Una casa segura también es saludable
Salud y Bienestar. Los logros de los chicos a lo largo de su crecimiento llenan de orgullo a los padres, pero también debe ponerlos en alerta. Crónica habló con una pediatra sobre cómo prevenir accidentes.
A medida que los chicos crecen, van descubriendo no sólo sus posibilidades, sino, además, un mundo más allá de su propia cuna y de los brazos de mamá. Y así es cómo sorprenden rolando por primera vez o poniéndose ellos solitos el chupete en la boca.
Pero así como nos llenan de orgullo sus logros, también deben ponernos en alerta. Es que una casa preparada para adultos no es siempre adecuada para los más chiquitos. Entonces, con la llegada de un bebé es necesario tomar pequeños recaudos que en la práctica se convierten en la clave para evitar accidentes.
“El accidente como fenómeno desde el punto de vista epidemiológico debe ser considerado como una enfermedad y, como tal, es susceptible de ser prevenido”, indica el Manual de Prevención de Accidentes de la Sociedad Argentina de Pediatría (SAP).
Es así que son los propios médicos de cabecera de los niños quienes guían a los padres en su cuidado.“Siempre charlo en las consultas sobre la prevención de accidentes indicándoles a los papás qué tipo de accidente puede tener el nene de acuerdo a su edad”, explica la pediatra Silvia López 28235, y agrega “en los bebés son muy comunes las caídas, en los más grandecitos, el andador -que no recomendamos los pediatras- suele ser sinónimo de problemas también. Además, es fundamental el cuidado en la cocina para evitar quemaduras con agua hirviendo u otros líquidos y prestar atención con las escaleras”.
Algunos pediatras recomiendan tan pronto como el niño comienza a desplazarse solito, ponerse a la altura de ellos -agachándose o sentándose en el piso- y observar la casa desde esa perspectiva: la de ellos.
Enchufes, mangos de utensilios de cocina sobresalientes, manteles que cuelgan y cajones se convierten en centros de interés y, por ende, de atención de los alumnos. “Otro lugar a tener muy en cuenta es el baño: los chicos no pueden quedarse solos allí y menos, si se están bañando, explica Silvia con dulzura y mucho sentido común. Según datos de la SAP, “los accidentes no son inevitables ni obra de la fatalidad como se suele escuchar. En la mayoría de los casos, son productos de la desinformación, imprevisión o franca negligencia de los adultos”.
Se trata tan sólo de una serie de recaudos a seguir que, no por simples, dejan de ser efectivos. Y lo más importante: son la forma adecuada de proteger la salud de nuestros niños.
Salud y Bienestar. Los logros de los chicos a lo largo de su crecimiento llenan de orgullo a los padres, pero también debe ponerlos en alerta. Crónica habló con una pediatra sobre cómo prevenir accidentes.
A medida que los chicos crecen, van descubriendo no sólo sus posibilidades, sino, además, un mundo más allá de su propia cuna y de los brazos de mamá. Y así es cómo sorprenden rolando por primera vez o poniéndose ellos solitos el chupete en la boca.
Pero así como nos llenan de orgullo sus logros, también deben ponernos en alerta. Es que una casa preparada para adultos no es siempre adecuada para los más chiquitos. Entonces, con la llegada de un bebé es necesario tomar pequeños recaudos que en la práctica se convierten en la clave para evitar accidentes.
“El accidente como fenómeno desde el punto de vista epidemiológico debe ser considerado como una enfermedad y, como tal, es susceptible de ser prevenido”, indica el Manual de Prevención de Accidentes de la Sociedad Argentina de Pediatría (SAP).
Es así que son los propios médicos de cabecera de los niños quienes guían a los padres en su cuidado.“Siempre charlo en las consultas sobre la prevención de accidentes indicándoles a los papás qué tipo de accidente puede tener el nene de acuerdo a su edad”, explica la pediatra Silvia López 28235, y agrega “en los bebés son muy comunes las caídas, en los más grandecitos, el andador -que no recomendamos los pediatras- suele ser sinónimo de problemas también. Además, es fundamental el cuidado en la cocina para evitar quemaduras con agua hirviendo u otros líquidos y prestar atención con las escaleras”.
Algunos pediatras recomiendan tan pronto como el niño comienza a desplazarse solito, ponerse a la altura de ellos -agachándose o sentándose en el piso- y observar la casa desde esa perspectiva: la de ellos.
Enchufes, mangos de utensilios de cocina sobresalientes, manteles que cuelgan y cajones se convierten en centros de interés y, por ende, de atención de los alumnos. “Otro lugar a tener muy en cuenta es el baño: los chicos no pueden quedarse solos allí y menos, si se están bañando, explica Silvia con dulzura y mucho sentido común. Según datos de la SAP, “los accidentes no son inevitables ni obra de la fatalidad como se suele escuchar. En la mayoría de los casos, son productos de la desinformación, imprevisión o franca negligencia de los adultos”.
Se trata tan sólo de una serie de recaudos a seguir que, no por simples, dejan de ser efectivos. Y lo más importante: son la forma adecuada de proteger la salud de nuestros niños.