Hace no mucho que supimos de la existencia de
Need for Speed
, el reboot de la aclamada franquicia de conducción que pretende reunir los 20 años de existencia de la misma, agrupar los distintos estilos que han tenido sus sucesivas entregas y de este modo crear la experiencia definitiva en
Need for Speed
atendiendo a las peticiones de los usuarios. Ghost Games tiene una ardua tarea por delante con una licencia que ha ido dando tumbos sin tener una referencia clara en su estilo durante los últimos años.

En primer lugar, y pese a que en el mundo real y en películas tan afamadas dentro del mundo de la conducción como Fast & Furious 7 el tuning ya ha pasado de moda, será uno de los ingredientes principales de esta explosiva mezcla que tienen entre manos los desarrolladores de Need for Speed Rivals, la última entrega que nos devolvió la fe en esta franquicia venida a menos con el paso de los años (aunque con alguna entrega más que notable por el camino).
Según vimos en el primer tráiler centrado en la personalización, parece que de nuevo el mundo de las pandillas, los bajos fondos y los talleres ilegales tendrá cierta relevancia. El grado de fidelidad de los dos personajes que regentan el taller donde customizaremos nuestro carro es de tal magnitud que nos hace pensar que se han utilizado actores y escenas reales, una de las pocas cosas que Need for Speed Undercover hizo bastante bien.
Need for Speed , a secas, tendrá un total de cinco historias distintas. Cada una representada por un estilo de conducción que detallaremos más concretamente. Como es habitual, lo que parecen cinco historias inconexas en la ciudad de Ventura Bay terminarán por entrecruzarse y tener relación unas con otras. Habrá que ver si este toque argumental y la importancia de dotar a NFS de una historia interesante acaban siendo una virtud o pesan como una losa.
El primer estilo de juego será el de la velocidad en su estado más puro. Conduciremos superdeportivos capaz de acelerar de cero a cien en menos que dura un parpadeo. En la historia centrada en este estilo la acción, el frenetismo y grandes chutes de adrenalina están más que garantizados. Ventura Bay estará repleta de rectas y curvas en las que frenar será de cobardes y habrá que intentar sacar el máximo provecho de la mecánica de nuestro coche para exprimirlo al máximo.