Conoce la Isla Sentinel del Norte, que nunca se ha podido explorar
Los sentineleses, quizás la etnia indígenas más aislada y hostil con extraños, son la única tribu de una isla impenetrable.
Sentileses armados con lanzas – Guardia Costera de la India
Desde hace 60.000 años, los sentineleses viven en la paradisíaca Sentinel del Norte, la que podría ser la isla más peligrosa del mundo: se dice de ella que si entras... No sales.
Sentinel del Norte vista desde las alturas: esto es todo lo que se conoce de ella – NASA
Sentinel del Norte está en el archipiélago de Andamán y pertenece a la India. Su forma es cuadrada y mide apenas 72 kilómetros cuadrados, o por lo menos estas eran sus dimensiones aproximadas antes del terremoto de 2004, que provocó tsunamis en países como Malasia, Tailandia, Sri Lanka, India e Indonesia. Entonces se pensó que la isla había sido muy afectada y que la mayoría de los sentileneses habían muerto. Se sobrevoló el lugar y se descubrió que una buena parte de la tribu había sobrevivido. A los que volaron más bajo les lanzaban piedras: no querían ayuda humanitaria siquiera.
Los sentineleses ya tienen una manera de vivir de por sí difícil: viven de lo que cazan y pescan. No se tiene constancia de que vivan con fuego ni de que practiquen la agricultura. Están anclados en el pasado más pasado del ser humano: en el paleolítico.
Ni siquiera el gobierno indio tiene contacto con ellos: la isla permanece totalmente aislada, porque todos los intentos de acercamiento han sido en vano. De esta etnia dijo Marco Polo que “si un extranjero llega a sus tierras lo matan inmediatamente y acto seguido se lo comen”. Eso fue en el siglo XII, y desde entonces ha habido episodios violentos con todo aquél que se ha atrevido a ir hasta la isla.
En los años 70, unos documentalistas quisieron grabarles. Acabaron heridos.
En los años 80, un buque mercante, el Primrose, encalló en sus aguas. El capitán no dejó que la tripulación saliera del barco porque vio cómo los lugareños armados esperaban al atardecer para abordarlos, mientras fabricaban barcas. Afortunadamente, les rescataron a tiempo. El barco aun puede ser visto en su costa. En 2006, dos pescadores perdieron la vida asesinados por su atrevimiento. Los sentineleses se quedaron con la pequeña embarcación en la que viajaban.
La guarda costera india vigila como puede que nadie perturbe a esta etnia calificada por la ONG Survival International como “la sociedad más vulnerable del planeta”. Y es que cualquier contacto con el exterior podría ser letal para ellos porque son vulnerables a cualquier enfermedad: una simple gripe podría matar a toda una tribu. Así que, de momento, los sentineleses pueden estar bien tranquilos: nadie se acercará a su isla. Por lo menos, nadie que no quiera morir.
Los sentineleses, quizás la etnia indígenas más aislada y hostil con extraños, son la única tribu de una isla impenetrable.
Sentileses armados con lanzas – Guardia Costera de la India
Desde hace 60.000 años, los sentineleses viven en la paradisíaca Sentinel del Norte, la que podría ser la isla más peligrosa del mundo: se dice de ella que si entras... No sales.
Sentinel del Norte vista desde las alturas: esto es todo lo que se conoce de ella – NASA
Sentinel del Norte está en el archipiélago de Andamán y pertenece a la India. Su forma es cuadrada y mide apenas 72 kilómetros cuadrados, o por lo menos estas eran sus dimensiones aproximadas antes del terremoto de 2004, que provocó tsunamis en países como Malasia, Tailandia, Sri Lanka, India e Indonesia. Entonces se pensó que la isla había sido muy afectada y que la mayoría de los sentileneses habían muerto. Se sobrevoló el lugar y se descubrió que una buena parte de la tribu había sobrevivido. A los que volaron más bajo les lanzaban piedras: no querían ayuda humanitaria siquiera.
Los sentineleses ya tienen una manera de vivir de por sí difícil: viven de lo que cazan y pescan. No se tiene constancia de que vivan con fuego ni de que practiquen la agricultura. Están anclados en el pasado más pasado del ser humano: en el paleolítico.
Ni siquiera el gobierno indio tiene contacto con ellos: la isla permanece totalmente aislada, porque todos los intentos de acercamiento han sido en vano. De esta etnia dijo Marco Polo que “si un extranjero llega a sus tierras lo matan inmediatamente y acto seguido se lo comen”. Eso fue en el siglo XII, y desde entonces ha habido episodios violentos con todo aquél que se ha atrevido a ir hasta la isla.
En los años 70, unos documentalistas quisieron grabarles. Acabaron heridos.
En los años 80, un buque mercante, el Primrose, encalló en sus aguas. El capitán no dejó que la tripulación saliera del barco porque vio cómo los lugareños armados esperaban al atardecer para abordarlos, mientras fabricaban barcas. Afortunadamente, les rescataron a tiempo. El barco aun puede ser visto en su costa. En 2006, dos pescadores perdieron la vida asesinados por su atrevimiento. Los sentineleses se quedaron con la pequeña embarcación en la que viajaban.
La guarda costera india vigila como puede que nadie perturbe a esta etnia calificada por la ONG Survival International como “la sociedad más vulnerable del planeta”. Y es que cualquier contacto con el exterior podría ser letal para ellos porque son vulnerables a cualquier enfermedad: una simple gripe podría matar a toda una tribu. Así que, de momento, los sentineleses pueden estar bien tranquilos: nadie se acercará a su isla. Por lo menos, nadie que no quiera morir.