

10 argumentos a favor de la existencia de Dios

1. El reloj de William Paley
Este es el argumento en el que se basa el famoso «diseño inteligente». También es en el que se habla del «relojero» que puso todo en armonía para que el universo funcione. Dice que si todo tiene un orden específico que permite su funcionamiento, alguien lo tiene que haber hecho así; que no puede haber pasado todo por coincidencia.
El error es el asumir que si no se sabe el cómo llegó algo al estado en que está, entonces es porque un ser lo creó. Este argumento dejó de ser tomado en serio con la teoría de la evolución.
Sin embargo se sigue esgrimiendo a un nivel cosmológico: ¿por qué todas las constantes el universo son tan perfectas que permiten que todo exista como existe? La respuesta es la misma: que no se te ocurra una explicación, no quiere decir que la respuesta esté en tu mitología. Por ejemplo: es posible que existan muchos otros universos y en el que las constantes permiten que se origine la vida como la que conocemos, es coincidentemente en el que estamos (teoría del multiverso). Pero aunque no conozcamos esa hipótesis, ¿por qué asumir que el no entender algo es excusa para considerar real otra cosa?

2. La apuesta de Pascal
Pascal decía lo siguiente: si dios no existe, tanto el creer como no creer no nos influirá en nada al morir, pero si existe, si creemos en Dios entonces seremos beneficiados, pero si no creemos, nos castigará. Por lo tanto es más conveniente creer en Dios.
Ese argumento tiene sentido si el único dios posible es el que llamamos «Dios» (Yahveh). Pero si a la ecuación le sumamos todos los dioses en que la humanidad cree y ha creído, que son literalmente miles, entonces es mucho más conveniente no creer en ninguno, ya que son muchísimos más los que, según sus mitologías, son indiferentes a la opinión personal de cada humano con respecto a sus existencias, que los celosos que los castigarían.

3. El argumento cosmológico
Este argumento dice que todo tuvo que tener un inicio. Lamentablemente en ninguna parte argumenta por qué todo debería tener un inicio; solo se asume. Aunque de todas formas, el no conocer cuál fue ese inicio, ¿por qué sería motivo de creer que el inicio era un ser inteligente súper poderoso que se preocupa por que no nos masturbemos?
Al igual que en los anteriores, no conocer algo es totalmente normal. Pero si aún así suena difícil, consideren las posibilidades de la materia surgiendo del vacío (física cuántica), o simplemente de que quizá todo siempre haya existido sin un comienzo; ¿por qué no? Sea como sea, se trata solo de ignorancia acerca de ese posible inicio; aún no es un argumento acerca de la existencia de este ser pensante y con emociones humanas.

4. El argumento ontológico
Básicamente dice que si podemos pensar en Dios, entonces este debe existir necesariamente. Pero lo mismo pasaría con los Power Rangers.
También dice que si tenemos la noción de un ser perfecto hasta más allá de la comprensión, entonces ese ser debe necesariamente existir, porque de otro modo cualquier otra cosa podría ser más perfecta y eso sería contradictorio. Es decir: un simple argumento circular (en que una parte solo justifica a la otra); una falacia o error lógico.

5. El argumento moral
Este dice que sin Dios no hay moral. Que la moral es absoluta (lo «bueno» y lo «malo»). Pero hoy en día somos lo suficientemente maduros como para comprender lo que llamamos sentido común.
De hecho hasta científicamente se puede probar, considerando la sensación que llamamos «amor» vs. el ímpetu de matar por «maldad» como parte de la ecuación de la selección natural. Con eso explicamos por qué todos los humanos tenemos esa noción, al igual que todas las especies de otros animales que no se matan entre ellos solo por gusto, ya que de ser así no tendrían continuidad y dejarían de existir en una o dos generaciones.
De todas maneras, otra vez, si incluso no tuviéramos esa idea, ¿por qué atribuir el origen de una noción a un ser súper poderoso del cual se habla solo en unos manuscritos del siglo II o III?

6. El argumento del consenso universal
Este argumento dice que como el ser humano ha creído en algo superior o divino desde el paleolítico y en todo el mundo, entonces «es por algo».
Afortunadamente la ciencia (e incluyendo el estudio de la mente) nos ha logrado explicar muchísimas cosas al respecto. Elementos como el sentirse constantemente observado (selección sexual), el interpretar patrones donde no los hay (nuestro córtex), el pensamiento supersticioso (Skinner), la obediencia ciega a autoridades (Milgram), la presión del entorno (Zimbardo), y un largo etcétera, logran explicar el pensamiento religioso como una consecuencia, o accidente, de muchos de estos procesos mentales combinados.

7. Argumento de autoridad
Aunque no es un argumento propiamente tal: es un error en los argumentos (un error lógico o «falacia») y es cuando alguien busca respaldo en lo que dijo, o supuestamente dijo, alguien con autoridad. Como los creyentes cuando mencionan a científicos que creen en Dios. No porque alguien conocido lo diga, esto se vuelve real. Y ojo con las historias falsas, que famosos científicos, como Einstein o Sagan, son constantemente usados como ejemplos falsos (ambos eran ateos le duela a quien le duela).

8. La imposibilidad de demostrar que no existe
Este, si bien es un pésimo argumento, es bastante popular. Se basa en la afirmación de que si algo no se puede demostrar como «no existente» entonces existe.
El problema es que es imposible probar que cosas no existan. Son las afirmaciones de la existencia de algo las que deben ser demostradas. Que hoy en día no podamos demostrar la «no existencia» de un Pokemon de chocolate que toca flauta traversa en medio del núcleo de Júpiter, no es argumento para afirmar que éste existe.

9. El argumento de la termodinámica
Este es bastante antiguo y muy fácil de refutar, pero que aún muchos lo usan a diestra y siniestra. Básicamente dice que en un sistema aislado, todo tiende al desorden; si a un motor no le echas bencina, éste debería terminar por apagarse, ergo, Dios sería el motor del planeta.
Pero la Tierra no está aislada, pues recibe energía del Sol constantemente. Y, de todas formas, ¿quién dice que no se está perdiendo la energía? Imaginemos que nuestro mundo (sea la Tierra, el Sistema Solar, la Vía Láctea o lo que quieran) es un motor a bencina, como el del ejemplo, ¿quién dice que la bencina no se está acabando? Porque de hecho hay teorías científicas que apuntan a que en determinado momento, el universo terminará colapsando.

10. El argumento de lo improbable
También maquillado como referencia a «milagros». Es cuando un creyente cuenta una anécdota personal en la que le pasó algo favorable pero muy improbable, como un accidente en el que mueren todos menos uno. Suelen decir cosas como: «¿Cómo explicas que me haya sanado de un cáncer terminal sin ningún tratamiento?»
En ese caso, con ese ejemplo, uno podría decir simplemente: «No tengo idea, pero decir que fue porque existe un súper dios que creó el universo y se preocupa por tu salud, es aún más difícil de explicar».
En ese caso lo más sencillo es solo diferenciar entre lo «posible» y lo «probable». Algo puede ser o no posible, mientras que algo puede ser más o menos probable. Obviamente algo imposible, no tiene ningún grado de probabilidad (o probabilidad «nula»). Recuperarse de un cáncer terminal sin tratamientos es muy improbable, pero no imposible. Que los médicos de ese momento no lo hayan podido explicar, solo demuestra que los médicos de ese momento no lo podían explicar; sigue Dios sin evidencia de su existencia.