Los humanos no són los unicos animales que ingieren plantas psicoactivas con fines lucrativos: los gatos se sienten atraídos por la Nébeda (nepeta cataria, catnip en inglés o hierba gatuna en castellano, según uno de sus nombres vernáculos), una planta herbácea de la familia de la menta (igual que la Salvia Divinorum).
Los gatos se frotan con las hojas y se comen las flores, cuya ingesta ejerce un efecto estimulante y una reacción impredecible: se comportan de manera juguetona, ronronean, babean, eyaculan e incluso persiguen ratones imaginarios.
Gracias al New Scientist, sabemos que los gatos se sienten atraídos por la nébeda porque estimula sus receptores olfativos sexuales. La nébeda desprende nepetalactona cuando se estruja. La estructura molecular de la nepetalactona es similar a un hormona presente en la orina de las gatas, que acciona los receptores olfativos involucrados en la estimulación sexual de los gatos.
Evolutivamente, éste comportamiento es póco útil en los gatos, pero ha facilitado la proliferación de esta planta desde el Mediterráneo hasta Norte América.
En los humanos, la nébeda se ha usado durante siglos como sedante, anticatarral, espectorante, útil para provocar los menstruos perdidos, devolver el buen color a los rostros empalidecidos y calmar el dolor de vientre. Se suministra en forma de tisana o con vino de Jerez.
Parece ser que la raíz de nébeda obra de manera similar a la muscarina, el componente activo de la Amanita Muscaria, confiriéndole propiedades encolerizantes:
Leonhard Thurneiser, médico suizo del siglo XVII, refiere que un verdugo muy conocido en Suiza, (…) no habría podido ejecutar ningún malhechor si antes no hubiese mascado un poco de raíz de nébeda, que luego colocaba debajo de la lengua; procediendo así, se encolerizaba y enfurecía al instante y se volvía sanguinario. Parece ser, añade Gams, que la raíz de la nébeda obra de manera similar a la muscarina, el tóxico de la Amanita muscaria, que en Siberia se utiliza todavía para lograr resultados parecidos, y en los países nórticos se empleó en otros tiempos para provocar una terrible furia guerrera.
Cuánto poder para una planta que ha pasado casi desapercibida… ¿será por su mal sabor?
Los gatos se frotan con las hojas y se comen las flores, cuya ingesta ejerce un efecto estimulante y una reacción impredecible: se comportan de manera juguetona, ronronean, babean, eyaculan e incluso persiguen ratones imaginarios.
Gracias al New Scientist, sabemos que los gatos se sienten atraídos por la nébeda porque estimula sus receptores olfativos sexuales. La nébeda desprende nepetalactona cuando se estruja. La estructura molecular de la nepetalactona es similar a un hormona presente en la orina de las gatas, que acciona los receptores olfativos involucrados en la estimulación sexual de los gatos.
Evolutivamente, éste comportamiento es póco útil en los gatos, pero ha facilitado la proliferación de esta planta desde el Mediterráneo hasta Norte América.
En los humanos, la nébeda se ha usado durante siglos como sedante, anticatarral, espectorante, útil para provocar los menstruos perdidos, devolver el buen color a los rostros empalidecidos y calmar el dolor de vientre. Se suministra en forma de tisana o con vino de Jerez.
Parece ser que la raíz de nébeda obra de manera similar a la muscarina, el componente activo de la Amanita Muscaria, confiriéndole propiedades encolerizantes:
Leonhard Thurneiser, médico suizo del siglo XVII, refiere que un verdugo muy conocido en Suiza, (…) no habría podido ejecutar ningún malhechor si antes no hubiese mascado un poco de raíz de nébeda, que luego colocaba debajo de la lengua; procediendo así, se encolerizaba y enfurecía al instante y se volvía sanguinario. Parece ser, añade Gams, que la raíz de la nébeda obra de manera similar a la muscarina, el tóxico de la Amanita muscaria, que en Siberia se utiliza todavía para lograr resultados parecidos, y en los países nórticos se empleó en otros tiempos para provocar una terrible furia guerrera.
Cuánto poder para una planta que ha pasado casi desapercibida… ¿será por su mal sabor?