Descripción del caso:
El día viernes 26 de octubre recibo el llamado de un colega, el Señor Gustavo Cavallo informándome de la aparición de nuevos agroglifos en Chicoana (provincia de Salta, Argentina), los cuales, al parecer, datan de pocos días atrás (domingo 21). Yo había estado unos días antes, el domingo 14 y aún no habían señales, además el trigo aún no estaba en su punto óptimo de maduración.
En esta ocasión observé que prácticamente no habían campos sembrados de trigo, sólo pude contar tres de ellos, uno pasando el pueblo, y dos a la entrada del mismo, a los costados de la ruta de acceso. Recuerdo haber pensado en esa oportunidad –“Esta vez los productores los embromaron a los que hacen los dibujos porque no sembraron trigo”-
El sábado 27 me dirijo a Chicoana. Apenas antes de cruzar el puente de entrada al pueblo encuentro los dos campos con trigo y veo que en ambos hay dibujos, no muy grandes, pero ubicados en el centro de la plantación.
En la fotografía se observa el agroglifo en la zona central de la plantación, no hay marcas de acceso a la zona, por lo que es muy difícil que un grupo de personas haya entrado con elementos para hacer las marcas. Yo misma lo comprobé al tratar de acceder al campo, pues hice un trayecto de un metro aproximadamente, y con sumo cuidado para no arruinar las espigas, y sin embargo igual quedó la marca.
Esta fotografía pude tomarla desde un lugar privilegiado, porque en la zona no hay forma de conseguir altura para ver mejor, pero pude conseguir permiso para subir al techo de una combi desde donde se podía apreciar con mejor detalle que desde el suelo.
Aquí una vista general desde el techo de la combi, es lo mejor que pude conseguir.
El dibujo tiene aproximadamente 25 mts. de extensión y es el de mayor tamaño. Está ubicado en un campo al costado de la ruta de acceso al pueblo, en la zona llamada “Las Mesitas”, y es la misma zona donde aparecieron en años anteriores, variando el campo según haya sido sembrado de trigo.
En el otro campo el dibujo es mas pequeño, aproximadamente tendrá unos 7 u 8 mts., y la impresión que me dio es como si se tratara de una svástica de tres brazos curvos (ver dibujo).
Esto corresponde a un campo ubicado en la misma zona, hacia el oeste de la ruta. Ambos campos están separados uno de otro por uno en el que no se ha plantado este año.
Mi intento de entrar a filmar de cerca los dibujos se vio frustrado por gente que estaba guardando el lugar con órdenes de impedir el acceso, es una lástima, pero perfectamente entendible si se tiene en cuenta el daño que vienen sufriendo estas plantaciones cada vez que aparecen estos dibujos.
Esto último lo resalté el año pasado, cuando al llegar a un campo afectado me encontré con tres micros de turistas estacionados y gran cantidad de gente invadiendo los campos.
Decepcionada por la imposibilidad de entrar a tomar muestras de las espigas afectadas, me dirigí al pueblo para recabar algunos testimonios. En este caso con buenos resultados porque los chicoanenses, amablemente, respondieron a todas mis preguntas.
Testimonios recogidos:
En síntesis, para no cansar al lector, esto es lo que pude conocer charlando con la gente:
● Los productores (finqueros) de Chicoana decidieron no sembrar trigo debido a las pérdidas que sufrieron en años anteriores con el tema de los agroglifos.
● Dichas pérdidas se deben, no sólo al aplastamiento de grandes extensiones de trigo sembrado de causa desconocida, sino también a la cantidad de curiosos que entran en los campos a sacar fotografías y pisotean las espigas sanas, agregando un daño adicional, pues todas las espigas aplastadas o pisoteadas, al quedar debajo de los treinta centímetros sobre el suelo, no pueden ser cosechadas por las máquinas, que tienen las cuchillas a una altura de 30 cmts. sobre el suelo. (y esto explica y justifica la negativa de los peones a dejarme entrar en los campos).
● La gente de Chicoana, debido a la gran cantidad de denuncias sobre luces nocturnas que sobrevuelan los campos (algunas llamadas “linternas” por ellos mismos porque iluminan en la noche sectores del campo), ya prácticamente han perdido interés en estos fenómenos y los toman como algo frecuente. En los últimos cuatro o cinco años han sido incontables los avistamientos de luces de este tipo.
● No hay absolutamente ningún interés (ni de parte del Municipio ni de los habitantes), en promocionar turisticamente la zona a expensas de estos agroglifos. Por el contrario, la consigna es mantener un bajo perfil en este tema para evitar los daños en los escasos campos sembrados con trigo que hay este año.
Finalmente, y gracias al contacto con el investigador Julio González encuentro una filmación hecha en el interior del campo, el autor es el señor Gustavo Flores Montalbetti, que viaja frecuentemente por la zona y tuvo la suerte de poder ingresar en el campo y grabar los agroglifos desde su interior. Esta es la única filmación que hay hasta el momento de escribir este artículo. Y es muy interesante porque allí habla el autor diciendo que sabe que no habrá acceso de la gente al lugar, y además describe la disposición de las espigas aplastadas.