Iniciar una conversación para conocer a alguien o romper un silencio incómodo podría muy ser muy estresante. Para iniciar una conversación sin tener nada de qué hablar, pon en práctica las siguientes pautas.
Parte 1 de 3: Buscar cosas de las cuales hablar
1
Comenta el lugar o la ocasión. Mira por ahí para que veas si vale la pena señalar algo. Estos son algunos ejemplos sobre el lugar o la ocasión: “¡Esta sala es preciosa!”, “¡El catering es increíble!”, “¡Me encanta la vista!” o “¡Es un perro hermoso!”.
2 Haz una pregunta abierta. A la mayoría de gente le gusta hablar de sí misma. Es tu labor como el que iniciará la conversación hacer que empiece a hablar. Una pregunta abierta exige una explicación para una respuesta en vez de un simple “sí” o “no”. Las preguntas abiertas suelen empezar con “quién, cuándo, qué, por qué, cuándo y cómo”, mientras que las preguntas cerradas suelen empezar con “te, has, es, estoy, eres”.
Preguntas cerradas: “¿Te gustan los libros?”, “¿Has ido a la universidad?”, ¿Es la primavera tu estación favorita?”, “¿Estoy interrumpiendo?” y “¿Eres un cliente asiduo?”.
Preguntas abiertas: “¿Qué tipos de libros te gustan?”, “¿Qué estudiaste en esta universidad?”, “¿Cuál es tu estación favorita? ¿Por qué?”, “¿Qué haces ahora?” y “¿Dónde está tu bar favorito?”.
3
Aprende a combinar los comentarios generales con las preguntas abiertas. Como ambos podrían parecer incómodos o fuera de lugar si solo se menciona uno, combínalos para tener el efecto máximo. Por ejemplo:
“Tienes un bolso muy lindo, ¿dónde lo compraste?”. De esta manera, la dueña del bolso puede hablar del día que fue al centro comercial y pasaron muchas cosas graciosas en vez de limitarse a: “¡Me gusta tu bolso!”, “Gracias” (FIN).
“¡Qué buffet tan increíble! ¿Cuál es tu platillo favorito?”. Pedir una opinión es muy útil, porque podría conllevar a la clásica pregunta abierta: “¿Por qué?”.
“¡Hay una asistencia fantástica! ¿Cuál es tu profesor favorito?”.
“Me encanta tu disfraz. ¿Cuáles son tus películas favoritas de ciencia ficción?”.
4
Da un repaso a los acontecimientos actuales. Lo más probable es que el otro también esté al tanto y si no es así, pues será un buen tema de conversación. Lee o mira las noticias y cuando estés listo para iniciar una conversación con alguien, di algo como: “¿Oíste lo del accidente del helicóptero? Fue una locura”.
5
Pregúntale sobre sus mascotas. Los animales suelen ser afinidades entre personas que no tienen nada más en común. Si en general te gustan los animales, será sencillo relacionarte con otros amantes de los animales, ya sea que les gusten los perros, los caballos, las aves, los gatos o la fauna. Si bien hablar sobre la mascota de uno podría llegar a ser molesto para algunos, preguntarles sobre sus mascotas será excelente para que se abran y empiecen a divertirse.
6
No tengas temor de las pausas. Las pausas podrían usarse para cambiar de temas, volver a energizar la conversación o incluso para tomarse un pequeño descanso. Dejar que una pausa se extienda demasiado es la única ocasión en la que deberás preocuparte por el silencio de una conversación. Siempre que prosigas naturalmente al siguiente tema o te retires de la charla, no habrá problema y no deberás estresarte.
Parte 1 de 3: Buscar cosas de las cuales hablar
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Comenta el lugar o la ocasión. Mira por ahí para que veas si vale la pena señalar algo. Estos son algunos ejemplos sobre el lugar o la ocasión: “¡Esta sala es preciosa!”, “¡El catering es increíble!”, “¡Me encanta la vista!” o “¡Es un perro hermoso!”.
2 Haz una pregunta abierta. A la mayoría de gente le gusta hablar de sí misma. Es tu labor como el que iniciará la conversación hacer que empiece a hablar. Una pregunta abierta exige una explicación para una respuesta en vez de un simple “sí” o “no”. Las preguntas abiertas suelen empezar con “quién, cuándo, qué, por qué, cuándo y cómo”, mientras que las preguntas cerradas suelen empezar con “te, has, es, estoy, eres”.
Preguntas cerradas: “¿Te gustan los libros?”, “¿Has ido a la universidad?”, ¿Es la primavera tu estación favorita?”, “¿Estoy interrumpiendo?” y “¿Eres un cliente asiduo?”.
Preguntas abiertas: “¿Qué tipos de libros te gustan?”, “¿Qué estudiaste en esta universidad?”, “¿Cuál es tu estación favorita? ¿Por qué?”, “¿Qué haces ahora?” y “¿Dónde está tu bar favorito?”.
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Aprende a combinar los comentarios generales con las preguntas abiertas. Como ambos podrían parecer incómodos o fuera de lugar si solo se menciona uno, combínalos para tener el efecto máximo. Por ejemplo:
“Tienes un bolso muy lindo, ¿dónde lo compraste?”. De esta manera, la dueña del bolso puede hablar del día que fue al centro comercial y pasaron muchas cosas graciosas en vez de limitarse a: “¡Me gusta tu bolso!”, “Gracias” (FIN).
“¡Qué buffet tan increíble! ¿Cuál es tu platillo favorito?”. Pedir una opinión es muy útil, porque podría conllevar a la clásica pregunta abierta: “¿Por qué?”.
“¡Hay una asistencia fantástica! ¿Cuál es tu profesor favorito?”.
“Me encanta tu disfraz. ¿Cuáles son tus películas favoritas de ciencia ficción?”.
4
Da un repaso a los acontecimientos actuales. Lo más probable es que el otro también esté al tanto y si no es así, pues será un buen tema de conversación. Lee o mira las noticias y cuando estés listo para iniciar una conversación con alguien, di algo como: “¿Oíste lo del accidente del helicóptero? Fue una locura”.
5
Pregúntale sobre sus mascotas. Los animales suelen ser afinidades entre personas que no tienen nada más en común. Si en general te gustan los animales, será sencillo relacionarte con otros amantes de los animales, ya sea que les gusten los perros, los caballos, las aves, los gatos o la fauna. Si bien hablar sobre la mascota de uno podría llegar a ser molesto para algunos, preguntarles sobre sus mascotas será excelente para que se abran y empiecen a divertirse.
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No tengas temor de las pausas. Las pausas podrían usarse para cambiar de temas, volver a energizar la conversación o incluso para tomarse un pequeño descanso. Dejar que una pausa se extienda demasiado es la única ocasión en la que deberás preocuparte por el silencio de una conversación. Siempre que prosigas naturalmente al siguiente tema o te retires de la charla, no habrá problema y no deberás estresarte.