
Resident Evil 4 es el mejor juego del universo, por lo que debes salir a comprarlo ya, para Gamecube (marica esnifaglandes) o para PlayStation 2 (macho legionario).
El personaje principal, Leon, es un agente norteamericano que debe infiltrarse en un pueblo de los Pirineos, en España.
Los campesinos de la aldea se volvieron malos, y decidieron secuestrar a la hija del presidente de los Estados Unidos. En respuesta, al presidente contraatacó de la forma más lógica y razonable de acuerdo a la Constitución Universal de los Videojuegos: enviar a un solo agente.
Te vas a encontrar con hordas enteras de machos ibéricos malignos que te van a atacar con palas y hachas... tienes que dispararles en la cabeza hasta que les explote como un melón, o si tienes mala puntería, puedes apuntar al cuerpo, pero vas a gastar más balas.
Resident Evil es un juego que anteriormente dependía mucho de puzzles, sin embargo, decidieron desbaratar la receta básica y traer a la mesa un concepto completamente distinto, que sin dudas está catapultando la saga a más amplios rumbos.
Más tarde, como en cada historia compleja, te das cuenta que no todo es lo que parece: al instante deducirás que, en realidad, los campesinos han sido infectados por una especie de virus parasital muy similar al de los primeros juegos, pero que en vez de convertirlos en zombis los transforma en una versión parecida con la adhesión de que la víctima conserva cierto nivel de inteliencia.
Sin embargo, por una extraña razón, el protagonista, que ya de sobra conoce este virus (y se ha enfrentado a gente infectada por el mismo en el pasado), "cae en cuenta" de lo que está ocurriendo ya a un poco más de la mitad del juego (y con la ayuda de alguien que se lo explica) lo que añade realismo a la trama: nadie se hubiese tragado que Leon Kennedy es estadounidense si no fuera un estúpido pene con patas.
El personaje principal, Leon, es un agente norteamericano que debe infiltrarse en un pueblo de los Pirineos, en España.
Los campesinos de la aldea se volvieron malos, y decidieron secuestrar a la hija del presidente de los Estados Unidos. En respuesta, al presidente contraatacó de la forma más lógica y razonable de acuerdo a la Constitución Universal de los Videojuegos: enviar a un solo agente.
Te vas a encontrar con hordas enteras de machos ibéricos malignos que te van a atacar con palas y hachas... tienes que dispararles en la cabeza hasta que les explote como un melón, o si tienes mala puntería, puedes apuntar al cuerpo, pero vas a gastar más balas.
Resident Evil es un juego que anteriormente dependía mucho de puzzles, sin embargo, decidieron desbaratar la receta básica y traer a la mesa un concepto completamente distinto, que sin dudas está catapultando la saga a más amplios rumbos.
Más tarde, como en cada historia compleja, te das cuenta que no todo es lo que parece: al instante deducirás que, en realidad, los campesinos han sido infectados por una especie de virus parasital muy similar al de los primeros juegos, pero que en vez de convertirlos en zombis los transforma en una versión parecida con la adhesión de que la víctima conserva cierto nivel de inteliencia.
Sin embargo, por una extraña razón, el protagonista, que ya de sobra conoce este virus (y se ha enfrentado a gente infectada por el mismo en el pasado), "cae en cuenta" de lo que está ocurriendo ya a un poco más de la mitad del juego (y con la ayuda de alguien que se lo explica) lo que añade realismo a la trama: nadie se hubiese tragado que Leon Kennedy es estadounidense si no fuera un estúpido pene con patas.
Tiene un maní por cerebro, hace chistes malos, y a pesar de haber co-protagonizado Resident Evil 2, donde mató a un montón de zombis, no tiene la más mínima idea de lo que está sucediendo en una aldea llena de gente con la piel podrida y los ojos rojos: su nombre es Leon S. Kennedy, y te está viendo con una carilla de golfo birriondo que ya es axioma en cualquier personaje protagonista de cualquier juego japonés.
Sin embargo, cuando llevamos ya varias horas jugando, Leon se hace querer.
Nos enfrentaremos a una inmensa variedad de enemigos, y esa es precisamente una de las cosas que hace tan espectacular al juego: la fauna de aldeanos, sectarios y posteriormente soldados conforman un ejército tan grande como terrible. Además, hay criaturas que pueden ponerte los pelos de punta (mención especial a los Regeneradores).
Tal vez una de las cosas que hacen a Resident Evil 4 tan especial (por lo menos en mi opinión) es que la historia se desarrolla, como ya aclaré antes, en España, cosa refrescante y muy, muy interesante. Además, de todos los Resident Evil, los villanos del 4 son de sobra quienes están mejor preparados, y levantan una amenaza que deja a la corporación Umbrella (los malos de los títulos anteriores) como niños de teta.
Lo único malo es que el antagonista principal (Osmund Saddler) no es español. Supongo que los japos no pudieron resistir hacer uso de la fórmula más original del mundo: un alemán maligno.
Otra característica especial de los enemigos es que de vez en cuando nos aparece un tipo con una sierra eléctrica que, a pesar de nuestra amplia barra de vida, nos puede serruchar la cabeza de golpe (lejos de ser un fastidio añade tensión a la jugabilidad). Además, el juego nunca nos castiga haciéndonos empezar desde la última vez que salvamos.
Pero no todo son héroes y villanos: en el medio se hallan también algunos personajes dignos de mención, tal es el caso de Ashley, la hija del presidente, y tal vez el eje central de la historia:
Nos enfrentaremos a una inmensa variedad de enemigos, y esa es precisamente una de las cosas que hace tan espectacular al juego: la fauna de aldeanos, sectarios y posteriormente soldados conforman un ejército tan grande como terrible. Además, hay criaturas que pueden ponerte los pelos de punta (mención especial a los Regeneradores).
Tal vez una de las cosas que hacen a Resident Evil 4 tan especial (por lo menos en mi opinión) es que la historia se desarrolla, como ya aclaré antes, en España, cosa refrescante y muy, muy interesante. Además, de todos los Resident Evil, los villanos del 4 son de sobra quienes están mejor preparados, y levantan una amenaza que deja a la corporación Umbrella (los malos de los títulos anteriores) como niños de teta.
Lo único malo es que el antagonista principal (Osmund Saddler) no es español. Supongo que los japos no pudieron resistir hacer uso de la fórmula más original del mundo: un alemán maligno.
Otra característica especial de los enemigos es que de vez en cuando nos aparece un tipo con una sierra eléctrica que, a pesar de nuestra amplia barra de vida, nos puede serruchar la cabeza de golpe (lejos de ser un fastidio añade tensión a la jugabilidad). Además, el juego nunca nos castiga haciéndonos empezar desde la última vez que salvamos.
Pero no todo son héroes y villanos: en el medio se hallan también algunos personajes dignos de mención, tal es el caso de Ashley, la hija del presidente, y tal vez el eje central de la historia:
Está también el señor Luis Sera, un madrileño que en ocasiones ayudará a Leon, y que, como es típico, nos oculta información. Francamente no sé si los argumentos son muy clichés hoy día o si después de más de diez años jugando los sentidos de uno para pillar a los mentirosos se agudizan sobremanera.
El diseño de los monstruos es excelente. En especial los jefes... en ocasiones nos perseguirán unos bichos que harán que los pelos se nos ericen.
Resident Evil 4 no es fácil, sin embargo no es fácil en el tipo de retos que gustan, no en los que nos atosigan y hacen la vida imposible (puzzles, acertijos y/o situaciones en las que ya no sabes qué hacer o a dónde ir).
Las voces del juego están muy bien actuadas, el problema es que, como los japoneses en ocasiones no son todo lo brillantes que parecen, se equivocaron y colocaron acento mexicano a los aldeanos.
El diseño de los monstruos es excelente. En especial los jefes... en ocasiones nos perseguirán unos bichos que harán que los pelos se nos ericen.
Resident Evil 4 no es fácil, sin embargo no es fácil en el tipo de retos que gustan, no en los que nos atosigan y hacen la vida imposible (puzzles, acertijos y/o situaciones en las que ya no sabes qué hacer o a dónde ir).
Las voces del juego están muy bien actuadas, el problema es que, como los japoneses en ocasiones no son todo lo brillantes que parecen, se equivocaron y colocaron acento mexicano a los aldeanos.
Si a los japoneses no les gusta que los confundan con los chinos y los coreanos sólo porque tienen los ojos ovalados (y porque en el fondo son racistas, no se puede tapar el sol con un dedo), harían bien en saber que los españoles no hablan como los mexicanos.
La variedad de armas es excelente. Puedes escoger entre varios tipos de pistolas. No es que quiera elegir por ti ni sugerirte nada, pero si eres estúpido y bruto escogerás la automática, y si eres un macho legionario y serio, te quedarás con la Red 9, que tiene mayor potencia de fuego:
La jugabilidad es rápida, cómoda y adictiva, los gráficos son grandes y vistosos: combinación que hace recordar a los arcades de las salas recreativas.
Resident Evil 4 es un juego excelente. No necesitas haber jugado los anteriores para entenderlo, y es un punto de partida formidable para todas las personas que se interesan por los títulos de acción.
Cómpralo ya o muérete.
SCORE FINAL: 1.000.000 sobre 10