En la localidad rural de Cambridge en Nueva York, se instalaron múltiples cámaras de seguridad, en un sector alejado de la civilización, con el fin de controlar la caza ilegal en la zona. Pero jamás imaginaron lo que verían.
Cuando los encargados de seguridad de la zona revisaron las cámaras, se llevaron una aterradora sorpresa, la imagen de una niña fantasma que jugaba en el bosque.
Cuando los encargados de seguridad de la zona revisaron las cámaras, se llevaron una aterradora sorpresa, la imagen de una niña fantasma que jugaba en el bosque.
Aunque muchos lugareños no creen que se trate realmente de un fantasma, en el Equipo de Investigación Paranormal de Greenwich no comparten la misma idea. Según explica su presidenta, Tania Woodward, esa área es conocida por tener una intensa actividad paranormal.
Desde que se dio a conocer la imagen, la policía comenzó a recibir una gran cantidad de llamadas y correos electrónicos. Una de ellas al parecer echaría por tierra todas las esperanzas de quienes querían que se tratara de un fantasma de verdad.
Desde que se dio a conocer la imagen, la policía comenzó a recibir una gran cantidad de llamadas y correos electrónicos. Una de ellas al parecer echaría por tierra todas las esperanzas de quienes querían que se tratara de un fantasma de verdad.