Espero que sea de su agrado
A traves del cristal
Se podría decir que era una noche normal, poco ruido en la calle, casi podía escuchar la respiración del vagabundo del callejón, acaba de finalizar una acalorada conversación con José, tenia la tensión en punta, tan solo trataba de relajarme un poco y olvidar lo que había sucedido, siempre por sus malditos celos, por esa estúpida desconfianza.
Hoy ha venido José, de nuevo parecía de mal humor, me ha discutido, asegura que vio a un supuesto hombre entrar anoche en mi apartamento, lo cual considero imposible pues vivo sola y no soy de muchos amigos, No se por qué no comprende que de verdad siempre le he sido fiel; se ha ido bastante molesto, dice que me escucho hablar con aquel hombre, les puedo jurar que no he hablado con nadie.
Han pasado dos días y José no ha venido, no se nada de él, me siento triste, en verdad lo extraño siento ahogarme si el no esta a mi lado, pero es extraño, casi que no recuerdo su rostro y tan solo han pasado dos días, me empiezo a cuestionar si de verdad me ama.
Casi una semana, desde aquella última discusión José se olvido de mí, hoy le he visto pasar por mi lado con otra mujer como si nada pasara, me ha mirado y me ha sido difícil distinguir su rostro, parecía feliz, y aunque me cueste, si él es feliz, yo soy feliz.
Ha pasado algún tiempo y me pudro en mi soledad, me he ahogado en un mar de lagrimas, no recuerdo como era mi vida antes de José, debería salir a flote y dejar todos los recuerdos en el fondo.
Cuando pensé que estaba por olvidar a José, le he visto venir corriendo, parece que esta llorando, se ha arrodillado, he visto el arrepentimiento en su cara, esta bastante pálido, entre sollozos y llantos me ha pedido perdón llorando, intenta abrazarme, pero me he resbalado de sus brazos.
Se ha puesto de pie, me ha pedido que me levante y le de un beso como en los viejos tiempos, Quisiera pedirle perdón a José, Para un cuerpo inerte en el fondo de un pozo no resulta muy fácil ponerse de pie.