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Las peores y más peligrosas costumbres que tenemos con el móvil
El mal uso de los aparantos móviles, sobre todo de los smartphones, se ha generalizado hasta tal punto que no se sabe que algunas prácticas no aportan ningún beneficio para la salud. Estas son algunas de las costumbres más peligrosas que tenemos con los teléfonos.

DORMIR CON EL MÓVIL. Un estudio asegura que hasta un 80% de los jóvenes duermen con el móvil debajo de la almohada o entre las sábanas.
Una cifra muy elevada para una práctica que es muy perjudicial para la salud.
Tampoco recomiendan cargar el móvil en la mesilla durante la noche. Lo mejor es tenerlo lo más alejado posible de nosotros porque la contaminación invisible que emiten puede ser uno de los principales factores en el insomnio nocturno.
También puede causar terribles dolores de cabeza.

EN EL ESCOTE O CERCA DE LOS GENITALES. Algunas mujeres tienen la mala costumbre de colocarse el móvil dentro del sujetador, por ejemplo, cuando salen de fiesta.
Las ondas electromagnéticas pueden dañar el corazón por la cercanía y producir numerosas enfermedades.
En el caso de los hombres, colocarse el móvil en los bolsillos que están cerca de los genitales puede causar problemas de fertilidad.

DARLE EL MÓVIL A LOS NIÑOS. Algunos padres les dan el teléfono a sus hijos para que jueguen.
Los bebés pueden chuparlo y moderlo, por lo que pueden contagiarse de las bacterias que tiene el móvil.
Podrían coger infecciones por la suciedad de los dispositivos y coger enfermedades.

VOLUMEN ALTO. Cuando estás con más personas en un espacio cerrado, como puede ser el metro, no es nada agradable escuchar toda la conversación.
Algunas personas tienen el volumen de la llamada muy alto y se escucha lo que el otro interlocutor dice.
Algo más molesto es que la melodía de un móvil interrumpa mientras estás en el cine o en el teatro.
HABLAR EN PÚBLICO. Además de poder molestar a los que están a tu alrededor, hay muchas personas que no son nada cuidadosas con lo que hablan al teléfono.
Contar datos de tu vida personal como dónde trabajas, dónde vives o qué es lo que vas a hacer a continuación es algo muy peligroso para la seguridad de las personas.
Recuerda que nunca sabes quién te puede estar escuchando.
Hay que protegerse de este tipo de situaciones a las que no se ve nada malo pero son peligrosas.

MIENTRAS SE CAMINA. Cuando vas con los sentidos puestos en el WhatsApp o mirando el Twitter, se presta menos atención a lo que está alrededor.
Te puedes chocar con alguien, cruzar sin mirar un paso de cebra u obstaculizar el paso normal del resto de transeuntes.
Además te estarás perdiendo el disfrutar de la ciudad o de la naturaleza.
Es una buena forma de desconectar si se está un poco engachado.

EN UNA CITA ROMÁNTICA. Si en tu cita con tu pareja, o con alguien al que estás conociendo, estás continuamente pendiente del móvil... ¡ERROR! Tu pareja se enfadará, y con razón.
Y peor aún, si es tu primera cita, disfruta porque de lo contrario meterás la pata y es posible que la persona se incomode si tu no dejas el WhatsApp .
Si quieres que todo salga bien, ya sabes.

USARLO PARA DESCONECTAR. Una falsa creencia de muchas personas es que el móvil puede ayudar a desconectar de una situación en un momento dado.
Hace precisamente lo contrario. Tu cerebro estará pendiente de las notificaciones y tu ojos todo el tiempo mirando la pantalla.
Esto puede causar estrés y vista cansada.
Deja el móvil y sólo usálo cuando sea necesario.
