
Los mexicanos Felipe Calderón y Vicente Fox, y otros 17 ex mandatarios solicitan la liberación de los presos políticos, en una declaración que será presentada previo a la Cumbre de las Américas
Los firmantes solicitan que se respete la separación de poderes en Venezuela para garantizar la imparcialidad y elecciones libres y justas.
MADRID, 7 de abril.- Un total de 19 expresidentes de España y América Latina denunciaron la alteración democrática que sufre Venezuela y pidieron la inmediata liberación de los opositores políticos encarcelados.
El pedido está contenido en la llamada Declaración de Panamá que será presentada en vísperas de la Cumbre de las Américas, que se celebrará el 10 y 11 de abril en la Ciudad de Panamá, informó ayer la fundación FAES que dirige el exmandatario español José María Aznar en un
comunicado.
Además de Aznar, los mexicanos Felipe Calderón y Vicente Fox, los colombianos Álvaro Uribe y Andrés Pastrana, el chileno Sebastián Piñera, el peruano Alejandro Toledo y los costarricenses Laura Chinchilla y Óscar Arias figuran entre los firmantes del documento.
La declaración exige la inmediata liberación de los opositores venezolanos en prisión y pide a los países de la Cumbre, la OEA y la ONU que se involucren para “construir una alternativa de solución que respete los principios constitucionales y las normas internacionales”.
Además, los dirigentes solicitan que se respete “la separación de poderes” en Venezuela para garantizar la “imparcialidad” y “elecciones libres y justas”.
Por separado, el presidente del gobierno español, Mariano Rajoy, expresó su deseo de que los opositores venezolanos Leopoldo López y Antonio Ledezma salgan de la cárcel.
Los líderes de 35 países de la región se reúnen esta semana en una Cumbre que ha disparado el interés por el histórico deshielo de las relaciones entre Cuba y Estados Unidos y la presencia de sus respectivos mandatarios Raúl Castro y Barack Obama.
Por su parte, el presidente venezolano Nicolás Maduro planea entregar en ese foro firmas opuestas al decreto de la Casa Blanca que declara a Venezuela una amenaza extraordinaria a la seguridad nacional estadunidense.
Pero la subsecretaria de Estado para América Latina, Roberta Jacobson, dijo la semana pasada que el gobierno estadunidense no discutirá sobre Venezuela o ningún otro país específico.
Además del documento de los expresidentes latinoamericanos, el gobierno venezolano será presionado por Mitzy Capriles y Lilian Tintori, respectivas esposas de los dirigentes opositores venezolanos Antonio Ledezma y Leopoldo López, quienes se encuentran en prisión.
Las esposas de los dirigentes participarán en el Foro de la Sociedad Civil y Actores Sociales, que será un día antes de la cumbre presidencial.
Por otra parte, el canciller de Uruguay, Rodolfo Nin Novoa, manifestó ayer que su gobierno está muy preocupado por la situación en Venezuela , tras denuncias sobre torturas en cárceles y la autorización oficial para reprimir manifestaciones con armas de fuego, lo que “es un exceso a todas luces”.
Critican el lenguaje de EU
Tras iniciar el diálogo con Cuba y anunciar avances en un acuerdo nuclear con Irán, Estados Unidos podría llegar de forma triunfal a la Cumbre de las Américas, pero para algunos analistas no será así, ya que el lenguaje que usó en las medidas contra Venezuela provocó un tropiezo diplomático.
“La administración de Obama se equivocó totalmente en el mensaje y la comunicación. No en el hecho de imponer sanciones, sino en la forma y el lenguaje que impuso, al usar una retórica anticuada y decir que Venezuela constituye una amenaza para la seguridad nacional”, dijo ayer Cynthia Arnson, directora del programa de Latinoamérica para el Woodrow Wilson International Center for Scholars, un centro de análisis y debate con sede en Washington.
Los expertos del Wilson Center dijeron en una conferencia telefónica con medios de comunicación que Estados Unidos logró precisamente lo que intentó evitar durante años: que más venezolanos aumentaran sus críticas contra Estados Unidos, creciera el apoyo al gobierno venezolano y la región latinoamericana quedara en la incómoda posición de tener que escoger entre un bando o el otro.
La declaración de Venezuela como una amenaza es una designación oficial que forma parte del proceso para imponer sanciones.
Numerosos países solicitaron a Estados Unidos la derogación del decreto, tal como ya lo hizo el bloque regional Unasur.
Arnson dijo ayer que la atención de la región está ahora en las sanciones estadunidenses contra Venezuela en vez del “terrible deterioro del país” y que Estados Unidos subestimó la reacción del país al decreto.