Roberto Lokcles, perito balístico con más de 54 años de trayectoria dialogó con Radio Jai y aseguró que las determinaciones del peritaje oficial son absurdas. “no hubieran cometido esas burradas que cometieron si no hubiesen recibido ordenes”.
Como primer consideración, “Es absurdo pensar que cayo hacia atrás como una tabla. Lo primero que afloja con una muerte instantánea son las piernas, queda como un nudo, nadie cae como un tablón”.
Segundo, “la fuerza del disparo fue a la derecha, por lo tanto mueve la cabeza hacia la izquierda y dirige la caída (…) tendría que haber caído hacia la izquierda con las piernas arrugadas”
Tercero, “Hay dos elementos que demuestran que el fiscal fue arrastrado: las piernas estiradas y la camiseta subida hacia arriba. (….) Lo agarraron debajo de los hombros y lo tiraron hasta la puerta y lo sentaron, cuando abrieron la puerta como estaba flácido se callo”.
“La sangre que tiene en la camiseta va de arriba hacia abajo, en el momento que sangraba estuvo sentado” aseguro el perito.
Cuarto, “Agarrando un libro básico de física, teniendo en cuenta que el fiscal media 1,82, la fuerza de la caída hubiese sido de 50 km, por lo que se hubiese partido la nuca y abierto la cabeza (golpeando contra la puerta).
Los elementos que enturbian la causa no estuvieron vinculados solo a la manera en la que murió Nisman, sino que el accionar fue sumamente irregular, “todo estuvo tristemente mal hecho, se monto una payasada”
“Nada de lo que se dijo es real, pero es funcional. Con un suicidio se cierra la causa y nadie quiere que esto siga pendiente dentro de dos meses cuando comienzan las elecciones (…) se cerró la investigación de la misma manera y ligereza con la que se archivo la denuncia que hizo Nisman” manifestó Lockles
“Lo que declararon en el parte medico y dijeron que el fiscal estaba muerto fueron dos médicos privados (….) no permitieron la entrada del SAME dos veces, las ambulancias oficiales no hubiesen mentido, diferente fue con médicos contratados”.
El perito balístico concluyó: “Se esta tapando un homicidio, yo conozco a alguno de los peritos y no hubieran cometido esas burradas que cometieron si no hubiesen recibido ordenes”.
Como primer consideración, “Es absurdo pensar que cayo hacia atrás como una tabla. Lo primero que afloja con una muerte instantánea son las piernas, queda como un nudo, nadie cae como un tablón”.
Segundo, “la fuerza del disparo fue a la derecha, por lo tanto mueve la cabeza hacia la izquierda y dirige la caída (…) tendría que haber caído hacia la izquierda con las piernas arrugadas”
Tercero, “Hay dos elementos que demuestran que el fiscal fue arrastrado: las piernas estiradas y la camiseta subida hacia arriba. (….) Lo agarraron debajo de los hombros y lo tiraron hasta la puerta y lo sentaron, cuando abrieron la puerta como estaba flácido se callo”.
“La sangre que tiene en la camiseta va de arriba hacia abajo, en el momento que sangraba estuvo sentado” aseguro el perito.
Cuarto, “Agarrando un libro básico de física, teniendo en cuenta que el fiscal media 1,82, la fuerza de la caída hubiese sido de 50 km, por lo que se hubiese partido la nuca y abierto la cabeza (golpeando contra la puerta).
Los elementos que enturbian la causa no estuvieron vinculados solo a la manera en la que murió Nisman, sino que el accionar fue sumamente irregular, “todo estuvo tristemente mal hecho, se monto una payasada”
“Nada de lo que se dijo es real, pero es funcional. Con un suicidio se cierra la causa y nadie quiere que esto siga pendiente dentro de dos meses cuando comienzan las elecciones (…) se cerró la investigación de la misma manera y ligereza con la que se archivo la denuncia que hizo Nisman” manifestó Lockles
“Lo que declararon en el parte medico y dijeron que el fiscal estaba muerto fueron dos médicos privados (….) no permitieron la entrada del SAME dos veces, las ambulancias oficiales no hubiesen mentido, diferente fue con médicos contratados”.
El perito balístico concluyó: “Se esta tapando un homicidio, yo conozco a alguno de los peritos y no hubieran cometido esas burradas que cometieron si no hubiesen recibido ordenes”.