Un trabajo bastante curioso hizo el fotógrafo sueco Magnus Muhr,
que mezcló con originalidad humor y moscas
(obviamente) muertas.
Magnus amablemente me dio permiso para postear sus fotografías
añadiendo (y respondiendo a una pregunta que le envié)
que “jamás mataría moscas por mi arte”, o sea, usó
moscas -y otros bichos- muertas por causas ajenas
(información que apreciarán mis lectores
simpatizantes de PETA).
-¿Te gustó?
-Mmmm, sí. Realmente lo hiciste bien esta vez Britta ¡Sabe a mierda!
Fuente