
Mientras el gobierno realizaba esfuerzos para salvar a los 2 ciudadanos, en las redes sociales de Japón se publicaron varios memes sobre el video donde los extremistas pedían 200 millones de dólares al gobierno japonés por la vida de los rehenes. Por un lado, se burlaban de la propaganda que usa el Estado Islámico, pero a la vez se mofaban de la difícil situación que padecen los rehenes.
“(…) Hay un par de mensajes sutiles, quizás no intencionales, detrás de ello”, asegura Adam Taylor, bloguero de ‘The Washington Post’.Para Taylor, “al burlarse de los extremistas en el medio, están recobrando el control”.
Por otra parte, “al alterar digitalmente imágenes del video , los usuarios japoneses de Twitter terminaron llamando la atención sobre la teoría de que el propio Estado Islámico alteró digitalmente el video ”, dice Taylor, quien cita declaraciones de Varyan Khan, director del Consorcio de Investigación y Análisis del Terrorismo (TRAC, por su sigla en inglés) de Beacham Publishing, a la agencia Reuters, asegurando que en el video entregado de los rehenes japonenes que hay “sombras inconsistentes” y movimientos inusuales del viento, sugiriendo que el video fue probablemente filmado en interiores al frente de una pantalla verde.
“Es un punto importante: la imagen que el Estado Islámico envía al mundo no siempre corresponde a la realidad”.
Pero no todos hacen una lectura tan elaborada y positiva de la intención detrás de los memes. Fuera del ingenio, para muchos japoneses los memes han sido "imprudentes" pues la vida de 2 hombres estaba en juego y eso no puede resultar gracioso para nadie.
"El Estado Islámico es conocido por su uso extensivo de las redes sociales; sin embargo, su estrategia provocó hilaridad virtual a través de usuarios que se burlaron de sus esfuerzos por ganar espectadores", informa el portal Japan Times.
Con la etiqueta #ISISクソコラグランプリ, que traduce 'Grand Prix de basura en Photoshop sobre el Estado Islámico’, según reportó Kotaku, se difundieron las bromas para contrarrestar la propaganda del grupo radical.
Tras la expiración del ultimatum el viernes 23 de enero, Japón recibió un nuevo video que mostraba la decapitación de uno de los rehenes y comprobar la autenticidad de esa grabación ha sido todo un reto, teniendo en cuenta los artificios detectados en el video que planteaba el ultimátum.
Hoy, aunque no se haya dado una confirmación plena y absoluta de que el video sea veraz, Japón ya da por hecho que la decapitación del rehen fue real.
