Muchas lámparas de bajo consumo no cumplen con el rendimiento que prometen, algunas ahorran más energía que otras y otras no duran tanto. Por esa razón, firmas locales producirán lámparas LED bajo consumo.
Las falencias. Iluminan menos y duran poco: ese es el común denominador que encontró el Inti en las lámparas de bajo consumo.
Las lámparas ahorradoras de energía son lámparas fluorescentes compactas. En comparación con las incandescentes, las bombitas en extinción, tienen una vida media mayor (hasta 10 veces más) y consumen menos energía eléctrica (hasta 6 veces menos) para producir la misma iluminación. Y el Inti las puso bajo la lupa, o la luz, para ver si todo eso es verdad.
Para evaluarlas, el instituto analizó 26 modelos de 17 marcas existentes en cualquier comercio de todo el país. Algunos de los productos analizados son Alca, Alic, MP, Smart Light, Sylvania Mini-Lynx-T, Top Light, Yarlux, Deelight, General Electric, Philips Essential y Baw.
Del total de los productos analizados, 6 poseen un flujo luminoso menor al 90 por ciento del declarado. 5 declaran una clasificación energética tipo A (que consume poco), siendo que las mediciones y los cálculos realizados las clasifican de tipo B. En tanto, 8 del total no alcanzaron la duración declarada.
Los resultados también determinaron que todos los productos analizados carecen de alguna o varias de las informaciones útiles esperables para el consumidor. Además, destacó que en 3 de las 26 lámparas analizadas la legibilidad de la información es aceptable.
Firmas locales producirán lámparas LED bajo consumo
Consumen 80% menos que su equivalente de tipo incandescente tradicional y 40% menos que las de bajo consumo y tiene una vida útil de 30.000 horas.
Consumen 80% menos que su equivalente de tipo incandescente tradicional y 40% menos que las de bajo consumo y tiene una vida útil de 30.000 horas.
Empresas tecnológicas argentinas invertirán entre u$s 9 y u$s 12 millones para la producción de dos millones de lámparas LED de bajo consumo, en Capital Federal y las provincias de Buenos Aires y San Luis.
El proceso prevé la importación de 200.000 lámparas para esta primera etapa, el ensamblaje de un millón de bulbos durante la primera parte del año 2014 y posteriormente la producción de otro millón de bulbos con componentes locales.
La propuesta se adecuará, en primer lugar, al nivel de aceptación de los consumidores, y en segundo término, al cumplimiento de los proveedores locales con la calidad del producto.
En cuanto a los precios finales al consumidor, indicaron que una lámpara de 7 watts se ofrecerá a $ 29 la unidad.
Los beneficios de las lámparas LED respecto de las tradicionales fluorescentes incluyen el cuidado del medio ambiente, ya que las segundas contienen mercurio que en el proceso de iluminación desprende radiación ultravioleta.
Los tubos fluorescentes convencionales contienen entre 15 y 25 miligramos de esta sustancia, mientras que las lámparas de bajo consumo contienen una cantidad menor, entre 2 y 5 mg.
Además, las lámparas LED consumen 80% menos que su equivalente de tipo incandescente tradicional y 40% menos que las de bajo consumo y tiene una vida útil de 30.000 horas.