Estamos casi en diciembre y ya se piensa en algún viajecito. El asunto es ¿adónde ir? ¿Playa, montaña, sierra, pileta? Para ir despejando dudas te aconsejamos adonde NO tenés que ir si realmente querés descansar.
Quinta en el Gran Buenos Aires. A menos que vayas con 10 custodias policiales, una muralla tipo China que proteja el perímetro, más alarmas y alambres de púas y un helicóptero que vaya monitoreando el espacio aéreo, no te vas a sentir muy seguro como para descansar.
Glaciar Perito Moreno. Parece un lugar tranquilo pero como el presidente va siempre allí con todos los visitantes que aparecen por la Argentina, se te va a hacer difícil descansar en medio de la comitiva de Lula, a lo mejor aparece Fidel Castro o Chávez en el peor de los casos. Mejor, no.
Cancún . Como ya no hay más argentinos que vayan allí a mostrar sus dólares, si vas saltará que sos el único argentino que tiene un mango como para ir. Ideal para inspectores de AFIP con ganas de jorobar. Mejor, elegí la Argentina.
Afganistán. Ahora que el premio Nóbel de la Paz piensa enviar 34 mil soldados más a la zona, no digo que sea peligroso. ¡Es que con tanta gente no va a haber lugar ni para turistas!
Mar del Plata : A menos que te encante hacer colas de dos horas para comer (o comer a las 6 de la tarde). O que te gusta que te estrujen (y te afanen) en la peatonal). O que pases 7 horas encontrando un lugar para estacionar. Fuera de eso, La Feliz es hermosa.
Las Toninas o Santa Teresita. Si vas solo, es posible que descanse. Ahora, si va con niños o adolescentes, no hay descanso: te piden el cuatriciclo, te piden el jet-ski, te piden subirse a la banana-gomón por el medio del mar, tirarse en parapente y cosas similares. Volvés más muerto de lo que se fue.
Quedarse en casa . Diga la verdad: ¿cuándo pudiste descansar en tu casa? ¡Nunca! Mejor rajarse a algún lado
Por Aníbal Litvin