Afirman que el amigo de Seymour Hoffman que encontró su cadáver, en realidad, era su amante.
Mientras todavía se investigan las causas exactas de la muerte de Philip Seymour Hoffman, comenzó a circular en estos días la información de que el hombre que lo encontró sin vida en realidad era su amante.
El National Enquirer, publicó en las últimas horas unas declaraciones atribuidas a David Bar Katz, el amigo de Philip Seymour Hoffman que halló su cadáver e informó a las autoridades del hecho. “Éramos amantes homosexuales. Teníamos una relación sentimental” habría afirmado Katz, que también habría reconocido estar al tanto de las adicciones del fallecido actor que ganara un Oscar por su actuación en Capote
Sin embargo, a las pocas horas todo esto fue desmentido por el propio Katz, que también inició una demanda por cinco millones por daños y otros 45 millones por daños y perjuicios contra el periódico. “Es uno de los ejemplos más reprobables de periodismo amarillo del National Enquirer” dice el escrito presentado ante la corte por el abogado del amigo del actor de Los juegos del hambre.
El documento además aclara que “la historia es una completa mentira: no hubo ninguna entrevista. Bar Katz nunca habló con nadie del Enquirer sobre Hoffman. Bar Katz y Hoffman nunca fueron amantes. Bar Katz no vio a Hoffman fumar pasta base la noche anterior a su muerte, ni ninguna otra vez. Bar Katz nunca vio a Hoffman usar heroína o cocaína”.
Mientras todavía se investigan las causas exactas de la muerte de Philip Seymour Hoffman, comenzó a circular en estos días la información de que el hombre que lo encontró sin vida en realidad era su amante.
El National Enquirer, publicó en las últimas horas unas declaraciones atribuidas a David Bar Katz, el amigo de Philip Seymour Hoffman que halló su cadáver e informó a las autoridades del hecho. “Éramos amantes homosexuales. Teníamos una relación sentimental” habría afirmado Katz, que también habría reconocido estar al tanto de las adicciones del fallecido actor que ganara un Oscar por su actuación en Capote
Sin embargo, a las pocas horas todo esto fue desmentido por el propio Katz, que también inició una demanda por cinco millones por daños y otros 45 millones por daños y perjuicios contra el periódico. “Es uno de los ejemplos más reprobables de periodismo amarillo del National Enquirer” dice el escrito presentado ante la corte por el abogado del amigo del actor de Los juegos del hambre.
El documento además aclara que “la historia es una completa mentira: no hubo ninguna entrevista. Bar Katz nunca habló con nadie del Enquirer sobre Hoffman. Bar Katz y Hoffman nunca fueron amantes. Bar Katz no vio a Hoffman fumar pasta base la noche anterior a su muerte, ni ninguna otra vez. Bar Katz nunca vio a Hoffman usar heroína o cocaína”.