Una pareja de ancianos en Wenling, China, se rehusó a
vender
su
casa
cuando el gobierno compró el edificio en el que vivían para construir una
autopista
.
Ellos fueron los únicos que no vendieron. El gobierno había invertido demasiado dinero como para detener los planes solo por una
casa
así que
construyeron
la
autopista
alrededor de esta.
Los ancianos trataron de soportarlo por un tiempo.