El cerebro, lleno de orgullo dijo: “Yo pienso y controlo, debo ser el JEFE”.
Los pies dijeron: “Nosotros somos el sostén del cuerpo, así que debemos ser los JEFES”.
El corazón dijo: “Sin mí no habrá vida, así que el JEFE tengo que ser yo”.
Y así, cada uno de los órganos del cuerpo fue exponiendo sus razones sin llegar a ningún entendimiento.
Finalmente, habló el culo: “Yo quiero ser el JEFE pues yo también soy importante”.
Todos ser rieron y se burlaron del pobre culo, y éste, lleno de rabia, decide declararse en huelga. Aquello fue tremendo y muy pronto el cuerpo enfermó. Se puso febril, el corazón y los pulmones lucharon por sobrevivir, y poco a poco el cuerpo fue llenándose de todo eso que el culo se negaba a expulsar.
Ante el desastre, decidieron convocar una reunión de urgencia, en la cual el culo fue nominado JEFE de todos los órganos y así se pudo volver a la normalidad.
Moraleja: Para ser Jefe no hace falta tener cerebro, sino Culo para saber cagarse en los demás.
Conclusión: Cualquier Culo puede ser Jefe y cualquiere de tus Jefes puede ser un Culo.