El callejón del aguacate:
Te contaré una historia de un lugar llamado “El callejón del Aguacate” que está en la Ciudad de México, en un sitio llamado Coyoacán. Dicho callejón está en la calle de Francisco Sosa.
Bien, se dice que en ese callejón vivía una familia a la que, casi todos los días, le gustaba jugar a la ouija. No sólo entre familia jugaban, a veces también solían invitar a otros familiares o amigos. Esto se hacía con el objetivo de que, por medio de la ouija, los espíritus les informaran quienes eran sus amigos y quienes sus enemigos. Un día, la ouija marcó que entre todos los integrantes presentes en la sesión se iban a defraudar. Así que el padre de familia, como no quiso ser defraudado por nadie, empezó a matar a cada uno de los integrantes, incluyendo a su esposa, y enterró los cuerpos en el jardín.
Nadie supo del incidente, hasta que, pasados unos meses, los amigos de dicha persona, notaron su ausencia, así que fueron a visitarlo. Cual sería su sorpresa que al tocar la puerta, ni siquiera se encontraban los sirvientes ni nadie de ellos, ni siquiera el señor. Los amigos del señor pensaron que había habido un robo, incluso secuestro a la familia, así que pidieron ayuda a la policía, y lograron entrar en la casa.
Encontraron el cuerpo de su amigo bañado en sangre, pero encontraron su cuerpo sin cabeza, sacaron el cuerpo y la cabeza nunca la encontraron. Desde entonces se dice que la cabeza del señor se aparece de manera espontánea colgada en un árbol que se encuentra en la esquina del callejón del aguacate.
Muchas personas comentan que al pasar por ese callejón se siente un clima ligeramente frío y es verdad, he pasado tres veces por ahí y la termperatura cambia, de manera moderada, pero de todos modos se sienten los cambios.
Saludos cordiales…