El primer ministro ruso ha recibido un tigre siberiano de regalo por su 56 cumpleaños
"No hagan ruido, ni movimientos bruscos, ni griten". Esas fueron las palabras del primer ministro ruso, Vladimir Putin, al mostrarle anoche a la prensa el regalo que ha recibido por su cumpleaños número 56, que celebra hoy. La sorpresa era un pequeño cachorro hembra de tigre siberiano en peligro de extinción, que, según adelantó Putin, será cedido a un zoológico
El primer ministro no develó quién fue el autor del obsequio, pero sí contó que la tigresita pesa diez kilos y que la bautizará como Mashenka o Milashka.
Una veterinaria presente en el acto agregó que la cría de tigre siberiano come cuatro kilos de carne diarios, pero que no representará una amenaza para el hombre u otros animales hasta los tres meses, a lo que Putin contestó: "Debe vivir en condiciones normales. Lo entregaremos a un zoo".
Putin, amante del deporte y la naturaleza, viajó a finales de agosto al lejano oriente ruso, hogar de los mundialmente famosos tigres siberianos, donde participó en actividades de conservación de esa especie.