¡Hola amigos de Taringa!
He encontrado en la red una descripción de Dios muy clarificadora y quisiera compartirla con vosotros para los que les interese el tema.
Generalmente, a Dios se le imagina de dos maneras, o con dos conceptos diferentes.
1) EL DIOS “OMNIPRESENTE”, que está en todas partes y que es parte integrante de todo: Planetas, microbios, animales, células, aire, etc., etc., eso es rigurosamente exacto, Dios forma parte de todo, y todo está contenido en Dios.
2) EL DIOS INTERNO, la manifestación de Dios, a través de nosotros, no nuestra sino Suya, con sentimientos muy especiales y sublimes, localizados a menudo en la parte interna del pecho, o concretamente en el corazón. Eso es también rigurosamente exacto, Él reside en la zona de nuestro corazón. Pero conviene aclarar, que para sentirlo de esa manera, es necesario haberse trabajado antes uno mismo, a base de ideales, sacrificio, renuncia a vicios, amar a todo y a todos, etc., porque si no estamos espiritualmente límpios, no le servimos de canal para Él manifestarse.
Hasta aquí las dos explicaciones más conocidas o populares de Dios.
Pero hay otra de la que casi no se habla o se conoce poco, o pretenden que se conozca poco, y sin embargo es la más importante.
3) EL “REAL SER” DE DIOS, hay un lugar fuera de todo lugar, un espacio sin espacio, una morada incognoscible y profunda, pero más luminosa que la misma Luz, más espaciosa que la mente creada, donde tiene su morada propia el Creador. Allí reside su “Real Ser”, desde allí observa su Creación, y desde allí se manifiesta a través de ella, es decir a través nuestro, y aunque Él es inmutable; goza, sufre, vive, nace, llora con nosotros, y con tal realismo participa, que es, ¡como si fuera nosotros mismos!

