HISTORIA DE ARGENTINA (Parte 2)

Saludos a todos nuevamente, y bienvenidos a la segunda parte de esta historia. Acá les presento la segunda parte de este trabajo, así que espero que después de leerlo comenten y puntúen si les gustó. No se hagan los giles, que después ven un post más reposteado que la historia de Taringa y le dan sus +10 mientras este pobre post que fue trabajado desde cero y 100% original se queda triste
Para aquellos que se perdieron la primera parte, acá les dejo el
Si te interesó la historia no dudés ni un segundo en seguirme para enterarte al toque cuando largue las próximas partes.
Ahora sí los dejo tranquilos.
Bien. ¿En dónde me quedé?
Ahh, si... Buenos Aires era una garcha, y todos eran unos chorros profesionales que contrabandeaban toda la mierda posible porque a España sinceramente le importaba tres huevos las colonias del Río de la Plata. Pero todo estaba a punto de cambiar.
A mediados del siglo XVII, tanto a España como a Portugal empezaron a escasearles las minas de oro y plata en el territorio americano. Las pelea entre ellos eran como la de dos borrachos disputándose el culo de la botella.
Entonces, Portugal se dio cuenta antes que España de que existía un Río muy ancho por el cual podía pasar todo el comercio de la región (ignoraba que nuestro amigo Juan Díaz de Solís ya lo había encontrado 200 años antes, lástima que aceptó ir a la cena de los comechingones (parte 1))
España reaccionó un cachito tarde. Veamos para ponernos en tema:
Entonces recién ahi cayó en que Sudamérica SÍ tenía un extremo sur. Así que tan sólo 100 años después de estas disputas territoriales tomó una desición clave en esta historia: redujo el tamaño del Virreinato del Perú y creó el Virreinato del Río de la Plata. ¿Adivinen cuál sería la nueva capital?
Si dijiste otra cosa diferente a Buenos Aires, te recomiendo que un día salgas a la calle y apagues la compu porque vivís en una cueva la concha de tu madre.
Bueno, si dijiste Buenos Aires no ganaste nada, pero la pegaste.
Por primera vez los porteños tenían un puerto habilitado, así que la ruta comercial que habían tenido tanto tiempo la enrollaron y ya tuvieron algo con lo que limpiarse el ojete que no eran los cheques de deuda con la Corona. De todas formas estos tipos eran unos vivos bárbaros, porque siguieron contrabandeando con puerto habilitado y todo

Ya ser porteño era tener categoría, y comenzó a existir un sentimiento de orgullo propio (¿nacionalismo?).
Mientras, veamos la situación internacional...
Inglaterra se volvió la nueva potencia europea, dejando atrás a Francia, España y Portugal. Esto pasó gracias a la Revolución Industrial.
Gracias al oro que logró juntar la Corona Inglesa, esta pudo construir fábricas textiles basadas en una nueva tecnología, ideada por las mejores ments inglesas (y no es el contrabando, ese ya lo habían descubierto hace mucho) la máquina a vapor.
Pero, ¿de dónde sacó tanto oro Inglaterra?
Había por entonces un grupo de ingleses que eran de lo más fieles a la corona. Y eran de lo más funcionales a sus intereses. Algunos eran tratados como Lores. ¿Quiénes eran?
Sí, los piratas corsarios. Lo que hacía Inglaterra era venderle a España grandes buques de guerra a cambio del oro americano. Luego, los corsarios, con buques más livianos y ágiles asaltaban estos buques pesados que llevaban el oro de América a España. Un negocio redondo.
Mientras España se contentaba con sus moneditas de oro, Inglaterra invertía el oro de sus "travesuras" en las primeras fábricas a vapor.
Las colonias de la costa este de América del Norte ya no eran más colonias de Inglaterra, sino que se habían independizado en 1776, unos meses antes de la fundación del Virreinato del Río de la Plata
Francia recién revolucionada y convertida en República histeriqueaba entre volver a ser monarquía, seguir siendo República o volverse un imperio napoleónico
optó por lo último
El mundo de la modernidad estaba loco
Bien, ya tenemos una idea de lo que era el mundo. Volvamos a lo nuestro
Luego de perder sus colonias en América del Norte, Inglaterra no tenía a quien venderle lo que producían sus fábricas. El consumismo no había sido inventado, porque no había tarjetas de crédito.

Así que tuvieron un plan muy sencillo: invadir la capital del Virreinato del Río de la Plata y así poder comerciar con ellos, saltando por alto el monopolio español. Lástima que los porteños no se hubieran resistido a comerciar, porque así los ingleses se hubieran ahorrado dos derrotas. Así es la vida

Invasiones Inglesas (parte 1)
Bueno, me parece que la imagen es más que descriptiva. Por entonces, el virrey era Sobremonte (rata que aparece abajo a la derecha en la imagen). No era de los mejores virreyes, pero era bueno en eso de usar fondos públicos para fines particulares, y también en huir. Lástima que la cagó toda cuando iba por Luján con el tesoro de la ciudad (1 300 000 pesos plata) y tuvo que dárselos a los ingleses.
Buenos Aires fue gobernada durante 50 días por ingleses.
Por suerte, un tal Liniers (arriba a la izquierda en la imagen) logró tomar riendas en el asunto y expulsó a los ingleses. Luego Sobremonte fue removido y Liniers fue declarado nuevo virrey en 1807 (imagínense, despues de petar tanta guita todos estaban enojados con Sobremonte porque ya no alcanzaba para el escabio).
Parte dos
Por primera (y única) vez en la historia de nuestro país, se tomaron medidas previsorias en caso de un nuevo ataque. Armaron tropas locales de unos 8000 hombres.
Efectivamente, En julio de 1807 llegaron nuevamente los ingleses. No se imaginaban cómo iban a ser recibidos. Los que tuvieron suerte salieron con quemaduras de tercer grado en el ojete, gracias a los patrióticos baldes de aceite hirviendo.
Los soldados ingleses se volvieron, pero los mercaderes ingleses fueron recibidos con gran aprecio y sus productos también, y vivieron felices por (casi) siempre.
Luego de las invasiones inglesas los porteños se dieron cuenta de su propio potencial y de que España se la comía e Inglaterra se la daba. Ellos solos se habían defendido, y podían gobernarse a sí mismos seguramente.
Paralelamente, en España, los ejércitos napoleónicos habían ocupado Sevilla, y el Rey Carlos III y su hijo Fernando VII habían sido tomados prisioneros. El nuevo rey era Pepe Botella, el hermano de Napoleón.
Una junta en Sevilla pro-española, en 1808 destituyó a Liniers por ser Francés, lo fusiló y puso como nuevo virrey a Baltasar Hidalgo de Cisneros (yo con ese nombre me pego un tiro, no sé ustedes). Pero dos años después, en 1810, la junta había sido descubierta y disuelta.
El virrey, que representaba a la junta, que representaba al Rey, no tenía junta ni Rey al que representar.
Sin autoridad en España y con autonomía militar, un puerto de la puta madre y un futuro prometedor, el camino hacia la Independencia era un hecho.
Continúa Parte tres
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