El festival vivió un fin de semana muy disfrutable
BUENOS AIRES | IGNACIO QUARTINO
Como todas las primaveras, la cuarta edición del Pepsi Music transformó a Buenos Aires en la capital del rock rioplatense que este año y como nunca, verá poblado los fines de semana que le quedan al 2008 de shows que superarán lo vivido en los `90 .
En aquellos años de convertibilidad en Argentina, la dolarización permitió la visita de figuras de primer nivel.
A diferencia de lo que ocurrió hace una década, ahora las productoras de espectáculos, con Time For Fun a la cabeza, además de promover la llegada de artistas extranjeros, hicieron una interesante movida por jerarquizar a las figuras del rock rioplatense a través de festivales con oferta musical variada en tres escenarios diferentes, con una infraestructura y un "knowhow" que mejora con el paso de las ediciones.
La actual edición del Pepsi, con diez fechas programadas y cuando aún restan dos por realizarse, se convirtió en fiel representante de esta catarata de shows que convocó un promedio de 15 mil personas por fecha, con entradas que rondaron entre 600 y 700 pesos uruguayos, dependiendo la categoría de la fecha (con artistas internacionales o locales).
En ese marco, el pico máximo de asistencia y de euforia se registró el pasado domingo, al cierre del día siete, con la presentación de Andrés Calamaro que desbordó el Ciudad de Buenos Aires.
Como si fuese un ritual que se repite desde hace cuatro años, el Salmón se presentó en este escenario ante 30 mil personas que deliraron con un repertorio que abarcó temas de Los Rodríguez (Sin documentos), hasta temas de su último disco, La lengua popular y que fue coreado de principio a fin.
Como dice el tema La parte adelante, Andrés se sintió como estudiante en el día de la primavera y se vio su mejor versión, desde su regreso en 2005. A diferencia de anteriores presentaciones, Calamaro se animó a salir del teclado, su hábitat natural en el escenario, lo recorrió eufórico durante temas rockeros como Me arde o Alta suciedad sin sufrir el desgaste con el paso de los temas.
Ahora, El Salmón emprenderá una gira por países de América Latina y el 20 de diciembre regresará a Buenos Aires, donde se presentará como artista invitado de su amigo, El Indio Solari, que brindará cuatro shows en el Estadio Ciudad de La Plata.
El viernes, en la quinta jornada del Pepsi, otra figura del rock rioplatense se diplomó de caballero del rock argentino. Se trata de Fito Páez, que acaba de lanzar su nuevo disco No sé si es Baires o Madrid (inspirada en la letra de Un vestido y un amor).
Vestido de elegante traje negro y acompañado en los coros por Emme, que impactó con un ajustado vestido largo, el rosarino entregó una hora completa de éxitos que sonaron como nunca ante 6 mil espectadores que esperaban por el show de Dave Matthews. Sin embargo, Páez sedujo a los presentes con una exquisitas versiones de Trac-trac de Paralamas, Circo Beat, Dar es dar y 11y 6. La frutilla del postre fue la presencia de Fernando Ruiz Díaz, líder de Catupecu Machu, que cantó a dúo con Fito la rockera Ciudad de pobres corazones.
La noche del viernes, se cerró con la performance de Dave Matthews Band, que tuvo uno de los inicios más accidentados de este festival, cuando en el inicio del segundo tema, un corte de energía interrumpió el toque por 5 minutos. Durante ese lapso, sólo se escuchaba el sonido de la batería, mientras que el público empezaba a cuestionar a la organización coreando el nombre de la marca de la competencia. Subsanado el inconveniente, la banda retomó los acordes previos a la interrupción y, cuando finalizó el tema, Matthews pidió las disculpas del caso: "Perdón por este problema. Se metió un fantasma adentro de la máquina, pero ya está arreglado", explicó.
Lo interesante de Matthews y su banda es que, en cuestión de minutos, lograron que con su música hicieran olvidar el desperfecto para que las 12 mil almas presentes disfrutaran de una banda con características de orquesta.
Al extraño registro de voz de Mathews, que lo hace único e inconfundible, se le agregaron soberbios aportes de los músicos que lo acompañaron, sobre todo el baterista y el violinista ciego que, por momentos, hizo magia con su violín eléctrico.
De culto. El sábado tuvo entre sus principales protagonistas a Las Pelotas y al grupo The Cult. Los primeros, ya sin su vocalista Alejandro Sokol, tuvieron la compañía de Roberto Pettinato en el saxo en el último tramo del show. Con Germán Daffunchio como líder, los ex Sumo aprovecharon la volada para tocar en vivo clásicos como Mañana en el abasto y El ojo blindado, que tuvo la intensidad de siempre, pese a la sobriedad que mostró el grupo.
The Cult, en tanto, cerró la noche más fría del fin de semana rockero en Buenos Aires con clásicos ochentosos pero vigentes como Nirvana, Lil` Devil, Love Removal Machine y She Sells Sanctuary.
El próximo sábado, Mötley Crüe cerrará una de las noches más rockeras del Pepsi Music, mientras que el miércoles 15 se baja el telón de esta maratón musical luego de la performance de los Stone Temple Pilots (STP). Su frontman, Scott Weiland, regresa a Buenos Aires luego de presentarse el año pasado con los Velvet Revolver. Con STP, Weiland construyó su carrera que estuvo siempre marcada por excesos y drogas. Sin perjuicio de ello, con Wei-land inspirado, los amantes del rock alternativo tendrán la oportunidad de ver a una de las mejores bandas de este género en los 90.
El Cuarteto tocó temprano pero se hizo notar dentro de la grilla
Ante unas 200 personas, el Cuarteto de Nos se presentó en el inicio del día 5 del Pepsi Music donde redondearon una corta pero prolija performance de 40 minutos, con un repertorio en el que dominaron las canciones de su disco Raro, el último que editó la banda en su carrera, producidos por Juan Campodónico.
Esta fue la segunda presentación de El cuarteto en este festival (también estuvieron en la edición 2007). De a poco, la banda que componen los hermanos Musso, Santiago Tavella y Álvin Pintos va transitando el mismo camino que ya realizaron La Vela Puerca y No te va gustar, que ya están instalados en el circuito rockero porteño.
Hits como Hoy estoy raro y Yendo a la casa de Damián sonaron con relativa frecuencia en las principales FM argentinas y eso le ha permitido al grupo uruguayo hacerse de un público fiel que lo acompañó en numerosas presentaciones realizadas en Argentina.
Desde luego, estas dos canciones no faltaron en la tardecita del viernes que, además, contó con las presencias de Hilda Lizarazu, La Portuaria y el Bahiano, ex cantante de la banda Los Pericos. Más tarde, Fito Páez y Dave Mat-thews cerraron la jornada con conciertos muy aplaudidos por el público de Buenos Aires.
Lo importante para El Cuarteto en Buenos Aires, es que el público porteño ya conoce su música. Su consolidación en este lado del charco se irá dando con actuaciones como la realizada el viernes pasado en Obras Sanitarias.
Tres protagonistas de un intenso fin de semana
Dave Matthews
ESTADOS UNIDOS
El norteamericano y su grupo de versátiles músicos se presentó como acto de cierre. Era la gran atracción de la noche, aunque un súbito apagón frenó la performance e irritó al público. Sobre el final, los clásicos de la banda levantaron al público y dieron vuelta el resultado adverso.
Cuarteto de Nos
Uruguay
Riki, Roberto, Santiago y Álvin siguen metiéndose de a poco dentro de lo más selecto y convocante de la escena musical al otro lado del charco. Tocaron para unas 200 personas pero dejaron su marca, que ahora intentan extender por México. Vuelven a Uruguay en pocos días para entrar al estudio.
The Cult
Inglaterra
La sexta jornada del Pepsi Music fue cerrada por los británicos comandados por Ian Astbury. Una buena dosis de rock pesado que terminó de rematar a un público envalentonado por el concierto de Las Pelotas, que tuvo el condimento de la aparición de Roberto Petinatto, en saxo.
El País Digital
http://www.elpais.com.uy/08/10/07/pespec_374079.asp