Los poetas mueren jóvenes
"El desamor es una REVERENDA MIERDA"
IgnominiouZ
“Cuando la poesía se vuela el alma con tres
disparos de rosas al corazón de su última primavera,
será el cielo llamando apresurado a sus favoritos”.
Jaro Godoy
Autodestrucción, marginalidad, locura, alcoholismo, homosexualidad, drogas, experimentaciones de muerte y demencia... Muchos escritores hicieron de su vida angustiosos rincones de oscuridad y desamparo. Una voz muy adentro de sus almas les permitió seguir entre los vivos. Son muchos los poetas suicidas, sobre todo en el romanticismo que ellos no vivieron, pero si padecieron para dejarnos en llagas sus experiencias y sus vidas, en el corto camino de los extremos. ¿Qué harías en el Paraíso?" preguntaron alguna vez a Juan Jacobo Fijman, "Juntaría las plumas que caen de los ángeles" contestó el inclasificable poeta.
“Como no me he preocupado de nacer, no me preocupo de morir.”
Federico García Lorca.
Ser poeta puede ser un placer mortal: un estudio hecho en Estados Unidos sugiere que los vates mueren más jóvenes que el resto de los escritores, Al menos en algunas partes del mundo.
“Su tarea presente era sudar la vida, pasar a través del mundo pacientemente esperando que la muerte lo envolviese"
Sylvia Plath (1932-1963) se suicidó con gas a los 30 años, escribió su primer poema a los ocho años “"Papá, hubiera debido matarte, pero moriste antes de que tuviera tiempo...". El galés Dylan Thomas murió a los 39 años. Uno de los mejores poetas del siglo XX, "el mayor poeta ingles tras Lord Byron" para muchos, acabó con su vida a causa de un coma etílico, El 26 de Abril de 1564 falleció el escritor William Shakespeare, murió a los 52 años.
El inglés John Keats perdió la vida a los años 25 víctima de tuberculosis, Virginia Woolf, con sus bolsillos cargados de piedras para no volver a salir del río, O a Camille Claudel y su largo destierro/ entierro; Anne Sexton y su suicidio; Anne Gray Harvey, poeta estadounidense nacida en 1928, perdió su batalla contra la vida una tarde de 1974, cuando fue hasta el garaje encendió el motor de su coche y se suicidó. Antonin Artaud pasó años recluido en un sanatorio mental, el recuerdo del disparo que se dió Javier Egea; Gabriel Ferrater se ató una bolsa al cuello hasta ahogarse; Paul Celan se arrojó al Sena en 1970; siguen Marina Tsvietaieva, Georg Trakl, Kostas Karyotakis, Marina Poliduri, Jonh Berryman... Fueron casos como éstos los que llamaron la atención de James Kaufman, autor de "El costo de la inspiración: los poetas mueren jóvenes", publicado en el periódico "Estudios sobre la muerte". Según él, "la imagen del poeta como una figura clásica, condenada a morir tempranamente, puede ser avalada por hechos". Otros ejemplos: John L. Kerouac, Marzo 12, 1922 a octubre 21, 1969; Alfred Jarry ( 1873- 1907.) Emily Dickinson, nació un 10 de diciembre y murió un 15 de Mayo de 1886; Cesare Pavese, nació en San Stefano Belbo(Italia), en 1908, el 18 de agosto de 1950 escribió en su diario “ Nada de palabras, un ademán, no escribiré mas......” ocho días más tarde se suicida en la habitación de su hotel.
Kaufman, director del Instituto de Investigación del Aprendizaje de la Universidad Estatal de California, en San Bernardino, estudió la edad promedio de muerte de conocidos poetas, novelistas, dramaturgos y escritores de no-ficción de América del Norte, China, Turquía y Europa del Este.
Tras recolectar datos de 1.987 escritores, descubrió que los poetas estudiados vivieron un promedio de 62,2 años, los escritores de no-ficción 67,9, los novelistas 66, y los dramaturgos 63,4.
El investigador le explicó a The New York Times que estas cifras se explican por una serie de factores. "Si uno rumia mucho, es más probable que se deprima y los poetas se la pasan rumiando", señaló Kaufman. "Su trabajo es solitario y explora ámbitos subjetivos, emotivos, generalmente asociados con inestabilidad mental", agregó.
“Los poetas solamente se deshacen, pero no mueren.”
Margarita Yourcenar
En 1900 Nace en Buenos Aires, el 26 de Abril Roberto Arlt, quien murió en 1942 con tan solo 42 años; en 1936, nació en Avellaneda un 29 de Abril, Alejandra Pizarnik y se suicidó el 25 de Septiembre de 1972 a la edad de 36 años; Alfonsina Storni (1892-1938) un martes 25 de octubre fue vista caminando a la mañana por la playa La Perla, en Mar del Plata. Su cuerpo fue encontrado flotando dos horas más tarde, Dos días antes había escrito el poema “Voy a Dormir”. Un cáncer la deprimía demasiado."Morir como tu Horacio en tus cabales, y así como en tus cuentos no está mal, un rayo a tiempo y se acabó la feria...", escribió en una poesía dedicada a Horacio Quiroga luego de su suicidio.
Delmira agustini quien, junto a su ex marido, decide dejar este mundo acompañada de un poema y un amor. Olvidado y solo murió en su Buenos Aires Enrique Molina; Héctor A. Murena nació en 1923 y murió en Buenos Aires en 1975. Violeta Parra,en Chile, decide poner fin a su vida después de sufrir un último desengaño amoroso de parte de un joven 30 años menor. Ana Cristina César (Brasil, 1951 - 1983). A los ocho años escribía en el suplemento cultural de un diario de Río de Janeiro y puso fin a su vida a los 32 años. Luis Hernández Camarero nació en lima un 18 de diciembre de 1941, se quita la vida en Buenos Aires en el año 1977, después de escribir “Vox Horrísona” (La voz que provoca horror); Arsenio Llano, otro poeta incomprendido, muere degollado por quienes quieren robarle 200 pesos.
Javier Heraud (Lima, 1942-1963), Carlos Oliva (Lima 1960–1994), Rodrigo Lira, de 32 años decide matarse un 26 de septiembre de 1981, Armando Rubio, nunca se sabrá si se cayó de un sexto piso o no; José Agustín Goytisolo en 1999 se arrojó por una ventana.
Historia familiar de suicidio y tormento pocas hay en la literatura como la de Horacio Quiroga. Nace el 31 de diciembre de 1878 en Salto, Uruguay. La madrugada del 19 de febrero de 1937, cuando al fin decidió anticiparse con cianuro a su cáncer de próstata). En el Hospital de Clínicas de Buenos Aires, a los 83 días de vida, en brazos de su madre habrá sentido cómo se mataba su padre al dispararse accidentalmente una escopeta de caza. Otra escopeta -la misma- empleó su padrastro hemipléjico para dispararse, esta vez de modo deliberado y trabajoso, en presencia de Quiroga, un adolescente de 15 años.
En 1901 murieron apresuradamente dos de sus hermanos y al año siguiente es el mismo Quiroga quien asesina de un involuntario tiro en la boca a su amigo Federico Ferrando.
En diciembre de 1915, su primera mujer Ana Maria Cirés se envenena y agoniza ocho días antes de morir en Misiones.
El golpe del 31 de marzo de 1933 provocó la autoeliminación pública del Dr. Brum y -a modo de efecto colateral- la destitución de su amigo Horacio Quiroga de su cargo en el servicio diplomático, por entonces, único medio de sobre vivencia con que contaba el escritor. Esta sucesión no acaba, como se sabe, con la muerte del escritor: Se prolonga en el suicidio de sus hijos Eglé (1938) y Darío (1951).
José Alberto Iglesias, nacido en Caseros ( alias Ramsés VII, Donovan, o Susano Valdéz: siempre Tanguito) nació el 16 de septiembre de 1945 en San Martín, en la madrugada del 19 de mayo de 1972, se escapo del neurosiquiátrico Borda, unas horas después, a las 10.50 de ese día, fue arrollado por un tren del ferrocarril San Martín en Puente pacifico, ciudad de Buenos aires. Era el mismo tren que podría haberlo llevado de regreso a su casa en Caseros y ningún diario publicó su muerte. Sus restos descansan en el nicho 73 del cementerio de San Martín.
No podría dejar de mencionar a Roberto Jorge Santoro, Miguel Ángel Bustos o Paco Urondo, que si bien no tomaron la decisión ellos mismos, seres oscuros les robaron sus voces que aun retumban por alguna calle de San Telmo, o en algún rincón de la Boca como “un piano de pájaro y claveles rojos donde desmaya un ángel sutilmente su furia” sabiendo que esos “ tipos van heridos y la muerte lo sabe”
Norberto Corti. Armando Tejada Gomez.
"Nada me asusta más que la falsa serenidad
De un rostro que duerme".
Jean Cocteau.
“(…) En el suicidio o accidente de este poeta, [de José Agustín Goytisolo], creo que es muy coherente con lo que yo he estado escribiendo. La muerte de Goytisolo obedece a lo que opino sobre la literatura; hablo constantemente de poetas suicidas, y yo creo que es un gesto (tirarse por la ventana, matarse) casi propio del escritor de hoy en día. Empezó Cesare Pavese escribiendo: «Todo esto da asco. Basta. No escribiré más», y se mató.”
Nuria Amat. Letra Herida.
"la tasa de suicidios de los poetas es mucho menor que la de los dentistas". Pero no todos están de acuerdo con Kaufman. El uruguayo Mario Benedetti celebró sus 83 años con 83 poemas. Consultado por el periódico The Independent, el poeta británico Maxine Kumin, de 79 años, asegura que "la tasa de suicidios de los poetas es mucho menor que la de los dentistas".
Existe una especie de fascinación lúgubre, incluso erótica, por la muerte temprana de los poetas: supongo que yo no calzo en este molde", añadió Kumin.
Tal vez en América Latina y el resto del mundo, muchos vates también rebatirían la teoría de Kaufman si les fuese dado levantarse de la tumba.
Si bien es cierto que el nicaragüense Rubén Darío sólo vivió 49 años, el chileno Pablo Neruda murió a los 69. Su compatriota Nicanor Parra cumple 90 el próximo septiembre el uruguayo Mario Benedetti, de 83, son ejemplos vivos de que los poetas también pueden ser longevos, nos quedan además Juan Gelman, Gonzalo Rojas, Raúl Araoz Anzoategui, Abelardo Castillo, Luis María Sobron.
”Cuando se tiene algo que decir se escribe en cualquier parte.
Sobre una bobina de papel o en un cuarto infernal.
Dios o el diablo están junto a uno, dictándole inefables palabras”
Roberto Arlt.
"No soy enfermo. Me han recluido. Me consideran un incapaz.
Quiénes son mis jueces. Quiénes responderán por mí.
Hice conducta de poesía. Pagué por todo. Sentí de pronto que tenía que cambiar de vida. Alejarme del mundo. Y me aislé. Me fui de todos, aun de mí......
Hoy es la demencia un estado natural. Todas las palabras son esenciales.
Lo difícil es dar con ellas. El delirio son instantes. Puede durar toda la vida.
Mi poesía es toda medida. El arte tiene que volver a ser un acto de sinceridad.
Soy de los que vuelven, hermanos míos".
Jacobo Fijman.
“Perdono a todos y a todos pido perdón. ¿Está bien? No hagáis demasiados comentarios”.
Cesare Pavese.
disparos de rosas al corazón de su última primavera,
será el cielo llamando apresurado a sus favoritos”.
Jaro Godoy
Autodestrucción, marginalidad, locura, alcoholismo, homosexualidad, drogas, experimentaciones de muerte y demencia... Muchos escritores hicieron de su vida angustiosos rincones de oscuridad y desamparo. Una voz muy adentro de sus almas les permitió seguir entre los vivos. Son muchos los poetas suicidas, sobre todo en el romanticismo que ellos no vivieron, pero si padecieron para dejarnos en llagas sus experiencias y sus vidas, en el corto camino de los extremos. ¿Qué harías en el Paraíso?" preguntaron alguna vez a Juan Jacobo Fijman, "Juntaría las plumas que caen de los ángeles" contestó el inclasificable poeta.
“Como no me he preocupado de nacer, no me preocupo de morir.”
Federico García Lorca.
Ser poeta puede ser un placer mortal: un estudio hecho en Estados Unidos sugiere que los vates mueren más jóvenes que el resto de los escritores, Al menos en algunas partes del mundo.
“Su tarea presente era sudar la vida, pasar a través del mundo pacientemente esperando que la muerte lo envolviese"
Sylvia Plath (1932-1963) se suicidó con gas a los 30 años, escribió su primer poema a los ocho años “"Papá, hubiera debido matarte, pero moriste antes de que tuviera tiempo...". El galés Dylan Thomas murió a los 39 años. Uno de los mejores poetas del siglo XX, "el mayor poeta ingles tras Lord Byron" para muchos, acabó con su vida a causa de un coma etílico, El 26 de Abril de 1564 falleció el escritor William Shakespeare, murió a los 52 años.
El inglés John Keats perdió la vida a los años 25 víctima de tuberculosis, Virginia Woolf, con sus bolsillos cargados de piedras para no volver a salir del río, O a Camille Claudel y su largo destierro/ entierro; Anne Sexton y su suicidio; Anne Gray Harvey, poeta estadounidense nacida en 1928, perdió su batalla contra la vida una tarde de 1974, cuando fue hasta el garaje encendió el motor de su coche y se suicidó. Antonin Artaud pasó años recluido en un sanatorio mental, el recuerdo del disparo que se dió Javier Egea; Gabriel Ferrater se ató una bolsa al cuello hasta ahogarse; Paul Celan se arrojó al Sena en 1970; siguen Marina Tsvietaieva, Georg Trakl, Kostas Karyotakis, Marina Poliduri, Jonh Berryman... Fueron casos como éstos los que llamaron la atención de James Kaufman, autor de "El costo de la inspiración: los poetas mueren jóvenes", publicado en el periódico "Estudios sobre la muerte". Según él, "la imagen del poeta como una figura clásica, condenada a morir tempranamente, puede ser avalada por hechos". Otros ejemplos: John L. Kerouac, Marzo 12, 1922 a octubre 21, 1969; Alfred Jarry ( 1873- 1907.) Emily Dickinson, nació un 10 de diciembre y murió un 15 de Mayo de 1886; Cesare Pavese, nació en San Stefano Belbo(Italia), en 1908, el 18 de agosto de 1950 escribió en su diario “ Nada de palabras, un ademán, no escribiré mas......” ocho días más tarde se suicida en la habitación de su hotel.
Kaufman, director del Instituto de Investigación del Aprendizaje de la Universidad Estatal de California, en San Bernardino, estudió la edad promedio de muerte de conocidos poetas, novelistas, dramaturgos y escritores de no-ficción de América del Norte, China, Turquía y Europa del Este.
Tras recolectar datos de 1.987 escritores, descubrió que los poetas estudiados vivieron un promedio de 62,2 años, los escritores de no-ficción 67,9, los novelistas 66, y los dramaturgos 63,4.
El investigador le explicó a The New York Times que estas cifras se explican por una serie de factores. "Si uno rumia mucho, es más probable que se deprima y los poetas se la pasan rumiando", señaló Kaufman. "Su trabajo es solitario y explora ámbitos subjetivos, emotivos, generalmente asociados con inestabilidad mental", agregó.
“Los poetas solamente se deshacen, pero no mueren.”
Margarita Yourcenar
En 1900 Nace en Buenos Aires, el 26 de Abril Roberto Arlt, quien murió en 1942 con tan solo 42 años; en 1936, nació en Avellaneda un 29 de Abril, Alejandra Pizarnik y se suicidó el 25 de Septiembre de 1972 a la edad de 36 años; Alfonsina Storni (1892-1938) un martes 25 de octubre fue vista caminando a la mañana por la playa La Perla, en Mar del Plata. Su cuerpo fue encontrado flotando dos horas más tarde, Dos días antes había escrito el poema “Voy a Dormir”. Un cáncer la deprimía demasiado."Morir como tu Horacio en tus cabales, y así como en tus cuentos no está mal, un rayo a tiempo y se acabó la feria...", escribió en una poesía dedicada a Horacio Quiroga luego de su suicidio.
Delmira agustini quien, junto a su ex marido, decide dejar este mundo acompañada de un poema y un amor. Olvidado y solo murió en su Buenos Aires Enrique Molina; Héctor A. Murena nació en 1923 y murió en Buenos Aires en 1975. Violeta Parra,en Chile, decide poner fin a su vida después de sufrir un último desengaño amoroso de parte de un joven 30 años menor. Ana Cristina César (Brasil, 1951 - 1983). A los ocho años escribía en el suplemento cultural de un diario de Río de Janeiro y puso fin a su vida a los 32 años. Luis Hernández Camarero nació en lima un 18 de diciembre de 1941, se quita la vida en Buenos Aires en el año 1977, después de escribir “Vox Horrísona” (La voz que provoca horror); Arsenio Llano, otro poeta incomprendido, muere degollado por quienes quieren robarle 200 pesos.
Javier Heraud (Lima, 1942-1963), Carlos Oliva (Lima 1960–1994), Rodrigo Lira, de 32 años decide matarse un 26 de septiembre de 1981, Armando Rubio, nunca se sabrá si se cayó de un sexto piso o no; José Agustín Goytisolo en 1999 se arrojó por una ventana.
Historia familiar de suicidio y tormento pocas hay en la literatura como la de Horacio Quiroga. Nace el 31 de diciembre de 1878 en Salto, Uruguay. La madrugada del 19 de febrero de 1937, cuando al fin decidió anticiparse con cianuro a su cáncer de próstata). En el Hospital de Clínicas de Buenos Aires, a los 83 días de vida, en brazos de su madre habrá sentido cómo se mataba su padre al dispararse accidentalmente una escopeta de caza. Otra escopeta -la misma- empleó su padrastro hemipléjico para dispararse, esta vez de modo deliberado y trabajoso, en presencia de Quiroga, un adolescente de 15 años.
En 1901 murieron apresuradamente dos de sus hermanos y al año siguiente es el mismo Quiroga quien asesina de un involuntario tiro en la boca a su amigo Federico Ferrando.
En diciembre de 1915, su primera mujer Ana Maria Cirés se envenena y agoniza ocho días antes de morir en Misiones.
El golpe del 31 de marzo de 1933 provocó la autoeliminación pública del Dr. Brum y -a modo de efecto colateral- la destitución de su amigo Horacio Quiroga de su cargo en el servicio diplomático, por entonces, único medio de sobre vivencia con que contaba el escritor. Esta sucesión no acaba, como se sabe, con la muerte del escritor: Se prolonga en el suicidio de sus hijos Eglé (1938) y Darío (1951).
José Alberto Iglesias, nacido en Caseros ( alias Ramsés VII, Donovan, o Susano Valdéz: siempre Tanguito) nació el 16 de septiembre de 1945 en San Martín, en la madrugada del 19 de mayo de 1972, se escapo del neurosiquiátrico Borda, unas horas después, a las 10.50 de ese día, fue arrollado por un tren del ferrocarril San Martín en Puente pacifico, ciudad de Buenos aires. Era el mismo tren que podría haberlo llevado de regreso a su casa en Caseros y ningún diario publicó su muerte. Sus restos descansan en el nicho 73 del cementerio de San Martín.
No podría dejar de mencionar a Roberto Jorge Santoro, Miguel Ángel Bustos o Paco Urondo, que si bien no tomaron la decisión ellos mismos, seres oscuros les robaron sus voces que aun retumban por alguna calle de San Telmo, o en algún rincón de la Boca como “un piano de pájaro y claveles rojos donde desmaya un ángel sutilmente su furia” sabiendo que esos “ tipos van heridos y la muerte lo sabe”
Norberto Corti. Armando Tejada Gomez.
"Nada me asusta más que la falsa serenidad
De un rostro que duerme".
Jean Cocteau.
“(…) En el suicidio o accidente de este poeta, [de José Agustín Goytisolo], creo que es muy coherente con lo que yo he estado escribiendo. La muerte de Goytisolo obedece a lo que opino sobre la literatura; hablo constantemente de poetas suicidas, y yo creo que es un gesto (tirarse por la ventana, matarse) casi propio del escritor de hoy en día. Empezó Cesare Pavese escribiendo: «Todo esto da asco. Basta. No escribiré más», y se mató.”
Nuria Amat. Letra Herida.
"la tasa de suicidios de los poetas es mucho menor que la de los dentistas". Pero no todos están de acuerdo con Kaufman. El uruguayo Mario Benedetti celebró sus 83 años con 83 poemas. Consultado por el periódico The Independent, el poeta británico Maxine Kumin, de 79 años, asegura que "la tasa de suicidios de los poetas es mucho menor que la de los dentistas".
Existe una especie de fascinación lúgubre, incluso erótica, por la muerte temprana de los poetas: supongo que yo no calzo en este molde", añadió Kumin.
Tal vez en América Latina y el resto del mundo, muchos vates también rebatirían la teoría de Kaufman si les fuese dado levantarse de la tumba.
Si bien es cierto que el nicaragüense Rubén Darío sólo vivió 49 años, el chileno Pablo Neruda murió a los 69. Su compatriota Nicanor Parra cumple 90 el próximo septiembre el uruguayo Mario Benedetti, de 83, son ejemplos vivos de que los poetas también pueden ser longevos, nos quedan además Juan Gelman, Gonzalo Rojas, Raúl Araoz Anzoategui, Abelardo Castillo, Luis María Sobron.
”Cuando se tiene algo que decir se escribe en cualquier parte.
Sobre una bobina de papel o en un cuarto infernal.
Dios o el diablo están junto a uno, dictándole inefables palabras”
Roberto Arlt.
"No soy enfermo. Me han recluido. Me consideran un incapaz.
Quiénes son mis jueces. Quiénes responderán por mí.
Hice conducta de poesía. Pagué por todo. Sentí de pronto que tenía que cambiar de vida. Alejarme del mundo. Y me aislé. Me fui de todos, aun de mí......
Hoy es la demencia un estado natural. Todas las palabras son esenciales.
Lo difícil es dar con ellas. El delirio son instantes. Puede durar toda la vida.
Mi poesía es toda medida. El arte tiene que volver a ser un acto de sinceridad.
Soy de los que vuelven, hermanos míos".
Jacobo Fijman.
“Perdono a todos y a todos pido perdón. ¿Está bien? No hagáis demasiados comentarios”.
Cesare Pavese.