InicioParanormalTwelve-Acre Plot - Parte 4 - Love, Teddy.

Twelve-Acre Plot - Parte 4 - Love, Teddy.

Paranormal11/25/2012

CopyPaste de la intro de la , y .

Acá les traigo otra historia de r/nosleep. Para los que no saben, es un subreddit donde los usuarios cuentan historias de terror. En este caso, es más bien de misterio/suspenso.

La autora es u/YelloWallpaper, yo sólo me limité a traducirla.

La historia completa no tiene nombre, pero la 1er parte se llama "Twelve-Acre Plot", que es "Terreno de 12 acres" siendo "acre" una medida (1 acre = 4046.86 metros cuadrados).

Son 6 partes.

Disfruten!

"Love, Teddy" Significa "Con amor, Teddy."

→ Post dedicado a @Nehuen911 y a @gabideloyola .

Esta parte se llama Let sleeping dogs lie.

Es larga pero es muy buena, acá es donde todo lo flashero se acentúa c:
Disculpen la demora D:





Hola de nuevo, chicos. Volví - estuve tratando de prepararme para egresarme de la facultad y averiguar qué estoy haciendo con mi vida, así que de nuevo, pido perdón por tardar tanto en escribir. Y voy a ser honesta, estuve, de cierta forma, evitando escribir por un rato porque recordar me causó mucha ansiedad. Incluso y aunque todo esto pasó hace un año atrás, todavía me dan los ataques de pánico y los problemas para dormir que desarrollé durante esta experiencia. Como sea, sigo.

Primeras partes:







La mañana siguiente me desperté sintiéndome oxidada y dura. La mucosa en mi boca era pegajosa y me pelo estaba enredado en una maraña desastrosa y sin lavar. Vestía una remera vieja y rotosa de Jeremy y un par de sus boxers. La noche anterior, cuando tuve oportunidad, me arranqué ese horrible vestido floral que de alguna forma yo llevaba puesto y lo tiré a la basura. Quería quemarlo, no volver a verlo jamás, pero en ese punto, supongo que mis nervios eran tales que ya no me importaba. Me dormí en su sillón. No quería hablar de nada, no quería pensar. Sabía que era injusto imponerme en la vida de Jeremy sin darle ninguna explicación, pero estaba demasiado cansada.

Tan pronto como abrí los ojos, me di cuenta de que había vuelto a la casa. Nada en mi vida me había llenado con tanto terror. Percatarme de eso me dio en las entrañas como un mal recuerdo que pensabas que se iba a borrar. Dejé mi camioneta en la entrada y mi arma en la mesada. Ni mencionar a los perros - tenía que encontrarlos. No podía evitarlo, me di cuenta luego de tratar de racionalizarlo. Tenía que volver. Respiré profundo y entré a la habitación de Jeremy, y le toqué el hombro.

"Jeremy, despertate. Tenés que llevarme de regreso."

Él gimió y se dio vuelta, ignorándome. Por más mal que me sintiera por despertarlo, tenía que hacerlo. Suspiré y le toqué el hombro más fuerte. "Jeremy."

En unos segundos, estaba parado en frente mío, furioso, con su mano envolviendo mi mandíbula. Mientras él apretaba cada vez más fuerte, sentía mis dientes clavándose en la carne de mi mejilla. Sentí el sabor de la sangre. "Qué carajos querés?", dijo rudamente. Sin acento irlandés. Su voz era baja, distinta. Era puro e inalterable odio.

Lo miré fijo, shockeada, clavando mis uñas en su mano fría y húmeda. Él era inhumanamente fuerte. Había algo en sus ojos - algo que no tenían antes. Miré directo a su alma, sabiendo que no era a Jeremy a quien veía. Y, repentinamente, como si algo dentro de él se percatara de que yo estaba viendo, de que podía verlo, me empujó hacia atrás. Después se fue.

Perdiendo el equilibrio, me agarré del cajón del ropero. Mi mano fue a mi cachete, acariciándolo tiernamente mientras chupaba la sangre del borde de mi boca. Jeremy sacudió su cabeza y parpadeó como si recién se despertara. "Por qué estás acá?" preguntó, confuso, con su acento. Como si hubiera sido perturbado por un mal sueño, miró hacia el suelo, tratando de recordar. Se rindió.

"Yo...sólo necesito que me lleves," dije, aún temblando.

Notó la sangre en mi cara e inmediatamente se me acercó preocupado. "Qué te hiciste?" Quiso sanar mi labio, pero lo empujé.

"Sólo me mordí la lengua de alguna manera." No quería explicar lo que recién había pasado.

Él me miró fijo, pareciendo ofendido por mi rechazo a su ayuda. "Bueno, te llevo entonces. Dejame ponerme los zapatos nada más."

Ahora, honestamente, no recuerdo el paseo en absoluto. El pánico me había llenado tanto que sentía que estaba flotando en una especie de sueño surreal. Mi boca sabía a bilis - yo sabía que estaba peleando una batalla ya perdida. Mi corazón palpitaba más fuerte a medida que nos acercábamos y se aceleraba cuando pasábamos puntos de referencia. la carretera interestatal, después la tienda, el camino largo y tortuoso; mi mandíbula se apretaba cada vez más fuerte. En lo que pareció el tiempo no pasar, estábamos en la casa de nuevo, con su puerta roja mirándome de forma acusativa. Me quedé en al auto, no estaba lista para moverme.

jeremy me miró y apretó el botón de la puerta. "Está abierta."

No moví mi cabeza para asentirle. Sólo seguí mirando fijo a la puerta.

"Bueno, voy con vos," ofreció Jeremy, bajándose del auto. Vagamente escuché el beep del vehículo de fondo, pero no me moví. No parpadeé. Vino del otro lado y me ayudó a bajar.

Parándome, sacudí mi cabeza y me abracé, mis manos temblando mientras buscaba mis llaves. Una vez más, caminé pesadamente por los escalones de madera y casi me cago encima cuando escuché el click del sensor de movimiento y la luz se encendió. Mierrrda, me dije a mí misma. Mierdamierdamierda. Jeremy me seguía cautelosamente. Él también estaba bastante asustado. Por qué siempre el lugar estaba tan callado? Hice un mapa de la casa en mi cabeza, proyectándolo.

Tenía un plan. Iría a la cocina, agarraría mi pistola y saldría. Después conduciría hasta el refugio de animales, a ver si encontraba a los perros, pegaría folletos por toda la ciudad. Y después, listo. Me lavaría las manos de esta casa y nunca hablaría o pensaría sobre ella de nuevo. Fantaseé con prenderla fuego. No. No lo haría. Encontraría otro lugar para vivir, quizás me mudaría con un colega o dormiría en la camioneta. Lo había hehco antes. Cerrando mis ojos, mis fosas nasales se abrieron mientras inhalaba, tratando de calmarme. Abrí la puerta.

Esta vez la casa no se sentía como la muerte, no se sentía esa advertencia siniestra. Extraño. De hecho se sentía como dando la bienvenida. Puse un pie pasando el marco de la puerta como si una cuerda invisible me hubiera agarrado y tirado de la muñeca. Tan pronto como puse un pie en el vestíbulo, sentí que mi cuerpo se llenaba de una inmensa curiosidad. Algo me estaba atrayendo. Sin pensarlo, empecé a caminar paso por paso, como si mis pies supieran a dónde debían ir, como si tuvieran mente propia. No podía recordar más mi gran plan. Para qué estaba acá?

Mi único pensamiento era de ir a la biblioteca. No me fijé más si Jeremy estaba cerca o si no. Puso haberme dejado atrás - estoy segura de que en ese momento no me importaba. En mi pecho había un deseo, una necesidad de seguir adelante y encontrar lo que buscaba. Mi estómago se apretaba mientras llegué a la puerta del estudio. Sabía que ahí atrás había algo que quería.

Y ahí estaba. Tan pronto como abrí la puerta, mis ojos se angostaron por el escritorio en el medio de la habitación. Por una prolija pila de cartas atadas con un moño. Estaban acá? pensé que las había perdido, quizás habían sido producto de mi imaginación, pero estaban acá! Estaba emocionada, como si me hubiera encontrado con un viejo amigo que no veía en 5 años. Las cartas eran reales y estaban acá. Corrí hacia ellas y las apreté contra mi pecho. Estaba movida por una abrumadora sensación de tristeza y nostalgia.

"Oh, Teddy, te extrañé," suspiré para mí misma. Me pausé, notando que algo andaba mal. Por qué carajos dije eso? Sacudí mi cabeza, confundida. Repentinamente, escuché pisadas detrás mío y me di vuelta, aterrorada.

"Vi las cartas." Jeremy estaba parado amenazadoramente contra la puerta. "Puta."

Su voz era oscura de nuevo, sin rastros de su acento. "Pensaste que que podías engañarme. Y lo hiciste por cuatro años. Conchuda infiel".

"No, Joseph, por favor, no entendés," tartamudeé, yendo hacia atrás contra la biblioteca. Él se estiró contra mí, con los brazos hacia las cartas. Yo lo esquivé y corrí hacia el pasillo, cerrando la puerta con un golpe. La empujaba con el hombro, mis pies se resbalaban contra el piso mientras trataba de mantenerla. Él descargó su furia contra la puerta, rugiendo obsenidades con cada empujón violento. "Zorra! Puta de dos caras!"

La mantuve cerrada hasta que pensé que mi brazo se iba a romper del impacto. Eventualmente, se cansó y se calló, sus gritos se derritieron hasta el silencio. Puse mi oreja contra la puerta. "Jeremy?" Pregunté.

"Charlotte, soy yo.." Llegó su voz, más calmada pero vacilante. "No sé qué está pasando acá. Por favor, vayámonos a la mierda," rogó.

Me rendí, girando lentamente el picaporte para irme. Pero antes de darme cuenta de lo que pasaba, escuché un CRACK mientras el borde de la puerta golpeaba contra mi cara. Instintivamente me agarré la nariz mientras el pasillo me daba vueltas, con sangre roja y brillante que se colaba hacia mi palma. Traté de estabilizarme pero él ya estaba sobre mí, con sus manos alrededor de mi garganta. De nuevo - muy frías, muy fuertes.

"Cómo pudiste hacerme esto?" sollozó, con sus ojos salvajes inyectados en sangre. Traté de responder, traté de alcanzarlo, pero todo lo que salió fueron chirridos patéticos. Jeremy me acercó a él y sentí su respiraación, caliente en mi piel. Olía a podrido.

"Puta! Puta! Puta!" enfatizaba cada acusación haciendo golpear mi cabeza contra la pared. Mi cara se sentía hinchada y mi visión se borroneaba. Rapidamente estaba perdiendo la consciencia. Todo este tiempo, perdí el sentido de mi identidad. Mientras me pegaba, sus manos drenando el último pedacito de vida de mi cuerpo, me sentía sucia - culpable. Merezco esto. Me dije a mi misma.

Y luego paró. Jeremy me soltó y me dejó caer al piso, arrugada. Yo tosía y me atragantaba, mis hombros me pesaban y me preguntaba si estaba a punto de vomitar. Traté de hablar, pero mi garganta no cooperaba. Finalmente logré respirar, me senté, descansando contra la pared. Qué carajos había pasado?

Mirando al final del pasillo, lo vi. Vi a Jeremy sentado, acurrucado y encogido. Juro por mi vida que no entendía qué estaba él mirando, sus ojos vacíos e inmóviles. Como si estuviéramos cara a cara con alguna entidad invisible.

"P-Perros," tartamudeó. Él estaba acunando su brazo en su pecho, con sus ojos abiertos y sin parpadear. Ahí fue cuando noté la sangre filtrándose y saliendo de entre sus dedos, empapando el puño de su manga. Corrí hacia él y lo agarré de la mano, tirándolo para que se levantara. Me iba al carajo de ese lugar. A la mierda con el arma. Me iba. Practicamente me sentí empujándolo hacia la puerta.

__________________________________________________________________

Cuando las enfermeras del hospital me preguntaron qué había pasado, no tenía respuestas. "Nos atacaron", les dije. "No recuerdo."

Era verdad. No tenía idea de lo que había pasado en esa casa. Nada de eso tenía sentido. Sentada en la sala de espera, acaricié mi cuello. Querían que hiciera la denuncia, pero sinceramente no sabía qué podía decirles. El brazo en la herida de Jeremy parecía una mordida de animal, me dijeron. Necesitaba llamar a Control de Animales para reportar si algo peligroso estaba suelto.

"No sé, la puta madre!" les grité, agotada. Todo el mundo me estaba mirando. Me recliné en mi asiento y enterré mi cara en mis manos. "No sé," dije, tranquila.

Me dejaron después de eso. Creo que quizás llamaron a la policía, pero no me importó. De todos modos me iba a ir lo suficientemente pronto.

"Charlotte, cómo andás?" una voz alegre vino de detrás mío.

Me di vuelta, asustada, tratando de descubrir quién era ese hombre. Después caí. Era el doctor que había visto hace casi un mes atrás por mis problemas para dormir.

"No parecés mucho más descansada," dijo, todavía feliz, casi como si intentara hacer una broma.

Lo mirá, incrédula. "No bien descansada" era el "me quedo corto" del año. Estaba cubierta en sangre seca, llena de moretones y prácticamente destrozada en pedazos. me pregunté si lo había dicho en joda. Pero su sonrisa sólo se hizo más grande.

"Lo sé," traté de explicar, "Pero yo---"

"No podés hacer nada bien?" interrumpió mientras me miraba fijo y sin parpadear. Su sonrisa mostraba sus dientes blancos y perfectos.

"Perdón?" Respondí, descolocada.

"Tan poco lográs entender? Es una bendición que Corinne no haya nacido retardada, putita idiota."

Mi boca se abrió, shockeada. Miré alrededor a los otros en la sala de espera, pero nadie más pareció notarlo.

"Qué lástima que tus perros de mierda estén muertos. Te dije que los controlaras." Empezó a reirse, haciendo click con su lapicera y poniéndosela en su bolsillo. "Pero no podés hacer nada bien, no?"

Después miró hacia bajo, hacia su sujetapapeles y frunció el ceño, como confundido. "Que tengas un buen día, Charlotte. Espero que duermas mejor," Dio una sonrisa educada y se fue caminando por el pasillo.

Salí por la puerta trasera.

_____________________________________

Ahora, chicos, esta parte fue quizás la más difícil en escribir. Por más que suene estúpido, me quedé con las cartas, incluso hasta ahora. Creo que ellas cuentan la historia mejor de lo que yo puedo hacerlo, así que decidí transcribirlas y dejar que hablaran por sí solas. Mis manos tiemblan mientras escribo esto. Me traen demasiados recuerdos. Y a veces me digo, que si vuelvo a leerlas, me voy a olvidar...olvidar quién soy.





Jun. 18. ‘66 Virginia, por primera vez en meses, puedo usar un inodoro decente, podés creerlo? Ya sabés, ese que tirás de la cadena y eso. Voy a ser honesto, tenía un poco de meido de olvidarme cómo usarlo. Tenemos electricidad y tele acá también. Nos están tratando realmente bien. Ni siquiera me molesto en decir dónde ya que recién se apagó todo. Comos ea, debo irme, parece que los chicos van a empezar un juego de poker, no quiero perdérmelo. Voy a ganar la apuesta y comprarte algo lindo, lo prometo. Perdón que mis cartas sean siempre tan cortas, pero ya sabés que soy un cascote con las palabras y eso. Sólo quiero hacerte saber de que estamos bien. Joe manda sus afectos, Teddy

Ago. 14, ‘66 Virginia, así que adoptaste un par de perros, puede ser? Asegurate de alimentarlos bien y no los acaricies. Odio a los perros acariciados. Tenía el presentimiento de que nos ibas a reemplazar, supongo que tenía razón, jaja. También, espero que te guste el collar que te adjunto. Te dije que te iba a dar algo y mantengo mis promesas. Creo que se supone que es un dragón. Es jade, así que sé que no es nada especial, pero creo que te va a gustar. Mentené tu frente en alto, Teddy

Oct. 4, ‘66 Virginia, pasó mucho tiempo. Joseph tuvo que remarla, ya sé que trató de no decírtelo pero creo que deberías mandarle tu foto. Sólo un par de kodaks lo ayudarían a levantar su espíritu, creo. No le digas que me preocupo por él, sólo haría que se enoje, estoy seguro. Y no tengas miedo de mandar algunos de Brigette Bardot. Ya sabés, para levantar mi espíritu también. Jaj, estoy jodiendo. Con amor, Teddy

Oct. 27, ‘66 Virginia, mientras te escribo a penas puedo hacer que mis manos dejen de temblar. Estamos en alerta roja - Charlie estuvo muy activo hoy. Hubo una emboscada antes, pero no te preocupes, estamos listos ahora. Tengo tu foto acá, arriba de mi rifle colgada en la pared. Me da esperanzas. Por favor mandá más cartas, no tenés idea de cuánto significan. Ya sé que estoy tardando en responder, pero por favor perdoname. Rezá por nosotros, Teddy

Feb. 23, ‘67 Virginia, por favor no te enojes por no haberte escribido en tanto tiempo, pero prometo que era sólo porque me importabas. No quería que te preocuparas. Lamente que hayas tenido que pasar Navidad sola, no hay nada que desee más que volver a casa. La razón por la que no te escribí en tanto tiempo es porque estuve esperando a que Joseph se recuperara. Virginia, por favor lee esto primero: Joseph está vivo. Eso es lo importante. Por favor no llores, dejame explicarte.

Pasamos por una trinchera cuando estábamos de patrulla y tiraron una M67 a nuestros pies. Casi no hizo ruido cuando tocó el piso. No la vi, lo siento mucho Virginia, no la vi. Joseph recibió lo peor de la explosión. Recibió balazos en el estómago, pero los doctores se los sacaron. Así que está vivo, Virginia, entendés?

Ahora, las malas noticias. Se golpeó bastante mal la cabeza con la explosión. No se despertó en mucho tiempo y el doctor pensaba que no iba a lograrlo. Estaba con él todos los días cuando podía, y una noche, juro que lo oí expirar. Pensé que había terminado. Pero por la gracia de Dios, tus plegarias lo mantuvieron a salvo. Abrió los ojos. Ahora estoy llorando también, mierda. Está vivo, pero no recuerda. No recuerda nada. Traté de mostrarle tus fotos, pero no parece reconocer tu rostro. Lo van a mandar de nuevo a casa, peroe stoy seguro de que cuando te vea, va a saber. Sé amable con él, no es el mismo hombre que conociste de antes de la guerra. Estoy casi avergonzado de admitirlo pero, a pesar de todo, estoy celoso de él. Celoso de que vuelva a casa. Extraño tu voz y tu risa. Lo lamento por todo. Con amor, Teddy

Jun. 30, ‘67 Felicidades por el bebé. Les deseo lo mejor a ambos. Teddy

Jul. 13, ‘67 Virginia, Sé que la última vez que escribí no estaba tan feliz como la ocasión lo requería. Corinne es un nombre hermoso. Perdón que no haya dicho eso antes. Pero esta carta tuya que me llegó me preocupa, y tengo que escribir. A Joseph nunca le gustó el licor - de hecho, muchas veces le recriminé ser demasiado recto y no soltarse. No es normal que tome. Sé que la guerra nos hizo cosas, pero quizás deberías considerar mandarlo a que alguien lo vea. Desearía poder hacer más. Pensando en vos, Teddy

Aug. 31, ‘67 Virginia, por favor, por el amor de Dios, alejate de él. El Joseph que conozco nunca levantaría una mano, mucho menos contra una mujer. Te está lastimando. Tenés una responsabilidad para con tu hija que está por nacer, andate de ahí. Si no te protegés a vos misma, hacelo por el bebé de tu panza. Claramente no es más el mismo hombre, y nadie podría culparte por irte. Al menos mantené a los perros con vos. Van a protegerte. Acá, tomá mi plata que te adjunto y comprá un boleto y andate fuera de la ciudad. Me destruye el no poder hacer nada desde acá, en la otra parte del mundo. El aire alrededor mío está lleno de ruidos, de tiros y gritos, pero esto. Esto es lo que me mata. Teddy


Sept. 3, ‘67 Virginia, me lastimaron, peroe stoy bien. Aunque me duele, no puedo expresar la alegría que siento. Voy a casa con vos. Teddy





Nos vemos en la parte 5

EDiT:

Datos archivados del Taringa! original
84puntos
288visitas
0comentarios
Actividad nueva en Posteamelo
0puntos
2visitas
0comentarios
Dar puntos:

Dejá tu comentario

0/2000

Autor del Post

m
mvv_10🇦🇷
Usuario
Puntos0
Posts28
Ver perfil →
PosteameloArchivo Histórico de Taringa! (2004-2017). Preservando la inteligencia colectiva de la internet hispanohablante.

CONTACTO

18 de Septiembre 455, Casilla 52

Chillán, Región de Ñuble, Chile

Solo correo postal

© 2026 Posteamelo.com. No afiliado con Taringa! ni sus sucesores.

Contenido preservado con fines históricos y culturales.