Introducción
La leucemia es un cáncer de la sangre.
Esta enfermedad se caracteriza por el aumento permanente, anormal y desordenado del número de leucocitos (glóbulos blancos), que da lugar a una invasión de la médula ósea y que impide a su vez, el desarrollo normal de las células progenitoras de la sangre, y por consecuencia falta de glóbulos rojos y plaquetas.
Esta situación produce que el cuerpo del afectado quede expuesto a un gran número de enfermedades sin posibilidad de que el organismo pueda luchar contra ellas por la carencia de defensas.
Que es la leucemia
La leucemia es el cáncer de la sangre y se desarrolla en la médula ósea. La médula ósea es el tejido esponjoso que se encuentra en el centro de los huesos grandes del cuerpo y que produce las tres principales células de la sangre: Glóbulos blancos (que combaten las infecciones), glóbulos rojos (que transportan oxígeno) y plaquetas (que detienen las hemorragias y permiten que la sangre coagule). Por razones que se desconocen, la médula ósea de un niño con leucemia produce glóbulos blancos que no maduran correctamente, pero que continúan reproduciéndose. Las células sanas y normales se reproducen sólo cuando hay espacio suficiente para ellas. El cuerpo puede regular la producción de células enviando señales que indican cuándo ésta debe detenerse. En el caso de la leucemia, estas células no responden a dichas señales y se reproducen, independientemente del espacio disponible.
Estas células anormales se reproducen muy rápidamente y no funcionan como glóbulos blancos sanos, cuya tarea es combatir las infecciones. Cuando los glóbulos blancos inmaduros, llamados blastos, comienzan a desplazar a las células sanas de la médula ósea, el niño experimenta los síntomas de la leucemia (infecciones, anemia, sangrado).
¿A quiénes afecta la leucemia?
La leucemia es el tipo de cáncer más común en la infancia. En los Estados Unidos, afecta a aproximadamente 3000 niños anualmente, cifra que representa alrededor del 30 por ciento de los cánceres infantiles.
La leucemia puede manifestarse a cualquier edad, aunque es más frecuente en los niños entre 2 y 6 años de edad. Esta enfermedad se presenta con una frecuencia ligeramente mayor en los varones que en las mujeres y es más común en niños caucásicos que en niños africano-americanos o de otras razas.
¿Cuáles son las causas de la leucemia en los niños?
La mayoría de las leucemias infantiles son trastornos genéticos adquiridos. Esto significa que las mutaciones genéticas y las anomalías cromosómicas de las células se producen esporádicamente (al azar).
El sistema inmunológico juega un papel importante en la protección del cuerpo contra las enfermedades, entre ellas, el cáncer. Una alteración o un defecto del sistema inmunológico puede aumentar el riesgo de desarrollar leucemia. Circunstancias tales como la exposición a ciertos virus, a factores ambientales, a sustancias químicas y a diferentes infecciones se han asociado con los daños al sistema inmunológico.
Con excepción de los síndromes genéticos específicos, no se sabe mucho acerca de las causas de la leucemia infantil.
¿Cuáles son los distintos tipos de leucemia?
Existen tres tipos principales de leucemia, incluidos los siguientes:
+ Leucemia linfocítica aguda (acute lymphocytic leukemia, ALL)
La ALL , también conocida como leucemia linfoblástica o linfoide, representa aproximadamente entre el 75 y 80 por ciento de las leucemias infantiles. En este tipo de trastorno, la afección se encuentra en los linfocitos, las células que normalmente combaten las infecciones. En los pacientes con ALL, la médula ósea produce un exceso de linfocitos que no maduran correctamente y que desplaza a las demás células sanguíneas.
+ Leucemia mielógena aguda (acute myelogenous leukemia, AML).
La AML, también llamada granulocítica, mieloide o mieloblástica, representa alrededor del 20 por ciento de las leucemias infantiles. La AML es un cáncer de la sangre en el cual la médula ósea produce un exceso de granulocitos, un tipo de glóbulo blanco que normalmente combate las infecciones. En los pacientes con AML, la médula ósea produce un exceso de granulocitos que no maduran correctamente y que desplazan a las demás células sanguíneas.
+ Leucemia mielógena crónica (chronic myelogenous leukemia, CML)
La CML es un cáncer de la sangre, poco frecuente en los niños, en el cual la médula ósea produce un exceso de granulocitos, un tipo de glóbulo blanco que normalmente combate las infecciones. La CML puede presentarse en un período de meses o años. En los pacientes que tienen CML se produce un reordenamiento cromosómico específico. Parte del cromosoma 9 se fragmenta y se une al cromosoma 22; por lo tanto, se produce un intercambio de material genético entre estos dos cromosomas. Este reordenamiento cambia la posición y las funciones de determinados genes y tiene como consecuencia un crecimiento celular descontrolado. También pueden presentarse otras anomalías cromosómicas.

La diferencia entre la leucemia linfocítica y la leucemia mielógena es la etapa de desarrollo de la denominada célula madre pluripotente. Esta célula es la primera etapa de desarrollo de todas las células sanguíneas (glóbulos blancos, glóbulos rojos y plaquetas). La célula madre pluripotente atraviesa varias etapas de desarrollo hasta que madura como una célula funcional. La leucemia está determinada por la etapa de desarrollo en que se encuentra la célula cuando se vuelve maligna o cancerosa.
Las células madre maduran como células linfoides o células mieloides. A su vez, las células linfoides maduran como linfocitos B o linfocitos T. Si la leucemia se presenta en alguna de estas células, se la denomina leucemia mielógena aguda (ALL). Si la leucemia se detecta en una etapa más avanzada del desarrollo de las células, puede clasificarse tanto como ALL de células B o ALL de células T. Cuanto más avanzada sea la etapa de maduración de las células, más difícil será el tratamiento.
Las células mieloides originarán las plaquetas, los glóbulos rojos y dos tipos de glóbulos blancos específicos denominados neutrófilos y macrófagos. Existen muchas subclasificaciones para la AML. El tipo de leucemia está determinado por la etapa de desarrollo en que se encuentran las células normales cuando se convierten en células de leucemia.
Sintomas
Los síntomas más frecuentes en los enfermos de leucemia son:
- fatiga, falta de apetito y pérdida de peso
- anemia (por la falta de glóbulos rojos)
- fiebre
- hemorragias (por la falta de plaquetas) nasales, en las encías o en la piel (de un punteado rojizo a morados)
- dolores en huesos y articulaciones (fundamentalmente en niños).
- Cuadros infecciosos de evolución tórpida (por la alteración de los glóbulos blancos)
- Aumento del tamaño del hígado, el bazo y los ganglios linfáticos pues las células cancerígenas pueden infiltrar estos órganos.
Tratamiento
El tratamiento de la leucemia varía si la misma es aguda o crónica.
En el caso de una leucemia aguda se deberá utilizar un tratamiento rápido para lograr disminuir las células neoplásicas que circulan por la sangre como forma de prevenir metástasis y futuras complicaciones. Con las distintas opciones de tratamientos se logrará una remisión de la leucemia, para luego continuar a lo largo del tiempo evitando recaídas.
En las leucemias crónicas, la indicación de tratamiento puede diferirse hasta encontrar el mejor momento de iniciar los tratamientos, como forma de buscar controlar o erradicar la enfermedad.
Entre las distintas opciones de tratamientos para la leucemia se destaca la quimioterapia y la radioterapia.
La quimioterapia para leucemia consiste en sustancia que mata las células neoplásicas, buscando como objetivo limitar y erradicar el avance de la enfermedad.
La radioterapia consiste en la utilización de radiaciones ionizantes como forma de matar gran cantidad de células neoplásicas que pueden acumularse a nivel del hígado, bazo o algunos ganglios linfáticos. La radioterapia para leucemia tiene varios efectos adversos que deberán valorarse con su médico pero se busca que los beneficios que aporte sean muy buenos.
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