El delantero del Manchester City definitivamente necesita regresar al jardin de niños, y es que al intentar ponerse una casaca, el jugador no sabía dónde iba la cabeza y dónde los brazos.
En el encuentro ante el Dynamo Kiev, la desesperación del futbolista italiano hizo que un asistente intentara ayudarlo para ubicar las partes de la casaca, para colmo el jugador tuvo que ponerse otra de un color distinto y empezar de nuevo la pelea con la prenda
En el encuentro ante el Dynamo Kiev, la desesperación del futbolista italiano hizo que un asistente intentara ayudarlo para ubicar las partes de la casaca, para colmo el jugador tuvo que ponerse otra de un color distinto y empezar de nuevo la pelea con la prenda