Millones de personas acuden diario a los supermercados para realizar las compras necesarias para sus casa. Regularmente, al acudir a esos lugares es preferible vestir cómodo. Sin embargo, hay veces que se "exagera".
A este hombre, o no le alcanzó para hacerse un corte de cabello completo, o su peluquero le jugó una mala broma con ese look un tanto exótico.
No sabemos bien, bien si es hombre o mujer. Lo que queda claro es que este individuo se hizo las rastas hace más de 10 años. Pareciera que Rapunzel hubiera escapado de su cuento.
Esta señora no encontró un lugar más seguro para guardar el dinero que su cabeza.
No creemos que al verdadero "Big Ben" le gustaría esa combinación de casaca negra de los Steleers con short rosa.
Además de que seguro esas mallas blancas aprietan, este hombre no se percató de las transparencias.
La última vez que esta señora realizó sus compras, seguro que pasó mucho tiempo de pie. Se ve cómo aprendió la lección.
Sabíamos que la canastilla del frente de los carritos era el asiento para los niños... no precisamente para monos.
¿Qué harías si te encontraras frente a los refrigeradores a alguien disfrazado de chica anime? ¿Y si fuera un hombre disfrazado?
No sabíamos que el diablo ascendía de los infiernos para realizar compras en terreno mortal.
A manera de precaución, esta persona prefiere cargar con el volante de su auto a todos lados, aunque no le haga falta para dirigir el carrito del súper.


A este hombre, o no le alcanzó para hacerse un corte de cabello completo, o su peluquero le jugó una mala broma con ese look un tanto exótico.
No sabemos bien, bien si es hombre o mujer. Lo que queda claro es que este individuo se hizo las rastas hace más de 10 años. Pareciera que Rapunzel hubiera escapado de su cuento.
Esta señora no encontró un lugar más seguro para guardar el dinero que su cabeza.
No creemos que al verdadero "Big Ben" le gustaría esa combinación de casaca negra de los Steleers con short rosa.
Además de que seguro esas mallas blancas aprietan, este hombre no se percató de las transparencias.
La última vez que esta señora realizó sus compras, seguro que pasó mucho tiempo de pie. Se ve cómo aprendió la lección.
Sabíamos que la canastilla del frente de los carritos era el asiento para los niños... no precisamente para monos.
¿Qué harías si te encontraras frente a los refrigeradores a alguien disfrazado de chica anime? ¿Y si fuera un hombre disfrazado?
No sabíamos que el diablo ascendía de los infiernos para realizar compras en terreno mortal.
A manera de precaución, esta persona prefiere cargar con el volante de su auto a todos lados, aunque no le haga falta para dirigir el carrito del súper.
¿Has encontrado gente así a la hora de realizar tus compras?

