Durante la conferencia de prensa posterior a la derrota del José 'el Chucho' Acasuso, el periodista especializado en tenis, Guillermo Salatino, 'blanqueó' la polémica que había comenzado horas antes acerca de David Nalbandián, y su polémica relación con el resto del equipo que jugó la final de la Copa
Davis
contra España. No faltan quienes lo comparan con Juan Román Riquelme, en Boca Juniors, "aunque Riquelme da la cara si algo sale mal y Nalbandián no la da", aclaran. Aqui una recorrida a los comentarios de los bloggers que siguen el tenis acerca de Nalbandian:

" Argentina perdió su tercer intento de conseguir la Copa Davis (Ensaladera de Plata) por prepotencia de todo su equipo de tenis, todo el equipo argentino se las prometían muy felices por la falta del jugador español numero uno del mundo Rafael Nadal, subestimaron al equipo español y se dedicaron hablar mas que entrenar y preparar los partidos.
***
En cualquier caso, si hacemos historia la empezaron a perder desde que Argentina fue elegida para jugar la final, Nalbandian un gran jugador pero demasiado belicoso e irascible, ambicionó desde el primer momento que la final se jugara en Córdoba por su origen cordobés, algo que desestimaron los federativos aún teniendo un magnifico estadio y mejor equipado que el estadio Marplatense, esto no gustó al prenombrado Nalbandian y la situación desde mi humildad ya se presumía sería motivo de discordia.
***
Se jugó el primer punto y Nalbandian lo ganó con autoridad ante un flojo y superado David Ferrer, el júbilo se hizo patente en todo el equipo argentino y como es por otra parte razonable entre toda la afición argentina , pero poco les duró el sueño ya que el segundo punto fue para los españoles con un magistral Feliciano López y un acabado Del Potro que nunca debió jugar el Máster de Shanghái si quería dar lo mejor de él para su país. Nalbandian arremetió contra su compatriota en dura crítica por perder su punto con Feliciano.
***
Con esta aptitud el número dos de la selección argentina se erigía en el mandón de los infiernos; él mismo formando pareja con Agustín Calleri perdieron el tercer punto en discordia; (el partido de dobles), España se colocó 2 a 1 en el global de la eliminatoria algo que no supieron digerir los argentinos en su vestuario y explotó la bomba. Nalbandian dejó plantada toda la delegación de su país y se marchó sin asistir a la rueda de prensa que es obligatoria por lo que será sancionado con $10.000, pero no sin antes enzarzarse en una pelea bochornosa con su capitán Mancini.
***
La suerte estaba echada, el propio Nalbandian impuso que jugara 'el Misionero' Acasuso, mientras recriminaba a su compañero Del Potro por descartarse de su partido con el español Verdasco, alegando una lesión, la que calificó Nalbandian de un desgarrito de niña. Con todo este tsunami arrasando el vestuario argentino le llegó la hora al misionero Acasuso, un jugador extraordinario, con uno de los mejores saques del circuito pero que cuenta en su haber con la desgracia de haber perdido el punto decisivo en la final de Moscú 2006 y donde Argentina se quedó con la miel en los labios de poder conseguir su primera ensaladera en la segunda final de Copa Davis que disputaba.
***
Llegó el Torito Verdasco y pasó por encima del Chucho Acasuso, no sin dificultad, pues el jugador argentino hizo un magnífico partido que perdió por falta de físico, algo comprensible teniendo en cuenta que se necesitaron cuatro horas de tenis para decidir el ganador, además significar que Acasuso lleva un año donde jugó relativamente poco en el circuito profesional, se dedico más a jugar trofeos Indoor. España, digna campeona de la Davis por organización, humildad y entrega de sus jugadores que forman un verdadero equipo, el público argentino magnífico con sus jugadores y con una deportividad de la que se puede sentir orgulloso todo el país, aplaudieron a rabiar a los suyos y lo hicieron con el vencedor, una vez terminada la contienda.
***
Tengo que reconocer que sentí una profunda tristeza cuando salió el misionero Acasuso al centro de la pista con los ojos humedecidos y pidió perdón a su público por la derrota, en mi retina queda grabado ese rostro y un cariño que hoy nació por ser para mi el único que se salva y por ser una bellísima persona y, mi indiferencia para Nalbandian por sus malos modos, perjudicando ostensiblemente a su país. Argentina tiene potencial para ganar la Copa Davis , si son capaces de trabajar con humildad y sin ese afán de protagonismo de alguno de sus jugadores.... eso creo.
Informe de Federico Cardarelli:
Alberto Mancini fue el protagonista absoluto de una conferencia muy caliente, que dejó frases muy picantes y despertó más polémicas. Muchos temas se habían dejado de lado para poner la cabeza en la Ensaladera, pero la derrota puso los trapitos al sol. Hubo fuertes cruces entre el capitán y algunos periodistas y opiniones contra la actitud de David Nalbandian, quien nunca se mostró abierto al diálogo.
Primero se habló exclusivamente de tenis, y Luli respondió: “Es un momento muy duro. Los chicos dejaron todo. No es nada fácil jugar ante tanta presión. España fue un gran rival y se unió aún más con la ausencia de Nadal. Con al lesión de Del Potro cambiaron las posibilidades. Eso fue clave”.
Después llegaron las preguntas sobre su futuro. “Es difícil hablar de eso ahora y es muy pronto. Los balances comenzarán en un tiempo. La decisión está desde antes de la serie, pero no la voy a decir ahora”, declaró el capitán argentino, que finalmente presentó la renuncia ante las autoridades de la AAT. ¿Martín Jaite tomará su lugar?
Y el ambiente empezó a tomar temperatura cuando las preguntas apuntaron contra la inesperada derrota ante España. “Hablar de fracaso es una falta de respeto. Hay que ser necio para pensar algo así, a nadie se le puede cruzar por la cabeza. Es una absoluta falta de objetividad. Este equipo llegó a dos finales y a una semifinal”, manifestó.
Ahí tomó la palabra un periodista y preguntó por las ausencias de Del Potro y Nalbandian en la sala. “Nos dijeron que sólo teníamos que venir Chucho (Acasuso) y yo. Ellos querían estar”, explicó Mancini. Y ahí surgió una nueva crítica para el unquillene, quien ayer no dio la cara tras la derrota en el dobles.
“Nalbandian nunca está a disposición”, dijo un acreditado (N. de la R.: Guillermo Salatino fue el protagonista), que encontró la respuesta de Luli: “Ustedes ayer inventaron que los jugadores se habían agarrado a trompadas”. Fue momento de pedir conciliación con los periodistas. “Todos debemos reflexionar, no sólo nosotros, sino también ustedes y todo el país. Mucho se genera con las noticias. Al pueblo argentino le falta tirar para el mismo lado. Somos especiales en eso. Cuesta mucho unirse”, recalcó.
El capitán negó que esta haya sido la última chance para ganar la Davis y afirmó: “Tenemos que sacar los positivo y hablar sobre lo negativo. Es hora de hablar de tenis y dejar de lado la plata y la política”. Por último, deslizó que le aconsejó a Del Potro no participar del Masters de Shanghai, pero que el jugador prefirió viajar: “Uno puede sugerir, pero el jugador toma las decisiones”. Luego renuncio y su sucesor sería Martín Jaite quien es el actual entrenador de David Nalbandian.
Tic Espor:
No se trata de buscar excusas o culpables, pero es evidente que el clima que rodeó al equipo argentino que disputó la Copa Davis dejó mucho que desear. Es fácil entender que la derrota no se produjo esta vez sólo en la cancha. Nunca estuvimos tan cerca de inscribir el nombre de nuestro país en el preciado trofeo. Desgraciadamente esta oportunidad, tan difícil de que se repita, fue desaprovechada. Ahora, todos debemos lamentarlo. Que este desafortunado episodio no caiga en saco roto y por lo menos obtengamos algún provecho. Ha sido una triste experiencia y no puede reiterarse. Una representación del país en cualquier disciplina deportiva no puede hacerlo en las condiciones en que lo hizo este equipo de tenis. Argentina es el error tras el error, el mismo tropezón ante la misma piedra, la negación a estudiar el pasado para entender el presente. Ese pasado que se hace piel hoy, 23 de noviembre de 2008: nos quedamos en pelotas, como cuando vinimos de España.
La editorial citada al inicio del post corresponde a la revista El Gráfico del 23 de septiembre de 1980, después de que se perdiera 3-2 la semifinal de la Davis de ese año ante Checoslovaquia en Buenos Aires y llega a ustedes gracias a la gentileza de uno de nuestros comentaristas. Una la lee y siente que nada ha cambiado, que todo volvió a ser como era y que esa sensación de que será "tan difícil que se repita" sobrevuela en la cabeza de quien escribe estas líneas y de muchos especialistas, tenistas o simplemente simpatizantes. Cuatro series, las cuatro en condición de local y ante potencias del tenis mundial. Una situación que rozaría lo ideal, de no ser por un tal Feliciano López. Que no es ni será Rafa Nadal, pero que es campeón de la Copa Davis 2008 mucho más que él. Y mucho más que Nalbandian, Calleri, Del Potro y Acasuso. Los mismos que hoy se pelean, no se hablan ni se consuelan. Los mismos que hace tres días eran campeones antes de salir al court. Los mismos amigos, hoy enemigos.
Las derrotas potencian las internas, claro está, y esas internas nos alejan de las potencias. No existiría la dicotomía Vilas-Clerc si se ganaba la final vs. Estados Unidos. Los trapitos sucios se lavan puertas para afuera cuando se pierde y se esconden debajo de la alfombra ante la celebración.
Hoy, David Nalbandian es el candidato perfecto para el Eje del Mal. Su carácter, su ausencia en la conferencia de prensa posterior al dobles, su liderazgo cuestionado, el rumor de una pelea en el vestuario y su malhumor con la prensa forman el combo ideal para un golpe directo a su frente. Motivos o situaciones que nadie puso sobre el tapete luego de que David despachara a Ferrer, pero ahora, cuando es fácil derrocar a los protagonistas, salen a la luz. Hoy, hasta el periodista Guillermo Salatino no tuvo empacho de ponerle nombre propio al malhumor. José Acasuso, luego de la derrota, dijo que "hoy medio país se cree que nosotros nos agarramos a trompadas en el vestuario ayer. Y eso nos hace mal como equipo. También molestan las críticas con mala leche, quizás por eso después nosotros nos calentamos y no queremos hablar con el periodismo", a lo que luego de un cruce de palabras entre el periodista y el tenista misionero, Salatino aclaró lo siguiente: "No quiero que generalices, a mí se me salieron las lágrimas mientras relataba a Acasuso, quería que ganara e hice todo lo posible por Nalbandian también, pese a que conmigo ha sido muy maleducado. Nalbandian nunca está disponible, salvo para conferencias. Nosotros no trabajamos para nosotros, sino para que la gente sepa. Y para que no se digan cosas que no son verdades, ustedes nos tienen que contar las cosas".
Se habla de la presión extra, de haber cambiado de superficie sin mucho sentido, de modificar la sede, de tirar a la basura 10 años de invicto local por culpa de una carpeta indoor. Motivos y más motivos que intentan explicar una ilusión que se hizo polvo. Motivos que intentan explicar lo inexplicable, que rozan la suposición, el qué podría haber pasado si...
La serie más larga de todas, porque empezó ni bien terminó la semi, llegó a su fin. Cuando se viene encima el lunes, el viernes de esperanza parece tan lejano y el sábado de la pareja despareja duele más que las supuestas piñas. Sin revancha para Chucho, que tendrá que cargar con el peso de la derrota final en dos finales, el domingo se apaga a la par de nuestra soberbia. "Somos un pueblo especial, tenemos que aprender a tirar todos para el mismo lado", comentó Luli Mancini minutos después de la estocada de Verdasco y tuvo toda la razón. La misma razón que mostró luego del debate Acasuso-Salatino: "Ves como es Argentina ...". Sí Luli, lo vimos y lo vivimos en estas semanas de reventas, sedes, negociados, manoseos, derroche de optimismo y presiones. Lo vieron tambien por TV en todo el mundo. Esperemos que, al menos, a algún compatriota le de un poco de vergüenza. Para y por el futuro, nomás.

" Argentina perdió su tercer intento de conseguir la Copa Davis (Ensaladera de Plata) por prepotencia de todo su equipo de tenis, todo el equipo argentino se las prometían muy felices por la falta del jugador español numero uno del mundo Rafael Nadal, subestimaron al equipo español y se dedicaron hablar mas que entrenar y preparar los partidos.
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En cualquier caso, si hacemos historia la empezaron a perder desde que Argentina fue elegida para jugar la final, Nalbandian un gran jugador pero demasiado belicoso e irascible, ambicionó desde el primer momento que la final se jugara en Córdoba por su origen cordobés, algo que desestimaron los federativos aún teniendo un magnifico estadio y mejor equipado que el estadio Marplatense, esto no gustó al prenombrado Nalbandian y la situación desde mi humildad ya se presumía sería motivo de discordia.
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Se jugó el primer punto y Nalbandian lo ganó con autoridad ante un flojo y superado David Ferrer, el júbilo se hizo patente en todo el equipo argentino y como es por otra parte razonable entre toda la afición argentina , pero poco les duró el sueño ya que el segundo punto fue para los españoles con un magistral Feliciano López y un acabado Del Potro que nunca debió jugar el Máster de Shanghái si quería dar lo mejor de él para su país. Nalbandian arremetió contra su compatriota en dura crítica por perder su punto con Feliciano.
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Con esta aptitud el número dos de la selección argentina se erigía en el mandón de los infiernos; él mismo formando pareja con Agustín Calleri perdieron el tercer punto en discordia; (el partido de dobles), España se colocó 2 a 1 en el global de la eliminatoria algo que no supieron digerir los argentinos en su vestuario y explotó la bomba. Nalbandian dejó plantada toda la delegación de su país y se marchó sin asistir a la rueda de prensa que es obligatoria por lo que será sancionado con $10.000, pero no sin antes enzarzarse en una pelea bochornosa con su capitán Mancini.
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La suerte estaba echada, el propio Nalbandian impuso que jugara 'el Misionero' Acasuso, mientras recriminaba a su compañero Del Potro por descartarse de su partido con el español Verdasco, alegando una lesión, la que calificó Nalbandian de un desgarrito de niña. Con todo este tsunami arrasando el vestuario argentino le llegó la hora al misionero Acasuso, un jugador extraordinario, con uno de los mejores saques del circuito pero que cuenta en su haber con la desgracia de haber perdido el punto decisivo en la final de Moscú 2006 y donde Argentina se quedó con la miel en los labios de poder conseguir su primera ensaladera en la segunda final de Copa Davis que disputaba.
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Llegó el Torito Verdasco y pasó por encima del Chucho Acasuso, no sin dificultad, pues el jugador argentino hizo un magnífico partido que perdió por falta de físico, algo comprensible teniendo en cuenta que se necesitaron cuatro horas de tenis para decidir el ganador, además significar que Acasuso lleva un año donde jugó relativamente poco en el circuito profesional, se dedico más a jugar trofeos Indoor. España, digna campeona de la Davis por organización, humildad y entrega de sus jugadores que forman un verdadero equipo, el público argentino magnífico con sus jugadores y con una deportividad de la que se puede sentir orgulloso todo el país, aplaudieron a rabiar a los suyos y lo hicieron con el vencedor, una vez terminada la contienda.
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Tengo que reconocer que sentí una profunda tristeza cuando salió el misionero Acasuso al centro de la pista con los ojos humedecidos y pidió perdón a su público por la derrota, en mi retina queda grabado ese rostro y un cariño que hoy nació por ser para mi el único que se salva y por ser una bellísima persona y, mi indiferencia para Nalbandian por sus malos modos, perjudicando ostensiblemente a su país. Argentina tiene potencial para ganar la Copa Davis , si son capaces de trabajar con humildad y sin ese afán de protagonismo de alguno de sus jugadores.... eso creo.
Informe de Federico Cardarelli:
Alberto Mancini fue el protagonista absoluto de una conferencia muy caliente, que dejó frases muy picantes y despertó más polémicas. Muchos temas se habían dejado de lado para poner la cabeza en la Ensaladera, pero la derrota puso los trapitos al sol. Hubo fuertes cruces entre el capitán y algunos periodistas y opiniones contra la actitud de David Nalbandian, quien nunca se mostró abierto al diálogo.
Primero se habló exclusivamente de tenis, y Luli respondió: “Es un momento muy duro. Los chicos dejaron todo. No es nada fácil jugar ante tanta presión. España fue un gran rival y se unió aún más con la ausencia de Nadal. Con al lesión de Del Potro cambiaron las posibilidades. Eso fue clave”.
Después llegaron las preguntas sobre su futuro. “Es difícil hablar de eso ahora y es muy pronto. Los balances comenzarán en un tiempo. La decisión está desde antes de la serie, pero no la voy a decir ahora”, declaró el capitán argentino, que finalmente presentó la renuncia ante las autoridades de la AAT. ¿Martín Jaite tomará su lugar?
Y el ambiente empezó a tomar temperatura cuando las preguntas apuntaron contra la inesperada derrota ante España. “Hablar de fracaso es una falta de respeto. Hay que ser necio para pensar algo así, a nadie se le puede cruzar por la cabeza. Es una absoluta falta de objetividad. Este equipo llegó a dos finales y a una semifinal”, manifestó.
Ahí tomó la palabra un periodista y preguntó por las ausencias de Del Potro y Nalbandian en la sala. “Nos dijeron que sólo teníamos que venir Chucho (Acasuso) y yo. Ellos querían estar”, explicó Mancini. Y ahí surgió una nueva crítica para el unquillene, quien ayer no dio la cara tras la derrota en el dobles.
“Nalbandian nunca está a disposición”, dijo un acreditado (N. de la R.: Guillermo Salatino fue el protagonista), que encontró la respuesta de Luli: “Ustedes ayer inventaron que los jugadores se habían agarrado a trompadas”. Fue momento de pedir conciliación con los periodistas. “Todos debemos reflexionar, no sólo nosotros, sino también ustedes y todo el país. Mucho se genera con las noticias. Al pueblo argentino le falta tirar para el mismo lado. Somos especiales en eso. Cuesta mucho unirse”, recalcó.
El capitán negó que esta haya sido la última chance para ganar la Davis y afirmó: “Tenemos que sacar los positivo y hablar sobre lo negativo. Es hora de hablar de tenis y dejar de lado la plata y la política”. Por último, deslizó que le aconsejó a Del Potro no participar del Masters de Shanghai, pero que el jugador prefirió viajar: “Uno puede sugerir, pero el jugador toma las decisiones”. Luego renuncio y su sucesor sería Martín Jaite quien es el actual entrenador de David Nalbandian.
Tic Espor:
No se trata de buscar excusas o culpables, pero es evidente que el clima que rodeó al equipo argentino que disputó la Copa Davis dejó mucho que desear. Es fácil entender que la derrota no se produjo esta vez sólo en la cancha. Nunca estuvimos tan cerca de inscribir el nombre de nuestro país en el preciado trofeo. Desgraciadamente esta oportunidad, tan difícil de que se repita, fue desaprovechada. Ahora, todos debemos lamentarlo. Que este desafortunado episodio no caiga en saco roto y por lo menos obtengamos algún provecho. Ha sido una triste experiencia y no puede reiterarse. Una representación del país en cualquier disciplina deportiva no puede hacerlo en las condiciones en que lo hizo este equipo de tenis. Argentina es el error tras el error, el mismo tropezón ante la misma piedra, la negación a estudiar el pasado para entender el presente. Ese pasado que se hace piel hoy, 23 de noviembre de 2008: nos quedamos en pelotas, como cuando vinimos de España.
La editorial citada al inicio del post corresponde a la revista El Gráfico del 23 de septiembre de 1980, después de que se perdiera 3-2 la semifinal de la Davis de ese año ante Checoslovaquia en Buenos Aires y llega a ustedes gracias a la gentileza de uno de nuestros comentaristas. Una la lee y siente que nada ha cambiado, que todo volvió a ser como era y que esa sensación de que será "tan difícil que se repita" sobrevuela en la cabeza de quien escribe estas líneas y de muchos especialistas, tenistas o simplemente simpatizantes. Cuatro series, las cuatro en condición de local y ante potencias del tenis mundial. Una situación que rozaría lo ideal, de no ser por un tal Feliciano López. Que no es ni será Rafa Nadal, pero que es campeón de la Copa Davis 2008 mucho más que él. Y mucho más que Nalbandian, Calleri, Del Potro y Acasuso. Los mismos que hoy se pelean, no se hablan ni se consuelan. Los mismos que hace tres días eran campeones antes de salir al court. Los mismos amigos, hoy enemigos.
Las derrotas potencian las internas, claro está, y esas internas nos alejan de las potencias. No existiría la dicotomía Vilas-Clerc si se ganaba la final vs. Estados Unidos. Los trapitos sucios se lavan puertas para afuera cuando se pierde y se esconden debajo de la alfombra ante la celebración.
Hoy, David Nalbandian es el candidato perfecto para el Eje del Mal. Su carácter, su ausencia en la conferencia de prensa posterior al dobles, su liderazgo cuestionado, el rumor de una pelea en el vestuario y su malhumor con la prensa forman el combo ideal para un golpe directo a su frente. Motivos o situaciones que nadie puso sobre el tapete luego de que David despachara a Ferrer, pero ahora, cuando es fácil derrocar a los protagonistas, salen a la luz. Hoy, hasta el periodista Guillermo Salatino no tuvo empacho de ponerle nombre propio al malhumor. José Acasuso, luego de la derrota, dijo que "hoy medio país se cree que nosotros nos agarramos a trompadas en el vestuario ayer. Y eso nos hace mal como equipo. También molestan las críticas con mala leche, quizás por eso después nosotros nos calentamos y no queremos hablar con el periodismo", a lo que luego de un cruce de palabras entre el periodista y el tenista misionero, Salatino aclaró lo siguiente: "No quiero que generalices, a mí se me salieron las lágrimas mientras relataba a Acasuso, quería que ganara e hice todo lo posible por Nalbandian también, pese a que conmigo ha sido muy maleducado. Nalbandian nunca está disponible, salvo para conferencias. Nosotros no trabajamos para nosotros, sino para que la gente sepa. Y para que no se digan cosas que no son verdades, ustedes nos tienen que contar las cosas".
Se habla de la presión extra, de haber cambiado de superficie sin mucho sentido, de modificar la sede, de tirar a la basura 10 años de invicto local por culpa de una carpeta indoor. Motivos y más motivos que intentan explicar una ilusión que se hizo polvo. Motivos que intentan explicar lo inexplicable, que rozan la suposición, el qué podría haber pasado si...
La serie más larga de todas, porque empezó ni bien terminó la semi, llegó a su fin. Cuando se viene encima el lunes, el viernes de esperanza parece tan lejano y el sábado de la pareja despareja duele más que las supuestas piñas. Sin revancha para Chucho, que tendrá que cargar con el peso de la derrota final en dos finales, el domingo se apaga a la par de nuestra soberbia. "Somos un pueblo especial, tenemos que aprender a tirar todos para el mismo lado", comentó Luli Mancini minutos después de la estocada de Verdasco y tuvo toda la razón. La misma razón que mostró luego del debate Acasuso-Salatino: "Ves como es Argentina ...". Sí Luli, lo vimos y lo vivimos en estas semanas de reventas, sedes, negociados, manoseos, derroche de optimismo y presiones. Lo vieron tambien por TV en todo el mundo. Esperemos que, al menos, a algún compatriota le de un poco de vergüenza. Para y por el futuro, nomás.