Nuestro pequeño reportero Jimmy ha podido entrevistar al ilustre señor Troy McClure experto en todología por la Universidad de la Cancamusa, para que nos aclare algunas dudas sobre física nuclear. A continuación, os copio la entrevista tal cual fue grabada en nuestros estudios.
- Soy Troy McClure. Tal vez me recuerden de otros documentales como Pintura con plomo: deliciosa pero mortal y ¡Aquí llega el sistema métrico!
- Pero señor McClure, ¡esto no es un documental! ¡Es una entrevista para un blog!
- Disculpa Jimmy, ¿y de qué tengo que hablar?
- De energía nuclear señor McClure, tengo unas cuantas preguntas para usted, ¡si es tan amable de respondérmelas!
- ¿Energía nuclear? Ah sí, no te preocupes Jimmy, eso se aprende leyendo dos artículos de la Wikipedia. Yo te enseñaré a ser un experto.
- Gracias señor McClure, es usted muy amable. ¿Empezamos?
En este momento, nuestro ilustre invitado se sienta en un cómodo sofá, entrecruza los brazos y me mira fijamente.
- Señor McClure ¿puede explicarnos qué es el plutonio? ¿Eso se come?
- Buena pregunta Jimmy. Verás, el Plutonio es un elemento químico [radioactivo y muy tóxico] que se crea en los reactores nucleares. Lo bueno es que también sirve, igual que el uranio, para producir energía.
- Ahh, entiendo señor McClure. ¿Y por eso es normal que haya plutonio en los reactores?
- Pues claro Jimmy, pequeñas cantidades, hasta un 1% es normal. Aunque hay algunos reactores que utilizan combustible reprocesado, con cantidades mayores de Plutonio.
- ¿Y dígame señor McClure, qué son las fugas radioactivas?
- Verás Jimmy, las fugas radioactivas ocurren cuando algo rompe los distintos niveles de sellado que hay en los reactores. Lo primero en escaparse son los elementos volátiles.
- ¿Elementos volátiles, eso que es señor McClure?
- Volátil significa que vuela, Jimmy. Depende de su punto de ebullición. Pero por decirlo fácil, son elementos que se evaporan a baja temperatura, o que están en estado gaseoso como el Cesio 137 y el Yodo 131 son gases y se cuelan por cualquier grieta. Y una vez salen a la atmósfera se dispersan como cualquier gas.
- ¿Y hay elementos no volátiles, señor McClure?
- Pues claro Jimmy, el Uranio, el Plutonio, son elementos muy pesados que permanecen en estado sólido salvo que se produzca la fusión del núcleo, entonces se vuelven líquidos, pero como son muy pesados, se filtran hacia el suelo.
- ¿Es posible que un elemento no volátil se disperse por la atmósfera, señor McClure?
- Sí Jimmy, sería posible pero para eso hace falta una fortísima explosión, devastadora, que lance todo al aire, al igual que si fuera dinamita. En otras condiciones, no es posible.
- ¿Y por qué son radioactivos?
- Bueno Jimmy, hay distintos tipos de radiaciones ionizantes: alfa, beta, gamma y en el caso de las centrales también hay que considerar la radiación neutrónica. Cada una de ellas es más intensa que la anterior y nos afecta de distinta manera. Por ejemplo, la radiación alfa es peligrosa si nos comiéramos un material que la emita y nos atacara desde dentro, pero desde fuera, la piel la para con facilidad, pero pese a todo puede quemarnos! Todo depende de la intensidad, del tiempo de exposición, de lo cerca que estemos de la muestra radioactiva. ¡Es muy complicado!
- ¿Y qué materiales son capaces de emitir radiación neutrónica señor McClure?
- Pues el Uranio 235, por ejemplo. Materiales no volátiles todos. El combustible nuclear, en definitiva Jimmy.
- ¿Y qué hay de la radiación emitida por los volátiles?
- Pues verás Jimmy, isótopos como el Cesio 137 o el Yodo 131 emiten radiación beta y este último también algo de radiación gamma. Cuanto más disperso está el gas, menor exposición a la radiación y cuanta más distancia, también menor exposición a la radiación.
- ¿Entonces son más peligrosos los elementos no volátiles señor McClure?
- Sí Jimmy, sin duda. Los no volátiles no se dispersan, quedan suspendidos en la atmósfera, caen en forma de lluvia radioactiva. Esto contamina muchísimo el suelo de la zona en la que cae, Jimmy.
- ¿Y qué podemos hacer?
- Pues nada Jimmy, todo el suelo que pisamos tiene un % de Plutonio debido a las numerosas pruebas atómicas que se hicieron durante la guerra fría. Eso se añade a valor de “background” de radiación al que estamos sometidos todas las criaturas vivas. Es contaminación nuestra, Jimmy.
- Eso es muy triste señor McClure. ¿Y qué tendría que pasar para que esto ocurriera?
- Como te dije antes Jimmy, por ejemplo, en caso de una gran explosión que disperse el material que haya estado ardiendo durante largo tiempo y disperse los restos como si fuera hollín radioactivo, eso llega a las capas altas de la atmósfera y llueve lluvia radioactiva. Eso es muy malo. Mucho. Terrible Jimmy, terrible.
- ¿Ha pasado alguna vez señor McClure?
- Sí Jimmy, cada bomba atómica que se ha detonado ha producido en mayor o menor medida lluvia radioactiva. Y en el accidente nuclear de Chernóbyl, en el reactor 4, el inmenso incendio estuvo vomitando a la atmósfera humo radioactivo cargado con elementos volátiles y no volátiles que envenenaron todo lo que encontraban a su paso. Decenas de kilómetros Jimmy.
- ¡Eso es terrible señor McClure!
- Sin duda lo es Jimmy. Afortunadamente, no ha vuelto a ocurrir. Nunca. Por eso hay que tener claro cuando se habla de contaminación radioactiva a qué nos referimos. Porque no es lo mismo que se emitan volátiles a que se emitan no volátiles. No es lo mismo encontrar trazas de Plutonio que ríos de lava radioactiva. No hay que reaccionar igual ni difundir el pánico. Lo cual no es lo mismo que ser irresponsable y menospreciar cualquier alarma.
- Es todo muy confuso señor McClure. ¿A quién tengo que creer?
- Pues a tí mismo Jimmy. La radiación ionizante es muy peligrosa, pero no toda lo es por igual, ni afecta de igual modo.
- ¿Debo correr en círculos y gritar ¡vamos a morir todos! cada vez que alguien hable de que se han encontrado restos radioactivos?
- No Jimmy, mantener la calma es siempre importante para saber a qué nos enfrentamos. Lo lógico es examinar los valores y saber si verdaderamente representan una seria amenaza. Actuar por miedo siempre únicamente lleva a menospreciar las situaciones verdaderamente graves. Es como el cuento de Pedro y el Lobo Jimmy ¿te lo sabes?
- Sí señor McClure, mi madre me lo contaba.
- Bien Jimmy, ¿recuerdas lo que le pasa a Pedro cuando al final viene de verdad el lobo?
- Se lo come, señor McClure. ¡Me da miedo!
- Claro que se lo come. Por haber sido insensato y haber engañado a la gente. La energía nuclear es nuestro lobo. ¡Hay que manejarla con cuidado, incluso cuando se producen accidentes!
- Muchas gracias señor McClure, no volveré a comparar con Chernóbyl tan a la ligera.
- Bien dicho Jimmy, bien dicho.
DISCLAIMER/DESCARGO/NOTA LEGAL
- Este artículo puede contener trazas de sarcasmo. Un consumo elevado puede tener efectos laxantes. También puede producir episodios de locura transitoria, histeria, enfado y brotes psicóticos. Se recomienda tratamiento homeopático.
- Cualquier parecido con un personaje real o ficticio es pura coincidencia.
- El sujeto entrevistador Jimmy es menor de edad. La entrevista se realizó con consentimiento de sus padres.
- Durante la entrevista resultaron heridas mortalmente dos hormigas y un mosquito quedó inválido. La redacción lamenta esas muertes y estudiará en detenimiento los procedimientos legales que sean necesarios para indeminzar a las familias de los artrópodos afectados.