RAÚL CAZÓN TRABAJABA COMO REMISERO, PATOVICA Y CUSTODIO DEL PRESIDENTE DE NEWELL’S OLD BOYS DE ROSARIO
Está imputado por el asesinato de Héctor del Valle Cornejo durante los choques del miércoles entre sectores del gremio lácteo.
Raúl Alejandro Cazón, de 36 años, se entregó ayer al mediodía en los Tribunales de Rosario, y tras declararse “inocente” del asesinato de Héctor del Valle Cornejo, quien murió de un disparo en el pecho durante los enfrentamientos que se produjeron en Atilra entre adherentes de la CGT y la CTA, quedó detenido en la Alcaidía de la Unidad Regional II.
Cazón está imputado por “homicidio agravado por portación de armas, lesiones graves y abuso y tenencia de armas”. A “el Chino” se lo vincula con la barra brava de Newell’s y estuvo presente –supuestamente como “custodio”– en la última conferencia de prensa que el presidente leproso, Eduardo López, ofreció en el club el viernes 4 de octubre. Los investigadores creen que Cazón fue contratado por Atilra Rosario como guardia de seguridad, tarea para la cual –según señalaron fuentes allegadas al caso– cobró 100 pesos.
La jueza María Luisa Pérez Vara, que está a cargo de la investigación del crimen de Cornejo, pidió su captura el jueves pasado luego de analizar las imágenes de los enfrentamientos que se produjeron en las inmediaciones de la sede de Atilra Rosario. Según explicaron fuentes judiciales, en el material recolectado por la magistrada se lo ve a Cazón manipulando un arma.
Durante la batalla callejera que se desató en San Luis e Iriondo murió Cornejo –un dirigente cordobés del gremio lechero, de 50 años–, y resultaron heridas 18 personas, cuatro de ellas con lesiones por disparos con armas de fuego. Los enfrentamientos se produjeron poco antes del mediodía del miércoles, cuando unas 500 personas encolumnadas con la conducción nacional de Atilra –provenientes de distintas provincias, como Buenos Aires, Córdoba y Entre Ríos– llegaron hasta la esquina del sindicato. Allí, ambos grupos se trenzaron en una trifulca, con palos, cadenas y disparos, que se extendió por más de 40 minutos ante la pasiva mirada de unos 70 efectivos de la Guardia de Infantería.
Fuente
http://www.criticadigital.com/impresa/index.php?secc=nota&nid=16693
Se entregó el acusado de matar al sindicalista
Está imputado por el asesinato de Héctor del Valle Cornejo durante los choques del miércoles entre sectores del gremio lácteo.
Raúl Alejandro Cazón, de 36 años, se entregó ayer al mediodía en los Tribunales de Rosario, y tras declararse “inocente” del asesinato de Héctor del Valle Cornejo, quien murió de un disparo en el pecho durante los enfrentamientos que se produjeron en Atilra entre adherentes de la CGT y la CTA, quedó detenido en la Alcaidía de la Unidad Regional II.
Cazón está imputado por “homicidio agravado por portación de armas, lesiones graves y abuso y tenencia de armas”. A “el Chino” se lo vincula con la barra brava de Newell’s y estuvo presente –supuestamente como “custodio”– en la última conferencia de prensa que el presidente leproso, Eduardo López, ofreció en el club el viernes 4 de octubre. Los investigadores creen que Cazón fue contratado por Atilra Rosario como guardia de seguridad, tarea para la cual –según señalaron fuentes allegadas al caso– cobró 100 pesos.
La jueza María Luisa Pérez Vara, que está a cargo de la investigación del crimen de Cornejo, pidió su captura el jueves pasado luego de analizar las imágenes de los enfrentamientos que se produjeron en las inmediaciones de la sede de Atilra Rosario. Según explicaron fuentes judiciales, en el material recolectado por la magistrada se lo ve a Cazón manipulando un arma.
Durante la batalla callejera que se desató en San Luis e Iriondo murió Cornejo –un dirigente cordobés del gremio lechero, de 50 años–, y resultaron heridas 18 personas, cuatro de ellas con lesiones por disparos con armas de fuego. Los enfrentamientos se produjeron poco antes del mediodía del miércoles, cuando unas 500 personas encolumnadas con la conducción nacional de Atilra –provenientes de distintas provincias, como Buenos Aires, Córdoba y Entre Ríos– llegaron hasta la esquina del sindicato. Allí, ambos grupos se trenzaron en una trifulca, con palos, cadenas y disparos, que se extendió por más de 40 minutos ante la pasiva mirada de unos 70 efectivos de la Guardia de Infantería.
Fuente
http://www.criticadigital.com/impresa/index.php?secc=nota&nid=16693