Venezuela. Ante los Hechos del 12 de Febrero: ¡Los Trabajadores Necesitamos una Salida Independiente!
¿Y el socialismo del siglo XXI?
Desde hace años desde el oficialismo nos vienen diciendo que todas las medidas que se están tomando van en “dirección al socialismo” Todos los sacrificios pedidos a los trabajadores se han hecho en nombre de “las futuras generaciones y de los logros en revolución” Sin embargo la realidad desmiente uno a uno los discursos: los que se vienen beneficiando con inmensas ganancias son las patronales multinacionales de las empresas mixtas y de alimentos, los bancos y financieras, las empresas de maletín que se hacen de dólares baratos para la especulación y la gran burocracia corrupta estatal. Por eso Maduro no tuvo empacho en admitir que sus políticas contra “la especulación y la corrupción” salvaguardaron “las reglas del real y verdadero juego capitalista”, el Mandatario exclamó: “Yo sé dónde estoy parado. Para aquellos que me subestiman desde la ultraizquierda o desde la ultraderecha, yo sé dónde estoy parado”
Convocados por la Mesa de la Unidad (MUD), con las consignas de “Salida Ya!, La calle vence” hubo en varias ciudades del país movilizaciones que contaron con la presencia de estudiantes y sectores populares. En este marco, luego de enfrentamientos entre quienes manifestaban y organismos de represión del estado, e incluso, según se denuncia, organizaciones parapoliciales, quedó como saldo tres muertos 69 heridos y otro tanto de detenidos, entre los que se cuentan gran cantidad de estudiantes.
Los socialistas de la UST no participamos de estas convocatorias y llamamos a no ir a las manifestaciones de estos partidos de la burguesía, porque sus consignas y objetivos no son los de la clase obrera, sino que encubren, apoyándose en el descontento popular, su propio plan de ajuste en contra del pueblo y a favor de los empresarios y multinacionales.
Desde la UST repudiamos la violenta represión contra quienes se movilizaban y manifestaban. La clase obrera y los sectores populares vienen sintiendo en carne propia esta escalada represiva que hace apenas unos días encarceló a 10 trabajadores y dirigentes petroleros por reclamar un contrato colectivo digno, los trabajadores de Toyota Cumaná debieron soportar la presión de la Guardia Nacional Bolivariana, cuando realizaban una acción dentro de la fábrica, lo mismo ha sucedido con la prolongada huelga en Sidor y trabajadores de CIVETCHI continúan presos en Carabobo. Están criminalizando las protestas.
Los socialistas, a la vez que defendemos una conquista como es el derecho democrático de los trabajadores, estudiantes, campesinos, y demás sectores populares a manifestarse y protestar. Exigimos la inmediata liberación de todos los detenidos por protestar.
Por otra parte exigimos la investigación de los asesinatos, como así también todos lo hechos de violencia y represivos para que se haga justicia. En ese sentido proponemos la conformación de una Comisión Investigadora independiente, conformada por los organismos de derechos humanos, y organizaciones obreras y populares para controlar que lo investigado por los organismos judiciales sea imparcial y tenga objetividad y sea conocido por todos.
El gobierno de Nicolás Maduro ha salido al cruce de las movilizaciones, acusándolas de “fascistas” y afirmando que estaría “un golpe en marcha” como en el 2002-2003. Con esto justifica la represión. Desde la UST, no vemos por el momento ninguna posibilidad de golpe. Las antiguas intentonas golpistas de la burguesía y el imperialismo fueron derrotadas por las masas con su movilización. No vemos ninguna corriente militar importante a favor de desestabilizar ni dar un golpe armado. Las Fuerzas Armadas Bolivarianas se ha integrado en los principales Ministerios, gobernaciones, dirigen las principales empresas básicas (acero, hierro, cemento, por decir algunas), dirigen su propio canal de TV, su propia empresa constructora de viviendas, se declaran “participes de la construcción del socialismo del siglo XXI” y su cúpula se ha homogeneizado, luego del 2003. Por otra parte, el chavismo tiene mayoría en la Asamblea Nacional y por esa vía no podría ser destituido. Pero tampoco, más allá de sus evidentes divisiones, hay dentro de la llamada “burguesía de derecha pro-imperialista” un sector importante que apoyaría un intento golpista. Ni el propio imperialismo se juega por esa política. Más bien empujan a que el gobierno vaya a fondo con todo el ajuste que está llevando adelante (devaluación, reducción del gasto público, bajos salarios, etc.), que se desgaste y pueda ser derrotado por un “revocatorio” o en las elecciones del 2015 a diputados, previo a las presidenciales.
¿Y el socialismo del siglo XXI?
Desde hace años desde el oficialismo nos vienen diciendo que todas las medidas que se están tomando van en “dirección al socialismo” Todos los sacrificios pedidos a los trabajadores se han hecho en nombre de “las futuras generaciones y de los logros en revolución” Sin embargo la realidad desmiente uno a uno los discursos: los que se vienen beneficiando con inmensas ganancias son las patronales multinacionales de las empresas mixtas y de alimentos, los bancos y financieras, las empresas de maletín que se hacen de dólares baratos para la especulación y la gran burocracia corrupta estatal. Por eso Maduro no tuvo empacho en admitir que sus políticas contra “la especulación y la corrupción” salvaguardaron “las reglas del real y verdadero juego capitalista”, el Mandatario exclamó: “Yo sé dónde estoy parado. Para aquellos que me subestiman desde la ultraizquierda o desde la ultraderecha, yo sé dónde estoy parado”
Convocados por la Mesa de la Unidad (MUD), con las consignas de “Salida Ya!, La calle vence” hubo en varias ciudades del país movilizaciones que contaron con la presencia de estudiantes y sectores populares. En este marco, luego de enfrentamientos entre quienes manifestaban y organismos de represión del estado, e incluso, según se denuncia, organizaciones parapoliciales, quedó como saldo tres muertos 69 heridos y otro tanto de detenidos, entre los que se cuentan gran cantidad de estudiantes.
Los socialistas de la UST no participamos de estas convocatorias y llamamos a no ir a las manifestaciones de estos partidos de la burguesía, porque sus consignas y objetivos no son los de la clase obrera, sino que encubren, apoyándose en el descontento popular, su propio plan de ajuste en contra del pueblo y a favor de los empresarios y multinacionales.
Desde la UST repudiamos la violenta represión contra quienes se movilizaban y manifestaban. La clase obrera y los sectores populares vienen sintiendo en carne propia esta escalada represiva que hace apenas unos días encarceló a 10 trabajadores y dirigentes petroleros por reclamar un contrato colectivo digno, los trabajadores de Toyota Cumaná debieron soportar la presión de la Guardia Nacional Bolivariana, cuando realizaban una acción dentro de la fábrica, lo mismo ha sucedido con la prolongada huelga en Sidor y trabajadores de CIVETCHI continúan presos en Carabobo. Están criminalizando las protestas.
Los socialistas, a la vez que defendemos una conquista como es el derecho democrático de los trabajadores, estudiantes, campesinos, y demás sectores populares a manifestarse y protestar. Exigimos la inmediata liberación de todos los detenidos por protestar.
Por otra parte exigimos la investigación de los asesinatos, como así también todos lo hechos de violencia y represivos para que se haga justicia. En ese sentido proponemos la conformación de una Comisión Investigadora independiente, conformada por los organismos de derechos humanos, y organizaciones obreras y populares para controlar que lo investigado por los organismos judiciales sea imparcial y tenga objetividad y sea conocido por todos.
El gobierno de Nicolás Maduro ha salido al cruce de las movilizaciones, acusándolas de “fascistas” y afirmando que estaría “un golpe en marcha” como en el 2002-2003. Con esto justifica la represión. Desde la UST, no vemos por el momento ninguna posibilidad de golpe. Las antiguas intentonas golpistas de la burguesía y el imperialismo fueron derrotadas por las masas con su movilización. No vemos ninguna corriente militar importante a favor de desestabilizar ni dar un golpe armado. Las Fuerzas Armadas Bolivarianas se ha integrado en los principales Ministerios, gobernaciones, dirigen las principales empresas básicas (acero, hierro, cemento, por decir algunas), dirigen su propio canal de TV, su propia empresa constructora de viviendas, se declaran “participes de la construcción del socialismo del siglo XXI” y su cúpula se ha homogeneizado, luego del 2003. Por otra parte, el chavismo tiene mayoría en la Asamblea Nacional y por esa vía no podría ser destituido. Pero tampoco, más allá de sus evidentes divisiones, hay dentro de la llamada “burguesía de derecha pro-imperialista” un sector importante que apoyaría un intento golpista. Ni el propio imperialismo se juega por esa política. Más bien empujan a que el gobierno vaya a fondo con todo el ajuste que está llevando adelante (devaluación, reducción del gasto público, bajos salarios, etc.), que se desgaste y pueda ser derrotado por un “revocatorio” o en las elecciones del 2015 a diputados, previo a las presidenciales.