Los últimos años han sido ricos en hallazgos arqueológicos que nos llevan a reinterpretar el pasado, o por lo menos a tener una hipótesis sobre el,respecto a la aparición de nuevas evidencias.
En este post te invito a realizar un pequeño repaso de los hallazgos arqueológicos más importantes y curiosos de estos últimos años.
En enero, se descubrió que los peruanos comían palomitas de maíz desde hace por lo menos 6700 años (mil años antes de lo que se creía) y que los mayas usaban tabaco desde una época temprana, según lo confirmó el hallazgo de residuos de nicotina en barcos de cerámica que datan de entre los años 600 d.C. y 900 d.C. Más tarde en el mes, un equipo de investigadores descubrió que los vikingos, que se establecieron en Groenlandia hace cerca de mil años, cultivaban cebada a pesar de las temperaturas heladas y, por ende, presumiblemente, podían destilar su propia cerveza.
Un estudio descifró el genoma completo de Oetzi, "el hombre de hielo", que fue asesinado hace 5 mil años, y cuyo cuerpo momificado fue hallado en los alpes italianos. El análisis de su ADN sirvió para conocer más detalles sobre su vida y también les permitió a los investigadores entender mejor los antiguos patrones migratorios en Europa.
En marzo de 2012 se descubrió una elaborada tumba del siglo VII d.C cerca de Cambridge, en el sureste de Inglaterra, que puso de manifiesto los cambios dinámicos en la sociedad que caracterizaron a la Inglaterra anglosajona. Era la tumba de una adolescente enterrada en una cama adornada con una cruz de oro. En la tumba había una mezcla de símbolos paganos con cristianos, lo cual constituye una manifestación tangible de la transición del paganismo al cristianismo en un momento crucial para el desarrollo de la Gran Bretaña moderna.
Arqueólogos, ingenieros y especialistas en el armado de barcos unieron sus fuerzas para descubrir cómo la gente construía embarcaciones en la Edad de Bronce. Tras iniciar sus investigaciones con una réplica de una nave de dicha época, llegaron a la conclusión de que estos botes se utilizaban para comerciar metales -como hojalata, cobre y oro- con el resto de Europa.
Un grupo de arqueólogos estadounidenses descubrió el calendario astronómico de la civilización maya más antiguo hasta la fecha. El calendario estaba pintado en los murales interiores de un edificio abandonado en Xultún, Guatemala. Las tablas astronómicas descubiertas incluyen cuatro largas cifras que representan un ciclo -llamado baktún en lengua maya- de hasta 2.5 millones de días, además de símbolos en negro que trazan varios ciclos astronómicos que corresponden a Marte y Venus y los eclipses lunares. Según los expertos, los jeroglíficos encontrados en Xultún calculan como mínimo 7 mil años más de existencia.
En el mes de junio de 2012 se publicó un libro que puso en duda la teoría de que los habitantes de la Isla de Pascua destruyeron el bosque que los rodeaba. También rechaza la idea de que los locales malgastaron sus recursos naturales para emplazar en la isla cerca de mil estatuas moai. Los autores hacen énfasis en cómo los isleños lograron sobrevivir en un ambiente ecológico tan aislado. La deforestación, dicen, no se produjo por la sobreexplotación de la madera sino por la llegada de ratas que vinieron con los primeros colonizadores.
Ropa de lencería perteneciente a la Edad Media fue hallada, entre las 3 mil prendas de tela descubiertas durante los trabajos de reconstrucción del castillo de Lengberg, en Austria. Entre las prendas había un sostén y calzones del siglo XV, similares a los que las mujeres usan hoy día.
Científicos descubrieron indicios de la existencia de un letal volcán cuya erupción, hace 750 años, habría sido ocho veces más voluminosa que la del Krakatoa en 1883, considerada la erupción más grande del milenio. Si bien el sitio donde está el volcán es aún objeto de debate -se cree que podría ser en México, Ecuador o Indonesia-, su efecto permanece visible en los núcleos de hielo, en los sedimentos de los lagos, y, como se descubrió en agosto, en una fosa común de Londres. Se cree que el tamaño de la erupción fue tal, que sus gases de azufre podrían haber creado una niebla seca que bloqueó la luz del sol, alteró el patrón de la circulación atmosférica y enfrió la superficie de la Tierra. Esto provocó una reducción de las cosechas, hambrunas, muerte y pestilencia en varios sitios del mundo en 1258.
Uno de los ejemplos más tempranos de dentadura prehistórica se descubrió por casualidad en septiembre de 2012, cuando un equipo de científicos halló un empaste de cera de abeja en un diente roto del neolítico. El diente perteneció a un hombre de entre 24 y 30 años que vivió hace 6 mil 500 años en lo que hoy es Eslovenia.
La verdad es que éste es el más importante y más significativo: un fragmento de arcilla que data del siglo XIV a.C., con una inscripción minúscula que parece haber formado parte de una escritura más extensa, la escritura más antigua jamás encontrada. Ésta joya de la historia y la arqueología se encontró en el año 2010, en Jerusalem. De una magnitud mucho menor, no lejos de allí y en el mismo año, en Armenia se descubrió el zapato más viejo de la historia, el cual data del año 5000 a.C.
En el año 2003, en la isla indonesia de Flores, se descubrieron los restos de un ser que desató una verdadera batahola en la comunidad científica: un diminuto individuo de más de 12.000 años de antigüedad. Se dio en llamarlos los Homo floresiensis y las similitudes con los personajes ficticios del gran J.R.R. Tolkien le adjudicaron el apodo de “Hobbit”. Aunque el debate continúa aún hasta nuestros días, se cree que en realidad se trata de una especie de homo con microcefalia.