

En todo Tokio estallaron las celebraciones gracias a la noticia de que el Comité Olímpico Internacional (COI) eligió a la simbólica ciudad como sede de las Olimpiadas de Verano de 2020.
¿No estás de acuerdo..? A continuación 20 curiosidades sobre Tokio que te dirán porque eligieron a esta ciudad como sede para este evento.

1. Los ferrocarriles más sofisticados del mundo.

Con 13 líneas de trenes subterráneos y más de 100 rutas de superficie bajo la dirección de Japan Railways y otras empresas privadas, el sistema ferroviario de Tokio parece haber sido diseñado para romper récords mundiales. Es inusual encontrar un sitio en la zona metropolitana a la que no se pueda llegar tras un breve trayecto en tren y una caminata corta.

2. El emperador te recibirá ahora.

Si visitas el palacio imperial el 23 de diciembre o el 2 de enero, verás algo impresionante: a su dueño.El emperador Akihito y su familia se presentan en público dos veces al año en el recinto del Palacio Interior para celebrar el cumpleaños del monarca y para extender las felicitaciones de Año Nuevo. Si eres lo suficientemente alto, podrás ver al hombre-dios en medio de un mar de personas que ondean banderas con el Sol Naciente.

3. Comida deliciosa

Podrías pasarte horas babeando por la elaborada pastelería y los rollos de sushi perfectos en el supermoderno depachika, una enorme sección de alimentos en el sótano de la tienda departamental Isetan. Los melones cuadrados y hongos matsutake de 50,000 yenes (6,800 pesos) se exhiben con una reverencia digna de una galería. Otros artículos notables: los mostradores para comer en el lugar, a cargo de algunos de los restaurantes más elegantes de Tokio y las muestras gratis de comida y bebidas alcohólicas durante los fines de semana.

4. Los cruceros de las calles son como una escena de batalla de la cinta Corazón valiente.

El revuelto cruce afuera de la estación Shibuya es el más transitado del mundo: 1,000 personas se corren hacia el centro de la calle y se unen para crear una enorme masa orgánica. La mezcla resume a la perfección la esencia de los verdaderos monumentos turísticos de Tokio: no son los edificios antiguos, sino los montones de personas que se reúnen para celebrar la cultura. Sé testigo de la acción afuera de la salida Hachiko de la estación Shibuya.

5. Cientos de tiendas de ropa de moda para jóvenes.
Hay incontables boutiques independientes en la zona de Harajaku y todas se dedican a las formas generalmente demenciales de la moda para jóvenes. Si incluyes en la zona a los cercanos barrios de Shibuya, Omotesando y Aoyama, tendrás el distrito de la moda más grande del mundo, que cuenta básicamente con todas las grandes marcas de diseñadores del mundo.

6. El gran talento para superar a la competencia.
Cuando las autoridades de Tokio se enteraron de que la nueva torre de televisión y observación de Guangzhou, en China, tendría 610 metros de alto —la misma altura que se había proyectado para la torre Tokyo Skytree, que entonces estaba en construcción—, hicieron lo que cualquier cuerpo racional habría hecho: agregaron 24 metros a la punta de la Skytree para que siguiera ostentando el título de la torre más alta del mundo. Ahora está terminada y abierta al público; la estructura certificada por Guinness cuenta con tiendas, restaurantes y una plataforma de observación que te permite ver casi hasta Guangzhou.

7. Puedes comer tierra.
En el restaurante Ne Quittez Paz, en el barrio Gotanda en Tokio, cada platillo se hace con una generosa porción de tierra. No de la variedad común de jardín. Esta es tierra especial rica en nutrientes. El singular menú de degustación es la creación de Toshio Tanabe, exgimnasta y boxeador que se volvió inventor culinario. Ya sea que a los comensales les guste o no la tierra, lleva el concepto de lo orgánico a un nuevo nivel.

8. Hay más estrellas Michelin que en ninguna otra parte.

Cuando la aclamada Guía Roja Michelin anunció que publicaría su edición para Tokio —la primera que contemplaría a la ciudad asiática—, muchas personas desdeñaron lo que percibieron como una mera treta de mercadotecnia. Sin embargo, concedieron a los restaurantes de la región un total de 375 estrellas en la edición Tokyo Yokohama Shonan 2013 de la guía. Y es justo: Tokio cuenta con 160,000 restaurantes conocidos, 10 veces más de los que existen en París. Pero más que nada, la Guía Roja Michelin ha demostrado algo que la mayoría de los habitantes de Tokio ya sabían: esta ciudad es la capital gastronómica del mundo.

9. Las tiendas de aparatos electrónicos son como parques temáticos.
Los japoneses tomaron su amor por los aparatos electrónicos más recientes y los electrodomésticos más modernos y lo potenciaron en Yodobashi Akiba, la tienda de aparatos electrónicos más grande ubicada en una sección de Tokio famosa por ser el centro de la cultura de los gadgets, los videojuegos y el anime en la ciudad. El entrar en cualquier tienda de aparatos electrónicos en Akihabara es como entrar en un mundo maravilloso de luces centelleantes y pantallas monstruosas, pero Yodobashi eleva las apuestas al ofrecer seis enormes pisos de televisores, estéreos, electrodomésticos y consolas de videojuegos; además tiene tres pisos más con restaurantes, bares de jugos, librerías y tiendas de música.

10. Puedes trasladarte hacia las montañas.

Cuando el concreto de Tokio se vuelve demasiado, puedes dirigirte al maravilloso monte Takao, en el oeste de Tokio. Se puede llegar en un solo tren desde Shinjuku; la montaña es particularmente famosa por la fácil caminata hacia su cima, el impresionante follaje de otoño y la cultura de los tallarines soba especiales. Para llegar a Takao: Toma la línea Keio hacia la estación Takao-san-guchi. Te tomará poco menos de una hora.

11. El mayor mercado de pescado de la Tierra se encuentra en el mejor barrio para comer sushi.

En vista de que Japón tiene una afición por los mariscos, no sorprende que el mayor mercado de pescado del mundo (y uno de los mayores mercados al mayoreo, punto) se ubique en Tokio. Cada día, el Tsukiji-shijo (mercado) maneja más de 2,000 toneladas de mariscos y es un oasis para los pescadores, los subastadores y los compradores de los mejores restaurantes de Tokio. Como beneficio adicional, aquí puedes comer el sushi más fresco y el pescado a la parrilla más delicioso a un precio razonable, suponiendo que puedas soportar el loco ajetreo de clientes. No obstante, para cuando lleguen las olimpiadas, Tsukiji será un recuerdo. Se está construyendo un reemplazo más grande y su inauguración está programada para 2014.

12. Hasta los museos serios son extraños.

El Museo Edo-Tokyo es el mejor lugar para revivir el estilo de vida tradicional de Tokio cuando se llamaba Edo, entre los siglos XV y XIX. Sin embargo, el exterior del edificio luce como una enorme nave espacial soportada con pilotes. Este tal vez es un intento por fusionar el pasado, presente y futuro de Tokio en un solo espacio.

13. Llévame al juego de beisbol (una y otra vez…).
¿Qué tan obsesionado está Tokio con el beisbol?
Es una de las tres ciudades del mundo —Chicago y Seúl son las otras dos— en las que hay dos estadios de grandes ligas en la zona del centro. Los Gigantes de Yomiuri, que juegan sus partidos como locales en el Tokyo Dome, son igualmente amados y detestados (piensa en los Yankees de Nueva York), mientras que las más amistosas Golondrinas de Yakult hacen lo suyo en el acogedor estadio Jingu.

14. Nunca te faltarán antiguos y costosos robots de juguete.

El Mandarake Complex cuenta con ocho pisos de paraíso para los aficionados al anime y es la tienda insignia de la cadena Mandarake, que vende artículos clásicos del anime de colección.
Los pisos séptimo y octavo son como un museo de la historia de los juguetes japoneses, solo que todo está a la venta. Aunque los precios son más altos de lo que encontrarías en otras tiendas y el regatear está fuera de discusión, sería muy difícil que lograras encontrar una mayor variedad.

15. El auge del pop coreano es cosa del pasado.

Mientras el resto del mundo finalmente logra descubrir las glorias de la cultura pop coreana, los habitantes de Tokio bostezan. Eso se debe a que cualquier cosa que surja del auge del K-Pop surge primero en el barrio coreano de Tokio. Este enclave de tiendas de recuerdos, restaurantes y bares se extiende por varias calles cercanas a la bulliciosa miniciudad de Shinjuku.

16. Los parques públicos son lo más pretencioso que hay.

Los muchos edificios pequeños de Tetsugakudo se construyeron meticulosamente de acuerdo con los misteriosos gustos personales del buen Enryo Inoue y todos están dedicados a filósofos famosos. Entre los atractivos del exterior hay un árbol que supuestamente está encantado y un “Claro Tiempo-Espacio”, que —y citamos— “pretende representar la dimensión filosófica”. Es un gran trozo de tierra.

17. Es el mejor lugar para ir de compras si tienes más de 60 años.
Se la ha llamado de muchas formas: “El Ginza para las abuelitas”, “El Harajaku para las viejecitas”. La calle Sugamo Jizo Dori Shotengai ha envejecido junto con los habitantes. ¿Buscas lo último de la moda de 1962? Encontraste el lugar correcto. ¿Buscas fotos en blanco y negro de estrellas de cine olvidadas? También las hay. También está llena de tiendas que venden dulces tradicionales y chácharas, la mayoría baratas.

18. Puedes gastarte el salario de todo un año en una ronda de bebidas.

Quedaron atrás los días del sushi envuelto en hojas de oro, pero ese espíritu pródigo sigue vivo en el Martini Diamonds are Forever del Ritz-Carlton: vodka Gray Goose helado con un twist de limón, servido sobre un diamante de un quilate. Es difícil mejorar un buen Martini, pero todo es mejor con un poco de brillo. Cuesta un millón 800,000 yenes (unos 230,000 pesos).

19. Las áreas de descanso de la autopista son destinos.

Las áreas de descanso, como Umi-hotaru, casi compensan las ridículas cuotas y los interminables embotellamientos en las autopistas japonesas. Umi-hotaru (la luciérnaga de mar) es una mancha de concreto parecida a una isla en medio de la bahía de Tokio, en el cruce del puente y el túnel Aqua-Line. Ofrece varios restaurantes y tiendas para quienes necesitan relajarse antes de enfrentarse valientemente al trayecto restante.

20. Su “zona roja” es la menos peligrosa.

Kabuchiko está lleno de modestos clubes para hombres, “cabarets de espectáculos” y “salones rosas” (no preguntes) decorados como aviones, pero también… ¿estudiantes universitarios reunidos para tocar guitarras acústicas? Sí, la zona roja de Shinjuku no es “elegante”, pero sigue siendo Tokio. Así que tómate la libertad de vagar por allí a cualquier hora del día y tal vez hasta puedas pasar por un cono de helado Häagen-Dazs en el camino.
