Conseguir quién se ocupe del jardín ya no es una preocupación a la hora de tomarse unos días de descanso; un sistema de riego ecológico soluciona este incoveniente
Llegan las vacaciones y hay temas por resolver. Uno de ellos es quién se encargará de regar las plantas durante la ausencia de los miembros del hogar. Para que no sea necesario conseguir quién se ocupe de esa tarea, hay una solución que vale la pena tomar: un sistema de riego automático que se instala de forma sencilla.
La novedad llegó al mercado local de la mano de Hidromacetas del Uruguay, cuando la contadora Raquel Oliveira encontró para su propio jardín una alternativa de riego. Así conoció la línea Blumat y la importó de Austria.
Aunque hoy se comercializa en viveros como Lavender, El Ceibo, Ciudad Jardín o en el Mercado Agrícola (en Arrayán), la firma vende a consumidores finales y/o paisajistas todos sus productos.
Blumat y Tropf Blumat no requieren electricidad ni programadores de riego, sino que se emplean de manera muy simple. Basta instalar el cono de micro cerámica en la maceta y conectarlo a una fuente de agua. Una vez que la planta necesita agua, la succiona del depósito instalado a su lado, que debe colocarse a la altura de la maceta y ser lo más ancho posible.
El kit más pequeño de Blumat funciona por capilaridad y trasvasa el agua desde un recipiente a la tierra. Es ideal para macetas de unos 20 centímetros y cuesta en el entorno de $ 250.
En tanto, la línea de riego por goteo, llamada Tropf Blumat, es comercializada directamente por la importadora. «Es tan sencilla como la Blumat, pero necesita algunas explicaciones que nosotros brindamos directamente», contó Oliveira.
Además de estas opciones, la empresa ofrece un sistema de riego fijo diario y comercializa adaptadores universales para botellas descartables. Son también conos cerámicos microporosos que liberan un flujo de agua fijo diariamente. Ideal para que jardines y huertas no pasen sed.