, Theresa obligó a su hija mayor Sheila a prostituirse contrayendo esta última una enfermedad venérea, Theresa encolerizada la encerró en un cuarto pequeño dejándola morir de hambre.
Theresa se declaró inocente de los cargos pero al sospechar que uno de sus hijos declararía contra ella decidió declararse culpable para rebajar su condena, Theresa fue condenada a 2 cadenas perpetuas, pudiendo salir bajo libertad condicional en el año 2027. Según la escala que desarrolló el Dr. Michael Stone basado en sus investigaciones sobre las motivaciones de los asesinos para cometer diversos crímenes, llegó a la conclusión que Theresa está en la categoría más alta, el numero 22 de dicha escala la cual describe a asesinos Torturadores y psicopáticos, en quienes la tortura es su principal motivación.