Accesible para científicos y para un reducido número de turistas al año que pagan cifras elevadas para una excursión de tan sólo un día, la reserva de Kronotski es un sitio inhóspito y aún sin explorar en muchos rincones, tierra de numerosas cordilleras y volcanes, valles de géisers, aguas termales, un reino perfecto para osos en libertad, un paisaje “mágico” hasta hoy sólo pisado por unos pocos privilegiados.

El mundo perdido de Kronotski, en Rusia

Los osos, se encuentran sobre todo en la zona del lago Kurilskoye, un verdadero paraíso perdido, entre pantanos y prados soleados, custodiados por águilas de mar y al pie de aguas termales. En la zona, centenares de osos pardos capaces de alcanzar un peso de media tonelada, viven en estado salvaje.
