InicioInfoLa red cambia la forma de leer... ¿y de pensar?

La red cambia la forma de leer... ¿y de pensar?

Info10/19/2008





La lectura en horizontal, a saltos rápidos y muy variados se ha extendido mucho. ¿Puede Internet estar reeducando el cerebro? Existen opiniones contrarias.



EL PAÍS DE MADRID I ABEL GRAU

Internet ya es para muchos el mayor canal de información. Cada vez es superior el tiempo empleado en navegar, ya sea para leer noticias, revisar el correo, ver videos, escuchar música, conversar por teléfono y escribir blogs. En definitiva, la Red filtra gran parte del acceso a la realidad. El cerebro se adapta a cada nuevo cambio e Internet supone uno sin precedentes. ¿Cuál será su influencia? Los expertos están divididos. Para unos, podría disminuir la capacidad de leer y pensar en profundidad. Para otros, la tecnología se combinará con el cerebro para aumentar su capacidad.

Uno de los más recientes en plantear el debate fue el ensayista estadounidense Nicholas G. Carr, experto en Tecnologías de la Información y la Comunicación, y asesor de la Enciclopedia británica. Asegura que ya no piensa como antes. Le sucede sobre todo cuando lee. Antes se sumergía en un libro y era capaz de zamparse páginas y páginas. Ahora sólo aguanta unos párrafos.

Se desconcentra, se inquieta y busca otra cosa que hacer. "La lectura que solía suceder de forma natural se convirtió en un esfuerzo", señala Carr en el artículo Is Google making us stupid? (¿Está Google volviéndonos tontos?), publicado en la revista The Atlantic. Carr achaca su desorientación al uso prolongado de Internet.

Está convencido de que la Red no es inocua. "La mayor amenaza es su potencial para disminuir nuestra capacidad de concentración, reflexión y contemplación. Mientras se convierte en nuestro medio universal, podría estar readiestrando nuestros cerebros para recibir información de manera muy rápida y en pequeñas porciones. Lo que perdemos es la capacidad para mantener una línea de pensamiento sostenida durante un período largo".

El planteamiento de Carr ha suscitado cierto debate. Los neurólogos sostienen que todas las actividades mentales influyen a un nivel biológico. "El cerebro evolucionó para encontrar pautas. Si la información se presenta en una forma determinada, el cerebro aprenderá esa estructura", detalla Beau Lotto, profesor de neurociencia en el University College de Londres. Y añade: "Habría que ver si el cerebro aplica esa estructura en el modo de comportarse frente a otras circunstancias; no tiene por qué ser así necesariamente, pero es posible".

Lo que queda por ver es si esta influencia será negativa, o el primer paso para integrar la tecnología en el cuerpo humano y ampliar las capacidades del cerebro, como predice el experto en inteligencia artificial Raymond Kurzweil. "Las primeras herramientas ampliaron nuestro alcance físico, y ahora extienden al mental. Nuestros cerebros advierten de que no necesitan dedicar un esfuerzo mental (y neuronal) a aquellas tareas que podemos dejar a las máquinas", razona Kurzweil. Y cita un ejemplo: "Nos volvimos menos capaces de realizar operaciones aritméticas desde que las calculadoras lo hacen. Confiamos en Google como un amplificador de la memoria, así que de hecho recordamos peor las cosas que sin él. Pero eso no es un problema porque no tenemos por qué prescindir del mismo".

Debate. Oponer cerebro y tecnología es un enfoque erróneo, según coincide con Kurzweil, el profesor John McEneaney, del Departamento de Lectura y Artes lingüísticas de la Universidad de Oakland (EE.UU.). "La tecnología es una expresión directa de la cognición.

Las herramientas que empleamos son tan importantes como las neuronas. Definen la naturaleza de la tarea para que trabajen las neuronas", dice.

Carr insiste en que la influencia será mayor a medida que aumente el uso de la Red. Un informe pionero sobre hábitos de búsqueda de información, dirigido por expertos del University College de Londres, indica que podríamos hallarnos en medio de un gran cambio de la capacidad humana para leer y pensar.

El estudio observó el comportamiento de los usuarios de dos páginas web, uno de la British Library y otro del Joint Information Systems Comittee (JISC), un consorcio educativo estatal que proporciona acceso a periódicos y libros electrónicos. Los investigadores advirtieron que los usuarios "echaban vistazos" a la información, en vez de detenerse. Saltaban de un artículo a otro, y no solían volver atrás. Leían una o dos páginas en cada fuente y seguían a otra. Solían dedicar una media de cuatro minutos por libro electrónico y ocho minutos por periódico. "Los usuarios no leen online en el sentido tradicional; de hecho, hay indicios de que surgen nuevas formas de lectura en busca de satisfacciones inmediatas", constata el documento.

Los expertos coinciden en que se trata de un cambio vertiginoso. "Ha provocado que la gente se comporte de una manera diferente con respecto a la información. Podría parecer contradictorio con las ideas aceptadas de la biología y la psicología evolutivas de que el comportamiento humano básico no cambia de manera súbita", señala el profesor David Nicholas, de la Facultad de Información, Archivos y Bibliotecas del UCL.

"Nunca un sistema de comunicaciones jugó tantos papeles en nuestras vidas o ejerció tal influencia sobre los pensamientos", dice Carr. "A pesar de todo lo escrito sobre la Red, se prestó poca atención a cómo nos está reprogramando".

Esta alteración de las formas de buscar información y leer no sólo afectaría a los jóvenes, sino a individuos de toda edad. Carr insiste en que una de las cuestiones clave es el modo de lectura "superficial" que gana terreno. "En los tranquilos espacios abiertos por la lectura de un libro, sostenida y sin distracciones, u otro acto de contemplación, establecemos nuestras asociaciones, extraemos inferencias y analogías, y damos luz a nuestras ideas".

Más allá de las advertencias sobre los efectos de Internet, científicos como Kurzweil le dan la bienvenida: "Cuanto más confiamos en la parte no biológica (las máquinas) de nuestra inteligencia, la parte biológica trabaja menos, pero la combinación total aumenta su inteligencia". Otros discrepan. La mayor dependencia de la Red conllevaría a que el usuario se vuelva vago y, entre otras costumbres adquiridas, confíe en los motores de búsqueda como si fueran el grial.

Algunos especialistas matizan el pronóstico de Carr. El experto en tecnología Edward Tenner, se suma a la crítica pero añade que no tiene por qué ser irreversible. "Lo considero un problema cultural reversible a través de una mejor enseñanza y un mejor software de búsqueda, y no como una deformación neurológica".

En definitiva, científicos como Kurzweil destacan el potencial de Internet como herramienta de conocimiento. "La Red ofrece la oportunidad de albergar toda la computación, el conocimiento y la comunicación que hay. Al final, excederá ampliamente la capacidad de la inteligencia humana biológica. Una vez que las máquinas puedan hacer todo lo que hacen los humanos, nos mezclaremos con esa tecnología para hacernos más inteligentes".












http://www.elpais.com.uy/Suple/DS/08/10/19/sds_376219.asp

Datos archivados del Taringa! original
0puntos
270visitas
0comentarios
Actividad nueva en Posteamelo
0puntos
2visitas
0comentarios
Dar puntos:

Dejá tu comentario

0/2000

Autor del Post

y
yorugua83🇦🇷
Usuario
Puntos0
Posts614
Ver perfil →
PosteameloArchivo Histórico de Taringa! (2004-2017). Preservando la inteligencia colectiva de la internet hispanohablante.

CONTACTO

18 de Septiembre 455, Casilla 52

Chillán, Región de Ñuble, Chile

Solo correo postal

© 2026 Posteamelo.com. No afiliado con Taringa! ni sus sucesores.

Contenido preservado con fines históricos y culturales.