HOLA TARINGUEROS! HOY ENCOTRE UNOS CUENTOS MUY COPADOS PARA REFLEXIONAR Y ENTENDER CIERTAS COSAS Y SE LOS VENGO A MOSTRA
]todo post tiene su lado comico no?
Basta de pavadas , y empezemos con los cuentos!!!Los discípulos le preguntaron al maestro:
—¿Por qué siempre nos cuentas cuentos pero nunca nos explicas su significado?
Y el maestro les respondió:
—¿Les gustaría que alguien les ofreciera fruta y la masticara antes de dársela?»
Este relato budista pertenece a una vasta tradición de cuentos breves, a menudo muy antiguos y que han sido utilizados para transmitir ciertas enseñanzas que se podrían inscribir en el orden de la sabiduría. Aún hoy, son cuentos que nos producen un resplandor interno al ser leídos o escuchados. Cuentos que nos dejan pensando. Cuentos que, a veces, recordamos en situaciones difíciles y pueden alumbrarnos algún camino diferente. Cuentos que sobreviven en el tiempo y ha llegado hasta nosotros por vía oral o por recopilaciones escritas. En suma, cuentos con luz propia.
Moralina vs. sabiduría
Una función no siempre explicitada (ni aceptada) de la literatura es la de enseñarnos cosas acerca de la vida y del cómo vivir. Pero existe una vasta tradición de cuentos cuya principal función es, precisamente, ésa. No se trata de cuentos con moralina, como los de Perrault con su "Caperucita Roja" , ni de fábulas con moraleja, como las de Esopo. No proponen "pequeñas lecciones de adaptación a la vida en sociedad" sino que presentan de un modo inmediato ciertas leyes generales que hacen a una sabiduría muy profunda. Han sido transmitidos oralmente o por escrito, igual que los cuentos populares y con la misma genuidad pero con el fin de "desplegar, en quien los lee o los escucha, la visión de un mundo diferente".
El mono que salvó a un pez
—¿Qué demonios estás haciendo —le pregunté al mono cuando lo vi sacar un pez del agua y colocarlo en la rama de un árbol.
—Estoy salvándolo de morir ahogado —me contestó el mono.
Si nos ponemos a reflexionar sobre este pequeñísimo relato, seguramente encontraremos que nos habla acerca de las consecuencias de nuestras "buenas intenciones". Pero en un sentido más profundo, también podría indicarnos que es necesario comprender y respetar el hecho de que cada uno debe vivir según las reglas de su propia naturaleza, como en aquel conocido cuento de la rana y el escorpión que popularizó la película El juego de las lágrimas
La rana y el escorpión
Cierta vez, un escorpión le pidió a una rana que lo llevara sobre su lomo hasta el otro lado de un arroyo.
—Si lo hago, me clavarás tu aguijón —dijo la rana atemorizada.
—Te aseguro que no —repuso el escorpión—. Si me cruzas al otro lado, te daré lo que más desees.
No del todo convencida, la rana aceptó el trato y comenzaron la travesía. Pero en el medio del arroyo, el escorpión clavó su aguijón en el lomo de la rana. Mientras ambos se hundían, la rana alcanzó a exclamar:
—¡Ahora, los dos moriremos! ¿Por qué has hecho esto?
Y el escorpión contestó:
—Está en mi naturaleza.
Los dos ratones
Dos ratones se cayeron en un balde de leche. Uno se asustó, y se ahogó. El otro nadó toda la noche en círculos y a la mañana siguiente pudo pararse sobre la manteca y salió del balde.
Este cuento habla del valor que cada quien tiene para rescatar su propia vida. Aunque esta versión haya sido tomada de la película Ceremonia secreta , de Joseph Losey, proviene de una estirpe muy antigua, de raíz hinduísta, en la que se emplea para señalar la lucha del alma por su purificación.
De maestros a discípulos
A menudo, estos pequeños relatos fueron utilizados por los maestros de las grandes tradiciones místicas para transmitir a sus discípulos ciertos conocimientos que de otra manera hubieran sido demasiado abstractos. Los han empleado los sufíes en el islamismo, los jasídicos dentro del judaísmo, los maestros zen en el budismo y, desde luego, podemos recordar las parábolas de Jesús en el evangelio.
Nasrudín y el anillo
Un vecino encontró a Nasrudín en la plaza del pueblo buscando algo de rodillas.
—¿Qué andas buscando —le preguntó.
—Mi anillo. Se me ha perdido.
—Te ayudaré a encontrarlo —dijo el vecino. Y arrodillados los dos, escarbaron entre el pasto. Al cabo de un rato, el vecino preguntó:
—¿Dónde perdiste tu anillo?
—En mi casa— contestó Nasrudín.
—¡Santo cielo! ¿Y por qué lo buscas aquí en la plaza?
—Porque aquí hay más luz.
¿Cuál puede ser la enseñanza que transmite este cuento? ¿Qué sólo los locos buscan las cosas en el lugar equivocado? ¿Qué es mejor buscar en la luz que en la oscuridad? Cada lector podrá sacar su propia conclusión...
El pequeño pez
—Usted perdone —le dijo un pez a otro—. Usted es más viejo y tiene más experiencia que yo, y probablemente pueda ayudarme. Dígame, ¿dónde puedo encontrar eso que llaman Océano? He buscado por todas partes y no lo puedo encontrar.
—El Océano —respondió el viejo pez— es donde estás ahora mismo.
—¿Esto? Pero si esto no es más que agua... Lo que yo busco es el Océano —contestó el joven pez. Y se marchó decepcionado a buscar en otra parte.
O pueden aportarnos alguna verdad sencilla pero contundente, como este diálogo jasídico:
El lugar de cada uno
Cierta vez le preguntaron a un hombre sabio:
—Se dice que, en el mundo, cada cosa tiene su lugar. Y el hombre también tiene su lugar. Entonces, ¿por qué la gente vive tan apretada?
Y el sabio respondió:
—Porque cada uno quiere ocupar el lugar de otro.
]La razón
El Mulá Nasrudín fue a ver a un hombre rico.
—Deme algo de dinero.
—¿Por qué habría de hacerlo?
—Quiero comprar... un elefante.
—Sin dinero, mal puedes mantener un elefante.
—Yo vine —dijo Nasrudín— en busca de dinero, no de consejo.
El camello número veinte
Había una vez un árabe que viajaba en la noche, y sus esclavos, a la hora del descanso, se encontraron con que no tenían más que diecinueve estacas para atar a sus veinte camellos. Cuando consultaron al amo, éste les dijo:
—Simulad que claváis una estaca cuando lleguéis al camello número veinte. Pues como el camello es un animal tan estúpido, se creerá que está atado.
Efectivamente, así lo hicieron, y a la mañana siguiente todos los camellos estaban en su sitio. Y el número veinte al lado de lo que se imaginaba que era una estaca, sin moverse de allí. Al desatarlos para marcharse, todos se pusieron en movimiento menos el número veinte, que seguía quieto. Entonces, el amo dijo:
—Haced el gesto de desatar la estaca de la cuerda, pues el tonto aún se cree atado.
Así lo hicieron y el camello entonces se levantó y se puso a caminar con los demás.
Cuento jasídicos
Rabí Pinjas dijo: "Cuando un hombre está cantando y no puede elevar la voz y otro llega y canta con él —otro que puede elevar la voz—, entonces el primero podrá también hacerlo. Este es el secreto del vínculo entre espíritu y espíritu."
Demasiada prisa
El Rabí de Berditshev, al ver a un hombre que andaba de prisa por la calle, sin mirar a derecha ni a izquierda, le preguntó:
—¿Adónde corres así?
—A ganarme el sustento— respondió el hombre.
—¿Cómo sabes con certeza —replicó el Rabí— que tu sustento galopa delante de ti y que has de perseguirlo a la carrera? ¿Quién sabe? Tal vez esté detrás de ti y sería más conveniente esperarlo en lugar de huir de él como lo haces
Cuentos budistAS
El ladrón y la luna
Un hombre sabio vivía en una cabaña al pie de una montaña. Cierta noche, un ladrón entró en la choza, sólo para descubrir que allí no había nada que robar. El sabio volvió entonces y lo sorprendió.
—Tal vez hayas hecho un largo camino para visitarme —le dijo al ladrón— y no debes irte con las manos vacías. Por favor, acepta mi ropa como regalo.
El ladrón quedó desconcertado, tomó la ropa y se fue sin decir nada. El sabio, desnudo, se sentó a mirar la luna.
—Pobre hombre —pensó—. Ojalá pudiera darle esta hermosa luna.
La taza de té
Cierta vez, el sabio Nan-in recibió a un vanidoso profesor universitario que lo visitaba para conocer sus enseñanzas.
Nan-in le sirvió té. Llenó la taza de su visitante y cuando la misma rebalsó, siguió vertiendo la infusión.
El profesor se quedó mirando cómo el líquido se derramaba y pensando que el sabio era un tonto. Finalmente no pudo contenerse:
—Está colmada —exclamó—. ¡Ya no cabe más!
—Como esta taza —dijo Nan-in—, usted está lleno de sus propias opiniones y prejuicios. ¿Cómo puedo mostrarle la verdadera sabiduría a menos que vacíe su taza antes?
todo post tiene que tener musica no? DESCANSEMOS UN POCO Y ESCUCHEMOS VIVA LA VIDA DE COLD PLAY
Y LA LETRA EN ESAPAÑOL
[size=13]Yo solía gobernar el mundo
Los mares se alzaban cuando yo lo ordenaba
Ahora en la mañana yo barro solo
barro las calles que solía poseer
Yo solía tirar el dado
Sentir el miedo en los ojos de mi enemigo
Escuchaba como la gente cantaba:
"Ahora el viejo rey está muerto, ¡larga vida al rey!"
Un minuto yo tenía la llave
Al siguiente las paredes se cerraban en mí
Y descubrí que mis castillos estaban construidos
Sobre pilares de sal y pilares de arena
Escucho las campanas de Jerusalen sonando
Los coros de la Caballeria Romana están cantando
Son mi espejo, mi espada y mi escudo
Mis misioneros en un campo extranjero
Por alguna razon que no puedo explicar
Una vez que sabes que nunca hubo una palabra honesta
Así era cuando yo gobernaba el mundo
Fue el viento loco y salvaje
Que tiró las puertas para dejarme entrar
Ventanas rotas y el sonido de tambores
La gente no podía creer en lo que me convertí
Los revolucionarios esperan
Mi cabeza en charola de plata
Solo una marioneta en una cuerda solitaria
Oh ¿Quien podría querer ser rey?
Escucho las campanas de Jerusalen sonando
Los coros del Caballeria Romana están cantando
Son mi espejo, mi espada y mi escudo
Mis misioneros en un campo extranjero
Por alguna razon que no puedo explicar
Yo se que San Pedro no dirá mi nombre
Nunca hubo una palabra honesta
Pero así era cuando yo gobernaba el mundo
Escucho las campanas de Jerusalen sonando
Los coros del Caballeria Romana están cantando
Son mi espejo, mi espada y mi escudo
Mis misioneros en un campo extranjero
Por alguna razon que no puedo explicar
Yo se que San Pedro no dirá mi nombre
Nunca hubo una palabra honesta
Pero así era cuando yo gobernaba el mundo
Letra en Ingles Viva la vida de Coldplay
I used to rule the world
Seas would rise when I gave the word
Now in the morning I sweep alone
Sweep the streets I used to own
I used to roll the dice
Feel the fear in my enemy's eyes
Listen as the crowd would sing:
"Now the old king is dead! Long live the king!"
One minute I held the key
Next the walls were closed on me
And I discovered that my castles stand
Upon pillars of salt and pillars of sand
I hear Jerusalem bells a ringing
Roman Cavalry choirs are singing
Be my mirror my sword and shield
My missionaries in a foreign field
For some reason I can't explain
Once you go there was never, never an honest word
That was when I ruled the world
(Ohhh)
It was the wicked and wild wind
Blew down the doors to let me in.
Shattered windows and the sound of drums
People couldn't believe what I'd become
Revolutionaries wait
For my head on a silver plate
Just a puppet on a lonely string
Oh who would ever want to be king?
I hear Jerusalem bells a ringing
Roman Cavalry choirs are singing
Be my mirror my sword and shield
My missionaries in a foreign field
For some reason I can't explain
I know Saint Peter won't call my name
Never an honest word
But that was when I ruled the world
(Ohhhhh Ohhh Ohhh)
I hear Jerusalem bells a ringing
Roman Cavalry choirs are singing
Be my mirror my sword and shield
My missionaries in a foreign field
For some reason I can't explain
I know Saint Peter won't call my name
Never an honest word
But that was when I ruled the world[/size]
MMM , UN POCO MAS DE HUMOR !!
[size=14]
[/size][size=14][size=12]bueno sigamos con unos cuentos mas un poquito mas largos pero mas copados!![/size][/size]
[size=14]
[/size]
¿Zanahoria, huevo o café?
Una hija se quejaba con su padre acerca de su vida y lo difíciles que le resultaban las cosas. No sabía cómo hacer para seguir adelante y creía que se daría por vencida. Estaba cansada de luchar. Parecía que cuando solucionaba un problema, aparecía otro.
Su padre, un chef de cocina, la llevó a su lugar de trabajo. Allí llenó tres ollas con agua y las colocó sobre fuego fuerte. Pronto el agua de las tres ollas estaba hirviendo. En una colocó zanahorias, en otra colocó huevos y en la última colocó granos de café. Las dejó hervir sin decir palabra.
La hija esperó impacientemente, preguntándose qué estaría haciendo su padre. A los veinte minutos el padre apagó el fuego. Sacó las zanahorias y las colocó en un tazón. Sacó los huevos y los colocó en otro plato. Finalmente, coló el café y lo puso en un tercer recipiente. Mirando a su hija le dijo:
- "Querida, ¿qué ves?"
-"Zanahorias, huevos y café" fue su respuesta.
La hizo acercarse y le pidió que tocara las zanahorias. Ella lo hizo y notó que estaban blandas. Luego le pidió que tomara un huevo y lo rompiera. Luego de sacarle la cáscara, observó el huevo duro. Luego le pidió que probara el café. Ella sonrió mientras disfrutaba de su rico aroma. Humildemente la hija preguntó:
"¿Qué significa ésto, padre?"
El le explicó que los tres elementos habían enfrentado la misma adversidad: agua hirviendo, pero habían reaccionado en forma diferente. La zanahoria llegó al agua fuerte, dura; pero después de pasar por el agua hirviendo se había vuelto débil, fácil de deshacer. El huevo había llegado al agua frágil, su cáscara fina protegía su interior líquido; pero después de estar en agua hirviendo, su interior se había endurecido. Los granos de café sin embargo eran únicos; después de estar en agua hirviendo, habían cambiado al agua.
"- ¿Cuál eres tú?", le preguntó a su hija. "Cuando la adversidad llama a tu puerta, ¿cómo respondes? ¿Eres una zanahoria que parece fuerte pero que cuando la adversidad y el dolor te tocan, te vuelves débil y pierdes tu fortaleza? ¿Eres un huevo, que comienza con un corazón maleable? ¿Poseías un espíritu fluido, pero después de una muerte, una separación, o un despido te has vuelto duro y rígido? Por fuera te ves igual, pero ¿eres amargado y áspero, con un espíritu y un corazón endurecido?
¿O eres como un grano de café? El café cambia al agua hirviente, el elemento que le causa dolor. Cuando el agua llega al punto de ebullición el café alcanza su mejor sabor. Si eres como el grano de café, cuando las cosas se ponen peor tú reaccionas mejor y haces que las cosas a tu alrededor mejoren.
Y tú, ¿cual de los tres eres?
LA VASIJA CON RAJADURAS
Cuenta la leyenda india que un hombre transportaba agua todos los días a su aldea usando dos grandes vasijas, sujetas en las extremidades de un pedazo de madera que colocaba atravesado sobre sus espaldas.
Una de las vasijas era más vieja que la otra, y tenía pequeñas rajaduras; cada vez que el hombre recorría el camino hasta su casa, la mitad del agua se perdía.
Durante dos años el hombre hizo el mismo trayecto. La vasija más joven estaba siempre muy orgullosa de su desempeño, y tenía la seguridad de que estaba a la altura de la misión para la cual había sido creada, mientras que la otra se moría de vergüenza por cumplir apenas la mitad de su tarea, aun sabiendo que aquellas rajaduras eran el fruto de mucho tiempo de trabajo.
Estaba tan avergonzada que un día, mientras el hombre se preparaba para sacar agua del pozo, decidió hablar con él:
-Quiero pedirte disculpas ya que, debido a mi largo uso, sólo consigues entregar la mitad de mi carga, y saciar la mitad de la sed que espera en tu casa.
El hombre sonrió y le dijo:
-Cuando regresemos, por favor observa cuidadosamente el camino.
Así lo hizo. Y la vasija notó que, por el lado donde ella iba, crecían muchas flores y plantas.
-¿Ves como la naturaleza es más bella en el lado que tú recorres? –comentó el hombre-. Siempre supe que tú tenías rajaduras, y resolví aprovechar este hecho. Sembré hortalizas, flores y legumbres, y tú las has regado siempre. Ya recogí muchas rosas para adornar mi casa, alimenté a mis hijos con lechuga, col y cebollas. Si tú no fueras como eres, ¿cómo podría haberlo hecho?
"Todos nosotros, en algún momento, envejecemos y pasamos a tener otras cualidades. Es siempre posible aprovechar cada una de estas nuevas cualidades para obtener un buen resultado".
El Ángel
Cuenta la antigua leyenda que un niño que estaba por nacer le dijo a Dios:
-Dicen que me vas a enviar mañana a la tierra pero ¿cómo viviré tan pequeño e indefenso como soy?
-Entre muchos ángeles te escogí uno para ti, que te está esperando, él te cuidará.
-Pero dime, aquí en el cielo no hago más que cantar y sonreír, eso basta para ser feliz. Y ¿cómo entender lo que la gente me hable, si no conozco el extraño idioma en que hablan los hombres?
-Tu Ángel te dirá las palabras más dulces y más tiernas que puedas escuchar y con mucha paciencia y cariño te enseñará a hablar.
-Y ¿qué haré cuando quiera hablar contigo?
-Tu Ángel te juntará las manitas y te enseñará a orar.
-He oído que en la tierra hay hombres malos ¿Quién me defenderá?
-Tu Ángel te defenderá aún a costa de su propia vida.
-Pero estaré siempre triste porque no te veré más Señor.
-Tu Ángel te hablará de mí y te enseñará el camino para que regreses a mi presencia, aunque yo siempre estaré a tu lado.
En ese instante una paz reinaba en el cielo, pero se oían voces terrestres y el niño presuroso repetía suavemente.
-Dios mío, si ya me voy dime su nombre. ¿Cómo se llama mi ángel?
-Su nombre no importa; tú le dirás MAMÁ...
BUENO ESPERO QUE NO TENGAN CANSADO LOS OJOS
me despido con un fuerte aplauso (?)
[size=24]y por cierto[/size][size=16], acordate ke vos SOS GROSOOOO!![/size]
]todo post tiene su lado comico no?
Basta de pavadas , y empezemos con los cuentos!!!Los discípulos le preguntaron al maestro:
—¿Por qué siempre nos cuentas cuentos pero nunca nos explicas su significado?
Y el maestro les respondió:
—¿Les gustaría que alguien les ofreciera fruta y la masticara antes de dársela?»
Este relato budista pertenece a una vasta tradición de cuentos breves, a menudo muy antiguos y que han sido utilizados para transmitir ciertas enseñanzas que se podrían inscribir en el orden de la sabiduría. Aún hoy, son cuentos que nos producen un resplandor interno al ser leídos o escuchados. Cuentos que nos dejan pensando. Cuentos que, a veces, recordamos en situaciones difíciles y pueden alumbrarnos algún camino diferente. Cuentos que sobreviven en el tiempo y ha llegado hasta nosotros por vía oral o por recopilaciones escritas. En suma, cuentos con luz propia.
Moralina vs. sabiduría
Una función no siempre explicitada (ni aceptada) de la literatura es la de enseñarnos cosas acerca de la vida y del cómo vivir. Pero existe una vasta tradición de cuentos cuya principal función es, precisamente, ésa. No se trata de cuentos con moralina, como los de Perrault con su "Caperucita Roja" , ni de fábulas con moraleja, como las de Esopo. No proponen "pequeñas lecciones de adaptación a la vida en sociedad" sino que presentan de un modo inmediato ciertas leyes generales que hacen a una sabiduría muy profunda. Han sido transmitidos oralmente o por escrito, igual que los cuentos populares y con la misma genuidad pero con el fin de "desplegar, en quien los lee o los escucha, la visión de un mundo diferente".
El mono que salvó a un pez
—¿Qué demonios estás haciendo —le pregunté al mono cuando lo vi sacar un pez del agua y colocarlo en la rama de un árbol.
—Estoy salvándolo de morir ahogado —me contestó el mono.
Si nos ponemos a reflexionar sobre este pequeñísimo relato, seguramente encontraremos que nos habla acerca de las consecuencias de nuestras "buenas intenciones". Pero en un sentido más profundo, también podría indicarnos que es necesario comprender y respetar el hecho de que cada uno debe vivir según las reglas de su propia naturaleza, como en aquel conocido cuento de la rana y el escorpión que popularizó la película El juego de las lágrimas
La rana y el escorpión
Cierta vez, un escorpión le pidió a una rana que lo llevara sobre su lomo hasta el otro lado de un arroyo.
—Si lo hago, me clavarás tu aguijón —dijo la rana atemorizada.
—Te aseguro que no —repuso el escorpión—. Si me cruzas al otro lado, te daré lo que más desees.
No del todo convencida, la rana aceptó el trato y comenzaron la travesía. Pero en el medio del arroyo, el escorpión clavó su aguijón en el lomo de la rana. Mientras ambos se hundían, la rana alcanzó a exclamar:
—¡Ahora, los dos moriremos! ¿Por qué has hecho esto?
Y el escorpión contestó:
—Está en mi naturaleza.
Los dos ratones
Dos ratones se cayeron en un balde de leche. Uno se asustó, y se ahogó. El otro nadó toda la noche en círculos y a la mañana siguiente pudo pararse sobre la manteca y salió del balde.
Este cuento habla del valor que cada quien tiene para rescatar su propia vida. Aunque esta versión haya sido tomada de la película Ceremonia secreta , de Joseph Losey, proviene de una estirpe muy antigua, de raíz hinduísta, en la que se emplea para señalar la lucha del alma por su purificación.
De maestros a discípulos
A menudo, estos pequeños relatos fueron utilizados por los maestros de las grandes tradiciones místicas para transmitir a sus discípulos ciertos conocimientos que de otra manera hubieran sido demasiado abstractos. Los han empleado los sufíes en el islamismo, los jasídicos dentro del judaísmo, los maestros zen en el budismo y, desde luego, podemos recordar las parábolas de Jesús en el evangelio.
Nasrudín y el anillo
Un vecino encontró a Nasrudín en la plaza del pueblo buscando algo de rodillas.
—¿Qué andas buscando —le preguntó.
—Mi anillo. Se me ha perdido.
—Te ayudaré a encontrarlo —dijo el vecino. Y arrodillados los dos, escarbaron entre el pasto. Al cabo de un rato, el vecino preguntó:
—¿Dónde perdiste tu anillo?
—En mi casa— contestó Nasrudín.
—¡Santo cielo! ¿Y por qué lo buscas aquí en la plaza?
—Porque aquí hay más luz.
¿Cuál puede ser la enseñanza que transmite este cuento? ¿Qué sólo los locos buscan las cosas en el lugar equivocado? ¿Qué es mejor buscar en la luz que en la oscuridad? Cada lector podrá sacar su propia conclusión...
El pequeño pez
—Usted perdone —le dijo un pez a otro—. Usted es más viejo y tiene más experiencia que yo, y probablemente pueda ayudarme. Dígame, ¿dónde puedo encontrar eso que llaman Océano? He buscado por todas partes y no lo puedo encontrar.
—El Océano —respondió el viejo pez— es donde estás ahora mismo.
—¿Esto? Pero si esto no es más que agua... Lo que yo busco es el Océano —contestó el joven pez. Y se marchó decepcionado a buscar en otra parte.
O pueden aportarnos alguna verdad sencilla pero contundente, como este diálogo jasídico:
El lugar de cada uno
Cierta vez le preguntaron a un hombre sabio:
—Se dice que, en el mundo, cada cosa tiene su lugar. Y el hombre también tiene su lugar. Entonces, ¿por qué la gente vive tan apretada?
Y el sabio respondió:
—Porque cada uno quiere ocupar el lugar de otro.
]La razón
El Mulá Nasrudín fue a ver a un hombre rico.
—Deme algo de dinero.
—¿Por qué habría de hacerlo?
—Quiero comprar... un elefante.
—Sin dinero, mal puedes mantener un elefante.
—Yo vine —dijo Nasrudín— en busca de dinero, no de consejo.
El camello número veinte
Había una vez un árabe que viajaba en la noche, y sus esclavos, a la hora del descanso, se encontraron con que no tenían más que diecinueve estacas para atar a sus veinte camellos. Cuando consultaron al amo, éste les dijo:
—Simulad que claváis una estaca cuando lleguéis al camello número veinte. Pues como el camello es un animal tan estúpido, se creerá que está atado.
Efectivamente, así lo hicieron, y a la mañana siguiente todos los camellos estaban en su sitio. Y el número veinte al lado de lo que se imaginaba que era una estaca, sin moverse de allí. Al desatarlos para marcharse, todos se pusieron en movimiento menos el número veinte, que seguía quieto. Entonces, el amo dijo:
—Haced el gesto de desatar la estaca de la cuerda, pues el tonto aún se cree atado.
Así lo hicieron y el camello entonces se levantó y se puso a caminar con los demás.
Cuento jasídicos
Rabí Pinjas dijo: "Cuando un hombre está cantando y no puede elevar la voz y otro llega y canta con él —otro que puede elevar la voz—, entonces el primero podrá también hacerlo. Este es el secreto del vínculo entre espíritu y espíritu."
Demasiada prisa
El Rabí de Berditshev, al ver a un hombre que andaba de prisa por la calle, sin mirar a derecha ni a izquierda, le preguntó:
—¿Adónde corres así?
—A ganarme el sustento— respondió el hombre.
—¿Cómo sabes con certeza —replicó el Rabí— que tu sustento galopa delante de ti y que has de perseguirlo a la carrera? ¿Quién sabe? Tal vez esté detrás de ti y sería más conveniente esperarlo en lugar de huir de él como lo haces
Cuentos budistAS
El ladrón y la luna
Un hombre sabio vivía en una cabaña al pie de una montaña. Cierta noche, un ladrón entró en la choza, sólo para descubrir que allí no había nada que robar. El sabio volvió entonces y lo sorprendió.
—Tal vez hayas hecho un largo camino para visitarme —le dijo al ladrón— y no debes irte con las manos vacías. Por favor, acepta mi ropa como regalo.
El ladrón quedó desconcertado, tomó la ropa y se fue sin decir nada. El sabio, desnudo, se sentó a mirar la luna.
—Pobre hombre —pensó—. Ojalá pudiera darle esta hermosa luna.
La taza de té
Cierta vez, el sabio Nan-in recibió a un vanidoso profesor universitario que lo visitaba para conocer sus enseñanzas.
Nan-in le sirvió té. Llenó la taza de su visitante y cuando la misma rebalsó, siguió vertiendo la infusión.
El profesor se quedó mirando cómo el líquido se derramaba y pensando que el sabio era un tonto. Finalmente no pudo contenerse:
—Está colmada —exclamó—. ¡Ya no cabe más!
—Como esta taza —dijo Nan-in—, usted está lleno de sus propias opiniones y prejuicios. ¿Cómo puedo mostrarle la verdadera sabiduría a menos que vacíe su taza antes?
todo post tiene que tener musica no? DESCANSEMOS UN POCO Y ESCUCHEMOS VIVA LA VIDA DE COLD PLAY
Y LA LETRA EN ESAPAÑOL
[size=13]Yo solía gobernar el mundo
Los mares se alzaban cuando yo lo ordenaba
Ahora en la mañana yo barro solo
barro las calles que solía poseer
Yo solía tirar el dado
Sentir el miedo en los ojos de mi enemigo
Escuchaba como la gente cantaba:
"Ahora el viejo rey está muerto, ¡larga vida al rey!"
Un minuto yo tenía la llave
Al siguiente las paredes se cerraban en mí
Y descubrí que mis castillos estaban construidos
Sobre pilares de sal y pilares de arena
Escucho las campanas de Jerusalen sonando
Los coros de la Caballeria Romana están cantando
Son mi espejo, mi espada y mi escudo
Mis misioneros en un campo extranjero
Por alguna razon que no puedo explicar
Una vez que sabes que nunca hubo una palabra honesta
Así era cuando yo gobernaba el mundo
Fue el viento loco y salvaje
Que tiró las puertas para dejarme entrar
Ventanas rotas y el sonido de tambores
La gente no podía creer en lo que me convertí
Los revolucionarios esperan
Mi cabeza en charola de plata
Solo una marioneta en una cuerda solitaria
Oh ¿Quien podría querer ser rey?
Escucho las campanas de Jerusalen sonando
Los coros del Caballeria Romana están cantando
Son mi espejo, mi espada y mi escudo
Mis misioneros en un campo extranjero
Por alguna razon que no puedo explicar
Yo se que San Pedro no dirá mi nombre
Nunca hubo una palabra honesta
Pero así era cuando yo gobernaba el mundo
Escucho las campanas de Jerusalen sonando
Los coros del Caballeria Romana están cantando
Son mi espejo, mi espada y mi escudo
Mis misioneros en un campo extranjero
Por alguna razon que no puedo explicar
Yo se que San Pedro no dirá mi nombre
Nunca hubo una palabra honesta
Pero así era cuando yo gobernaba el mundo
Letra en Ingles Viva la vida de Coldplay
I used to rule the world
Seas would rise when I gave the word
Now in the morning I sweep alone
Sweep the streets I used to own
I used to roll the dice
Feel the fear in my enemy's eyes
Listen as the crowd would sing:
"Now the old king is dead! Long live the king!"
One minute I held the key
Next the walls were closed on me
And I discovered that my castles stand
Upon pillars of salt and pillars of sand
I hear Jerusalem bells a ringing
Roman Cavalry choirs are singing
Be my mirror my sword and shield
My missionaries in a foreign field
For some reason I can't explain
Once you go there was never, never an honest word
That was when I ruled the world
(Ohhh)
It was the wicked and wild wind
Blew down the doors to let me in.
Shattered windows and the sound of drums
People couldn't believe what I'd become
Revolutionaries wait
For my head on a silver plate
Just a puppet on a lonely string
Oh who would ever want to be king?
I hear Jerusalem bells a ringing
Roman Cavalry choirs are singing
Be my mirror my sword and shield
My missionaries in a foreign field
For some reason I can't explain
I know Saint Peter won't call my name
Never an honest word
But that was when I ruled the world
(Ohhhhh Ohhh Ohhh)
I hear Jerusalem bells a ringing
Roman Cavalry choirs are singing
Be my mirror my sword and shield
My missionaries in a foreign field
For some reason I can't explain
I know Saint Peter won't call my name
Never an honest word
But that was when I ruled the world[/size]
MMM , UN POCO MAS DE HUMOR !!
[size=14]
[/size][size=14][size=12]bueno sigamos con unos cuentos mas un poquito mas largos pero mas copados!![/size][/size]
[size=14]
[/size]
¿Zanahoria, huevo o café?
Una hija se quejaba con su padre acerca de su vida y lo difíciles que le resultaban las cosas. No sabía cómo hacer para seguir adelante y creía que se daría por vencida. Estaba cansada de luchar. Parecía que cuando solucionaba un problema, aparecía otro.
Su padre, un chef de cocina, la llevó a su lugar de trabajo. Allí llenó tres ollas con agua y las colocó sobre fuego fuerte. Pronto el agua de las tres ollas estaba hirviendo. En una colocó zanahorias, en otra colocó huevos y en la última colocó granos de café. Las dejó hervir sin decir palabra.
La hija esperó impacientemente, preguntándose qué estaría haciendo su padre. A los veinte minutos el padre apagó el fuego. Sacó las zanahorias y las colocó en un tazón. Sacó los huevos y los colocó en otro plato. Finalmente, coló el café y lo puso en un tercer recipiente. Mirando a su hija le dijo:
- "Querida, ¿qué ves?"
-"Zanahorias, huevos y café" fue su respuesta.
La hizo acercarse y le pidió que tocara las zanahorias. Ella lo hizo y notó que estaban blandas. Luego le pidió que tomara un huevo y lo rompiera. Luego de sacarle la cáscara, observó el huevo duro. Luego le pidió que probara el café. Ella sonrió mientras disfrutaba de su rico aroma. Humildemente la hija preguntó:
"¿Qué significa ésto, padre?"
El le explicó que los tres elementos habían enfrentado la misma adversidad: agua hirviendo, pero habían reaccionado en forma diferente. La zanahoria llegó al agua fuerte, dura; pero después de pasar por el agua hirviendo se había vuelto débil, fácil de deshacer. El huevo había llegado al agua frágil, su cáscara fina protegía su interior líquido; pero después de estar en agua hirviendo, su interior se había endurecido. Los granos de café sin embargo eran únicos; después de estar en agua hirviendo, habían cambiado al agua.
"- ¿Cuál eres tú?", le preguntó a su hija. "Cuando la adversidad llama a tu puerta, ¿cómo respondes? ¿Eres una zanahoria que parece fuerte pero que cuando la adversidad y el dolor te tocan, te vuelves débil y pierdes tu fortaleza? ¿Eres un huevo, que comienza con un corazón maleable? ¿Poseías un espíritu fluido, pero después de una muerte, una separación, o un despido te has vuelto duro y rígido? Por fuera te ves igual, pero ¿eres amargado y áspero, con un espíritu y un corazón endurecido?
¿O eres como un grano de café? El café cambia al agua hirviente, el elemento que le causa dolor. Cuando el agua llega al punto de ebullición el café alcanza su mejor sabor. Si eres como el grano de café, cuando las cosas se ponen peor tú reaccionas mejor y haces que las cosas a tu alrededor mejoren.
Y tú, ¿cual de los tres eres?
LA VASIJA CON RAJADURAS
Cuenta la leyenda india que un hombre transportaba agua todos los días a su aldea usando dos grandes vasijas, sujetas en las extremidades de un pedazo de madera que colocaba atravesado sobre sus espaldas.
Una de las vasijas era más vieja que la otra, y tenía pequeñas rajaduras; cada vez que el hombre recorría el camino hasta su casa, la mitad del agua se perdía.
Durante dos años el hombre hizo el mismo trayecto. La vasija más joven estaba siempre muy orgullosa de su desempeño, y tenía la seguridad de que estaba a la altura de la misión para la cual había sido creada, mientras que la otra se moría de vergüenza por cumplir apenas la mitad de su tarea, aun sabiendo que aquellas rajaduras eran el fruto de mucho tiempo de trabajo.
Estaba tan avergonzada que un día, mientras el hombre se preparaba para sacar agua del pozo, decidió hablar con él:
-Quiero pedirte disculpas ya que, debido a mi largo uso, sólo consigues entregar la mitad de mi carga, y saciar la mitad de la sed que espera en tu casa.
El hombre sonrió y le dijo:
-Cuando regresemos, por favor observa cuidadosamente el camino.
Así lo hizo. Y la vasija notó que, por el lado donde ella iba, crecían muchas flores y plantas.
-¿Ves como la naturaleza es más bella en el lado que tú recorres? –comentó el hombre-. Siempre supe que tú tenías rajaduras, y resolví aprovechar este hecho. Sembré hortalizas, flores y legumbres, y tú las has regado siempre. Ya recogí muchas rosas para adornar mi casa, alimenté a mis hijos con lechuga, col y cebollas. Si tú no fueras como eres, ¿cómo podría haberlo hecho?
"Todos nosotros, en algún momento, envejecemos y pasamos a tener otras cualidades. Es siempre posible aprovechar cada una de estas nuevas cualidades para obtener un buen resultado".
El Ángel
Cuenta la antigua leyenda que un niño que estaba por nacer le dijo a Dios:
-Dicen que me vas a enviar mañana a la tierra pero ¿cómo viviré tan pequeño e indefenso como soy?
-Entre muchos ángeles te escogí uno para ti, que te está esperando, él te cuidará.
-Pero dime, aquí en el cielo no hago más que cantar y sonreír, eso basta para ser feliz. Y ¿cómo entender lo que la gente me hable, si no conozco el extraño idioma en que hablan los hombres?
-Tu Ángel te dirá las palabras más dulces y más tiernas que puedas escuchar y con mucha paciencia y cariño te enseñará a hablar.
-Y ¿qué haré cuando quiera hablar contigo?
-Tu Ángel te juntará las manitas y te enseñará a orar.
-He oído que en la tierra hay hombres malos ¿Quién me defenderá?
-Tu Ángel te defenderá aún a costa de su propia vida.
-Pero estaré siempre triste porque no te veré más Señor.
-Tu Ángel te hablará de mí y te enseñará el camino para que regreses a mi presencia, aunque yo siempre estaré a tu lado.
En ese instante una paz reinaba en el cielo, pero se oían voces terrestres y el niño presuroso repetía suavemente.
-Dios mío, si ya me voy dime su nombre. ¿Cómo se llama mi ángel?
-Su nombre no importa; tú le dirás MAMÁ...
BUENO ESPERO QUE NO TENGAN CANSADO LOS OJOS
me despido con un fuerte aplauso (?)
[size=24]y por cierto[/size][size=16], acordate ke vos SOS GROSOOOO!![/size]