Divorciada
Una señora va a una tienda y dice:
¿Por favor, tienen muñecas?
Tenemos la Princesa que vale 4.000 pesetas, y la Divorciada que vale 14.000 pesetas.
¿Y esa diferencia de precio?
Pués muy fácil, la princesa lleva su vestido y sus zapatos y la divorciada lleva un apartamento, casa en la playa y el coche.
Dientes amarillos
Un señor va al dentista pues tenía los dientes muy amarillos. Llega el dentista y le dice:
Doctor, tengo los dientes amarillos, ¿Qué me recomienda?
El doctor responde, corbata marrón.
Dos cerditos
Iban dos Cerditos caminando por la calle y encuentran un supermercado
en el que ven que hay un letrero grande que dice “Hoy, Dia del Cerdo”.
Entonces los cerditos al ver el letrero se miran y se dan un abrazo,
dicendole el uno al otro: “Feliz Dia!!”
Un espejo
Entra una señora a la carnicería y dice:
Deme esa cabeza de cerdo de allí.
Y contesta el carnicero:
Perdone señora, pero eso es un espejo.
Borrachera de campeonato
Un señor llega de la cena de su empresa con una borrachera de campeonato,
entra en su casa repasando para hacer ver que se encuentra bien:
Esta es la puerta de entrada a mi casa,
Esta es mi cocina,
Esta es la habitacion de mis niñas,
Esta es mi habitacion,
Esta es mi lampara que esta en mi mesita,
Esta es mi mujer, y el que esta a su lado, ese, ese, !soy yo!
Mi muela
Llega un paciente donde el dentista con molestia de una muela, es revisado de la misma y entonces le pregunta el paciente al dentista:
¿Voy a perder mi muela, doctor?
Y el dentista le contesta:
Eso no lo sé señor, yo se la voy a entregar en una bolsita, y si la pierde es problema suyo.
Un loro y un pirata
Era una vez un loro y un pirata que vendía melones, un día cualquiera el pirata saca los melones a la calle y comienza a gritar, ¡vendo melones!
y el loro contesta: ¡están podridos, están podridos! y el pirata le saca un ojo.
Al día siguiente vuelve a sacar los melones… ¡vendo melones! y el loro… ¡de mala calidad, de mal calidad! y el pirata le saca el otro ojo.
Al día siguiente el pirata vuelve a sacar los melones a la calle… ¡Vendo melones! y el loro… ¡y yo cupones, y yo cupones!
Una señora va a una tienda y dice:
¿Por favor, tienen muñecas?
Tenemos la Princesa que vale 4.000 pesetas, y la Divorciada que vale 14.000 pesetas.
¿Y esa diferencia de precio?
Pués muy fácil, la princesa lleva su vestido y sus zapatos y la divorciada lleva un apartamento, casa en la playa y el coche.
Dientes amarillos
Un señor va al dentista pues tenía los dientes muy amarillos. Llega el dentista y le dice:
Doctor, tengo los dientes amarillos, ¿Qué me recomienda?
El doctor responde, corbata marrón.
Dos cerditos
Iban dos Cerditos caminando por la calle y encuentran un supermercado
en el que ven que hay un letrero grande que dice “Hoy, Dia del Cerdo”.
Entonces los cerditos al ver el letrero se miran y se dan un abrazo,
dicendole el uno al otro: “Feliz Dia!!”
Un espejo
Entra una señora a la carnicería y dice:
Deme esa cabeza de cerdo de allí.
Y contesta el carnicero:
Perdone señora, pero eso es un espejo.
Borrachera de campeonato
Un señor llega de la cena de su empresa con una borrachera de campeonato,
entra en su casa repasando para hacer ver que se encuentra bien:
Esta es la puerta de entrada a mi casa,
Esta es mi cocina,
Esta es la habitacion de mis niñas,
Esta es mi habitacion,
Esta es mi lampara que esta en mi mesita,
Esta es mi mujer, y el que esta a su lado, ese, ese, !soy yo!
Mi muela
Llega un paciente donde el dentista con molestia de una muela, es revisado de la misma y entonces le pregunta el paciente al dentista:
¿Voy a perder mi muela, doctor?
Y el dentista le contesta:
Eso no lo sé señor, yo se la voy a entregar en una bolsita, y si la pierde es problema suyo.
Un loro y un pirata
Era una vez un loro y un pirata que vendía melones, un día cualquiera el pirata saca los melones a la calle y comienza a gritar, ¡vendo melones!
y el loro contesta: ¡están podridos, están podridos! y el pirata le saca un ojo.
Al día siguiente vuelve a sacar los melones… ¡vendo melones! y el loro… ¡de mala calidad, de mal calidad! y el pirata le saca el otro ojo.
Al día siguiente el pirata vuelve a sacar los melones a la calle… ¡Vendo melones! y el loro… ¡y yo cupones, y yo cupones!