Una de las razones por las que más a menudo se desaprovechan las potencialidades sexuales es por la vinculación exclusiva o excesiva del sexo al amor romántico.
Está claro que amor romántico y sexo son complementarios, y que disfrutar de su simbiosis es la aspiración de cualquiera. Pero, si nuestra conducta sexual tiene que estar irremediablemente asociada al amor, vamos a ver reducida considerablemente nuestra vida sexual.
Puede que muchas personas no deseen mantener relaciones sexuales si no están enamorados o, por lo menos, si no sienten una fuerte atracción por la otra persona. Eso no es un problema, cada persona le da al sexo un sentido. Pero no estar enamorado no tiene qué privar de una vida sexual saludable; al menos, disfrutando con uno mismo.
La masturbación es una opción muy recomendable para disfrutar del sexo. Debe ser entendida como una conducta sexual placentera, y no como un rápido trámite o un recurso menor, incluso vergonzoso y frustrante para algunas personas.
La responsabilidad de esa mala fama la tienen los que pretenden imponer la reproducción como único fin del sexo; los que tienen una visión pecaminosa y reduccionista, espantando con irracionales y absurdos males físicos y morales.
Nunca se ha entendido cómo se ha podido denostar tanto una práctica tan legítima; cómo se han escrito tratados, tanto desde "la ciencia" como desde las religiones, para hacernos creer que por tocarnos determinadas partes del cuerpo y obtener placer, vamos a sufrir todos los males.
En algunos textos médicos del siglo XIX se pueden encontrar descripciones sobre el deterioro que sufre un hombre debido a sus prácticas masturbatorias. En fin, es tan absurdo el tema, que parece mentira que todavía tengamos que hablar de esto, pero son tantos siglos de reiteración en estos mensajes anti-sexuales, que todavía hay personas que se sienten culpables y sufren después de masturbarse.
Los sexólogos, siempre revindicarán el auto-erotismo como una manera legítima de disfrutar del sexo. Si bien, no tiene el aliciente de un encuentro afectivo con otra persona, tiene la ventaja de un traje a medida. Que la falta de amor o de compañeros sexuales no nos prive del placer del sexo.
Por eso, nada de masturbaciones sosas, de tocamientos de trámite, nada de eso; aprender a tocarse bien, autogestionando el propio placer, es una asignatura pendiente para muchas personas.
ACA LES DEJO UNA FOTO PARA QUE PUEDAN GOZAR LOS PRIVILEGIOS DE LA MASTURBACIÓN