Manjares para los muertos
Prepárales un dulce camino
El dulce en Mexico ha llegado a simbolizar dinero, lujo e incluso en algunos lugares se un regalo de reyes. A través de los años se ha convertido en un deleite para el paladar y, en fechas como el mes de noviembre, en una ayuda para encontrar el camino hacia el inframundo.
El día de muertos es una tradición que se celebra los días 1 y 2 de noviembre
Una tradición mexicana
El altar de muertos es considerado una ofrenda para que el difunto tenga un recorrido de cuatro años al Mictlán (en la mitología azteca era el nivel inferior de la tierra de los muertos).
En la cosmogonía azteca existían varios paraísos además del Mictlán. Había dominios para los muertos por agua, las mujeres que morían al dar a luz, los guerreros muertos en batalla y los sacrificados, entre otros. Las fuentes varían, pero se sabe que los pueblos nahuas tenían al menos dos grandes celebraciones para honrar a los muertos: una dedicada a los niños fallecidos y otra para los muertos adultos.
Con la Conquista de México y la destrucción de la cultura oficial de las naciones mesoamericanas, los indígenas adoptaron elementos de su religión antigua a sus prácticas cristianas. Las fiestas de los aztecas sobreviven en la celebración de los niños que fallecen y esta es festejada el 1 de noviembre y la fiesta de los muertos adultos el 2.
Los elementos prehispánicos del Día de Muertos que sirven para trazar una línea de identidad entre los mesoamericanos y los mexicanos modernos, bien pudieron originarse a mediados de la década de 1930, durante el gobierno de Lázaro Cárdenas, como producto del nacionalismo de la Revolución y la exaltación del pasado indígena.
El Día de Muertos en México se celebra para rendir un dulce homenaje a los que ya se han ido. Las familias de todos los rincones preparan las recetas favoritas del difunto con el fin de que por la noche vuelvan a casa a saborear todas aquellas delicias. Esta es una tradición prehispánica que sigue arraigada con fuerza en toda la República Mexicana.
En las ofrendas se suele poner platillos de comida, el pan de muerto, vasos de agua, mezcal, tequila, pulque o atole, cigarros, dulce típicos, calaveritas de azúcar, flor de Cempaxóchitl, e incluso juguetes para las almas de los niños.
A continuación te presentamos unas sencillas recetas de dulces típicos de México, los cuales no pueden faltar en el altar de muertos.
Acitrón
Ingredientes:
* 2.2 libras (1 kg) de tallos de biznaga
* 2.2 libras (1 kg) de azúcar
* 0.22 galón (1 l) de agua
Preparación. Pela los tallos de biznaga y coce hasta que estén tiernos. Deja enfriar y escurre en una base o coladera.
Con el agua y el azúcar debes preparar un almíbar a punto de jarabe, después agrega los tallos y coce hasta que quede al punto de bola suave. Saca los acitrones y escurre en una coladera. Después barniza dejando que la miel se cristalice.
Alfeñique
Ingredientes:
* 2.2 libras (1 kg) de azúcar glass
* 4 claras de huevo
* 2 cucharadas de miel de maíz
* 1 cucharada de vainilla
* 3.5 onzas (100 gramos) de maicena
* Colorantes vegetales
* Pinceles de punto fino
Preparación. Bate en un tazón el azúcar, las claras de huevo, la miel y la vainilla. Amasa la pasta con la punta de los dedos hasta que la textura sea uniforme (puedes remojar los dedos para mayor facilidad).
En una mesa espolvorea la maicena y amasa la pasta bien. Para hacer los alfeñiques puedes formar figuras de ataúdes, cruces, calaveras y demás, y pintarlos del color que quieras. Todo depende de tu creatividad y destreza.
Calaveras de azúcar
En esta mágica celebración no pueden faltar, como las piezas artesanales de dulcería tradicional más logradas y acabadas, las "calaveritas" de azúcar (cráneos de caramelo) que "inmortalizan" a los seres queridos cuando se escribe el nombre del difunto en la frente de la calavera.
Ingredientes:
* 2.2 libras (1 kg) de azúcar refinada
* 1 cucharada de cremor tártaro
* 3 claras de huevo
* 1 1/2 tazas de agua
* 1 taza de azúcar glass
* 0.175 (1/2 ml) onzas líquidas de color vegetal, azul, rojo, rosa y verde
* Papel encerado
* Moldes de calaveras
Preparación. Disuelve el azúcar y el cremor en el agua previamente y ponlo a hervir por unos 15 minutos en una cazuela. Bate hasta que la mezcla esté completamente blanca.
Después debes poner la mezcla en los moldes de calavera por el orificio superior y unir con ligas. Cuando estén tibios los moldes y el azúcar haya cuajado bien sumerje en agua rápidamente y desmolda. Pon a secar mientras mezclas los colores para hacer el decorado de las calaveras.
Mezcla base con azúcar glass:
Ingredientes:
* 0.175 onzas líquidas (1/2 ml) de colorante
* 1 taza de azúcar glass
* 3 claras de huevo batidas a punto de turrón
* Unas gotas de limón
Preparación. Bate uniformemente y pon la mezcla en las duyas con el papel encerado. Decora las calaveras al gusto, pero no olvides poner tu nombre en la frente de cada una.
Estas calaveritas también son elaboradas con chocolate y decoradas con dulce azúcar de colores. El nombre en la frente no falta y la personalización de cada pieza es una tradición para grandes y chicos, y un total agasajo al gusto.
Para preparar estas calaveras necesitas chocolate oscuro fundido en baño María. Cuando esté semi líquido enfría mezclando con una pala de madera y prepara el molde para la calavera limpiándolo en su interior, y uniendo la parte delantera con la trasera para el vaciado.
Después vacía el chocolate y golpea el molde para eliminar las burbujas de aire. Deja en reposo durante cinco minutos y refrigera durante 15. Desmolda las calaveras y decora con el azúcar glass pintada con ayuda de las duyas. Por último escríbele un nombre en la frente y disfruta.
Dulce de calabaza
Ingredientes:
* 1 calabaza de Castilla mediana
* 11 onzas (300 g) de piloncillo
* 18 onzas (500 g) de tejocotes
* 4 trozos de cañas de azúcar pelados y partidos en trocitos
* 1 raja de canela de 4 pulgadas (10 cm)
* 1 naranja en rebanadas delgadas
* 1 litro de agua
Preparación. Lava muy bien la calabaza y pártela en trozos grandes. En una cazuela grande acomódala con la corteza hacia fuera.
Coloca los tejocotes, las cañas, la canela, el piloncillo, la naranja y el agua en el medio y pon la cazuela a fuego alto. Cuando suelte el primer hervor, baja la flama y tapa. Deja hervir durante una hora.
Destapa la cazuela y deja cocinar por 30 minutos más para que la miel espese. Sirvela bien fría. ¡Listo ahora no tienes ningún pretexto para no hacer una buena ofrenda a tus muertitos!
Pan de muerto
Para preparar este delicioso pan necesitas: 4 tazas de harina de trigo; 10 cucharadas de azúcar; una taza de mantequilla; 6 huevos y una yema; 2 cucharadas de levadura; una cucharada de agua de cempasúchil; 1/4 cucharadita de sal, ralladura de limón y 3 cucharaditas de anís.
Para acompañar...
Y como toda celebración es mala si se festeja en seco, el momento de reunión familiar con los difuntos se exalta con los típicos "champurrados" (bebidas elaboradas a base de chocolate, canela y masa de maíz), típicos de varias regiones del país.
Esta típica bebida tiene sus orígenes en el mundo prehispánico, en donde se preparaba para los emperadores aztecas. Entre los ingredientes principales está el maíz, que era parte fundamental de su alimentación básica. Por ésto, el champurrado, además de ser una deliciosa bebida, es altamente nutritiva.
Para prepararlo necesitas disolver 1/2 kilo de masa de maíz en dos litros de agua, ya disuelta se cuela. Después incorpora 300 gramos de canela en raja, ocho barras de chocolate amargo y 1/4 azúcar, y pon al fuego hasta que empiece a hervir. Baja a fuego medio y déjalo ahí 30 minutos más.
Estos tres platillos son tradicionales en las mesas mexicanas el Día de Muertos y en cada uno de los altares que la gente pone en honor de sus difuntos. El pan de muerto y las calaveritas decoran y simbolizan este día en especial y para entrar en calor ya entrada la noche, un delicioso y humeante champurrado.
La cocina es sin lugar a dudas una forma de amar la vida, y para los mexicanos una expresión de devoción hacia los difuntos que regresan en el Día de Muertos para visitar a sus familias y, de paso, entregarse a los aromas del "más acá"
Los altares
Coronas de flores coloridas, platillos suculentos, altares vistosos y actos musicales sirven para dar la bienvenida a las desocupadas almas de los difuntos que, guiadas por un sendero de pétalos de flor de cempasúchil, encuentran pronto el camino de regreso al calor del hogar.
Una vez en casa, o en el cementerio, les espera una ofrenda en torno a sus fotografías y recuerdos personales, velas, flores de cempasúchil, papel picado, calacas de papel y, por supuesto, sus platillos favoritos.
Esta celebración, que hunde sus raíces en la época de los Aztecas, adquiere un sentido sensorial y de ágape humorístico: los muertos, como los vivos, exigen cosas que ver y degustar.
Y en México lo que más sobra son sabores para consentir al paladar. Guisos tradicionales como el mole, chiles rellenos, arroz rojo y pozole son preparados con dedicación para los 'muertitos' que tiene cada familia mexicana.
El Día de Muertos es una fiesta tradicional, en donde se honra a la muerte y se baila con ella, en donde morir no es una despedida sino un hasta luego y en donde las familias se reúnen y unen sólo para recordar.
FUENTE:
Prepárales un dulce camino
El dulce en Mexico ha llegado a simbolizar dinero, lujo e incluso en algunos lugares se un regalo de reyes. A través de los años se ha convertido en un deleite para el paladar y, en fechas como el mes de noviembre, en una ayuda para encontrar el camino hacia el inframundo.
El día de muertos es una tradición que se celebra los días 1 y 2 de noviembre
Una tradición mexicana
El altar de muertos es considerado una ofrenda para que el difunto tenga un recorrido de cuatro años al Mictlán (en la mitología azteca era el nivel inferior de la tierra de los muertos).
En la cosmogonía azteca existían varios paraísos además del Mictlán. Había dominios para los muertos por agua, las mujeres que morían al dar a luz, los guerreros muertos en batalla y los sacrificados, entre otros. Las fuentes varían, pero se sabe que los pueblos nahuas tenían al menos dos grandes celebraciones para honrar a los muertos: una dedicada a los niños fallecidos y otra para los muertos adultos.
Con la Conquista de México y la destrucción de la cultura oficial de las naciones mesoamericanas, los indígenas adoptaron elementos de su religión antigua a sus prácticas cristianas. Las fiestas de los aztecas sobreviven en la celebración de los niños que fallecen y esta es festejada el 1 de noviembre y la fiesta de los muertos adultos el 2.
Los elementos prehispánicos del Día de Muertos que sirven para trazar una línea de identidad entre los mesoamericanos y los mexicanos modernos, bien pudieron originarse a mediados de la década de 1930, durante el gobierno de Lázaro Cárdenas, como producto del nacionalismo de la Revolución y la exaltación del pasado indígena.
El Día de Muertos en México se celebra para rendir un dulce homenaje a los que ya se han ido. Las familias de todos los rincones preparan las recetas favoritas del difunto con el fin de que por la noche vuelvan a casa a saborear todas aquellas delicias. Esta es una tradición prehispánica que sigue arraigada con fuerza en toda la República Mexicana.
En las ofrendas se suele poner platillos de comida, el pan de muerto, vasos de agua, mezcal, tequila, pulque o atole, cigarros, dulce típicos, calaveritas de azúcar, flor de Cempaxóchitl, e incluso juguetes para las almas de los niños.
A continuación te presentamos unas sencillas recetas de dulces típicos de México, los cuales no pueden faltar en el altar de muertos.
Acitrón
Ingredientes:
* 2.2 libras (1 kg) de tallos de biznaga
* 2.2 libras (1 kg) de azúcar
* 0.22 galón (1 l) de agua
Preparación. Pela los tallos de biznaga y coce hasta que estén tiernos. Deja enfriar y escurre en una base o coladera.
Con el agua y el azúcar debes preparar un almíbar a punto de jarabe, después agrega los tallos y coce hasta que quede al punto de bola suave. Saca los acitrones y escurre en una coladera. Después barniza dejando que la miel se cristalice.
Alfeñique
Ingredientes:
* 2.2 libras (1 kg) de azúcar glass
* 4 claras de huevo
* 2 cucharadas de miel de maíz
* 1 cucharada de vainilla
* 3.5 onzas (100 gramos) de maicena
* Colorantes vegetales
* Pinceles de punto fino
Preparación. Bate en un tazón el azúcar, las claras de huevo, la miel y la vainilla. Amasa la pasta con la punta de los dedos hasta que la textura sea uniforme (puedes remojar los dedos para mayor facilidad).
En una mesa espolvorea la maicena y amasa la pasta bien. Para hacer los alfeñiques puedes formar figuras de ataúdes, cruces, calaveras y demás, y pintarlos del color que quieras. Todo depende de tu creatividad y destreza.
Calaveras de azúcar
En esta mágica celebración no pueden faltar, como las piezas artesanales de dulcería tradicional más logradas y acabadas, las "calaveritas" de azúcar (cráneos de caramelo) que "inmortalizan" a los seres queridos cuando se escribe el nombre del difunto en la frente de la calavera.
Ingredientes:
* 2.2 libras (1 kg) de azúcar refinada
* 1 cucharada de cremor tártaro
* 3 claras de huevo
* 1 1/2 tazas de agua
* 1 taza de azúcar glass
* 0.175 (1/2 ml) onzas líquidas de color vegetal, azul, rojo, rosa y verde
* Papel encerado
* Moldes de calaveras
Preparación. Disuelve el azúcar y el cremor en el agua previamente y ponlo a hervir por unos 15 minutos en una cazuela. Bate hasta que la mezcla esté completamente blanca.
Después debes poner la mezcla en los moldes de calavera por el orificio superior y unir con ligas. Cuando estén tibios los moldes y el azúcar haya cuajado bien sumerje en agua rápidamente y desmolda. Pon a secar mientras mezclas los colores para hacer el decorado de las calaveras.
Mezcla base con azúcar glass:
Ingredientes:
* 0.175 onzas líquidas (1/2 ml) de colorante
* 1 taza de azúcar glass
* 3 claras de huevo batidas a punto de turrón
* Unas gotas de limón
Preparación. Bate uniformemente y pon la mezcla en las duyas con el papel encerado. Decora las calaveras al gusto, pero no olvides poner tu nombre en la frente de cada una.
Estas calaveritas también son elaboradas con chocolate y decoradas con dulce azúcar de colores. El nombre en la frente no falta y la personalización de cada pieza es una tradición para grandes y chicos, y un total agasajo al gusto.
Para preparar estas calaveras necesitas chocolate oscuro fundido en baño María. Cuando esté semi líquido enfría mezclando con una pala de madera y prepara el molde para la calavera limpiándolo en su interior, y uniendo la parte delantera con la trasera para el vaciado.
Después vacía el chocolate y golpea el molde para eliminar las burbujas de aire. Deja en reposo durante cinco minutos y refrigera durante 15. Desmolda las calaveras y decora con el azúcar glass pintada con ayuda de las duyas. Por último escríbele un nombre en la frente y disfruta.
Dulce de calabaza
Ingredientes:
* 1 calabaza de Castilla mediana
* 11 onzas (300 g) de piloncillo
* 18 onzas (500 g) de tejocotes
* 4 trozos de cañas de azúcar pelados y partidos en trocitos
* 1 raja de canela de 4 pulgadas (10 cm)
* 1 naranja en rebanadas delgadas
* 1 litro de agua
Preparación. Lava muy bien la calabaza y pártela en trozos grandes. En una cazuela grande acomódala con la corteza hacia fuera.
Coloca los tejocotes, las cañas, la canela, el piloncillo, la naranja y el agua en el medio y pon la cazuela a fuego alto. Cuando suelte el primer hervor, baja la flama y tapa. Deja hervir durante una hora.
Destapa la cazuela y deja cocinar por 30 minutos más para que la miel espese. Sirvela bien fría. ¡Listo ahora no tienes ningún pretexto para no hacer una buena ofrenda a tus muertitos!
Pan de muerto
Para preparar este delicioso pan necesitas: 4 tazas de harina de trigo; 10 cucharadas de azúcar; una taza de mantequilla; 6 huevos y una yema; 2 cucharadas de levadura; una cucharada de agua de cempasúchil; 1/4 cucharadita de sal, ralladura de limón y 3 cucharaditas de anís.
Para acompañar...
Y como toda celebración es mala si se festeja en seco, el momento de reunión familiar con los difuntos se exalta con los típicos "champurrados" (bebidas elaboradas a base de chocolate, canela y masa de maíz), típicos de varias regiones del país.
Esta típica bebida tiene sus orígenes en el mundo prehispánico, en donde se preparaba para los emperadores aztecas. Entre los ingredientes principales está el maíz, que era parte fundamental de su alimentación básica. Por ésto, el champurrado, además de ser una deliciosa bebida, es altamente nutritiva.
Para prepararlo necesitas disolver 1/2 kilo de masa de maíz en dos litros de agua, ya disuelta se cuela. Después incorpora 300 gramos de canela en raja, ocho barras de chocolate amargo y 1/4 azúcar, y pon al fuego hasta que empiece a hervir. Baja a fuego medio y déjalo ahí 30 minutos más.
Estos tres platillos son tradicionales en las mesas mexicanas el Día de Muertos y en cada uno de los altares que la gente pone en honor de sus difuntos. El pan de muerto y las calaveritas decoran y simbolizan este día en especial y para entrar en calor ya entrada la noche, un delicioso y humeante champurrado.
La cocina es sin lugar a dudas una forma de amar la vida, y para los mexicanos una expresión de devoción hacia los difuntos que regresan en el Día de Muertos para visitar a sus familias y, de paso, entregarse a los aromas del "más acá"
Los altares
Coronas de flores coloridas, platillos suculentos, altares vistosos y actos musicales sirven para dar la bienvenida a las desocupadas almas de los difuntos que, guiadas por un sendero de pétalos de flor de cempasúchil, encuentran pronto el camino de regreso al calor del hogar.
Una vez en casa, o en el cementerio, les espera una ofrenda en torno a sus fotografías y recuerdos personales, velas, flores de cempasúchil, papel picado, calacas de papel y, por supuesto, sus platillos favoritos.
Esta celebración, que hunde sus raíces en la época de los Aztecas, adquiere un sentido sensorial y de ágape humorístico: los muertos, como los vivos, exigen cosas que ver y degustar.
Y en México lo que más sobra son sabores para consentir al paladar. Guisos tradicionales como el mole, chiles rellenos, arroz rojo y pozole son preparados con dedicación para los 'muertitos' que tiene cada familia mexicana.
El Día de Muertos es una fiesta tradicional, en donde se honra a la muerte y se baila con ella, en donde morir no es una despedida sino un hasta luego y en donde las familias se reúnen y unen sólo para recordar.
FUENTE: